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23/01/2017

Los éxitos merecen la visita

Había ganas de conocer la marca B de Francis Paniego, por eso nada más aterrizar en Logroño nos fuimos del tirón para Tondeluna. Un establecimiento jóven, fresco y muy dinámico que contiene una propuesta gastronómica francamente interesante en la que se incluyen grandes éxitos del cocinero riojano como sus impresionantes croquetas, la ensaladilla de su madre o los pimientos caramelizados.

Desafortunadamente no puedo decir lo mismo de los principales, ya que bajaron tremendamente el listón con platos muy normales como el canelón, los mejillones y las lechecillas. El arroz seco de montaña directamente soso por ejemplo, algo sorprendente viendo los ingredientes. Pero por suerte los postres enderezan el camino con soltura. El bizcocho de requesón y el chocolate con pan y aceite son de otro mundo. ¡AH! Y la carta de vinos le va perfecta a toda la carta.

El servicio es bueno, aunque quizás algo más de soltura y salero no les vendría mal (especialmente a la hora de vender platos). Corrección máxima y siempre atentos a las necesidades de la mesa son sus prioridades y eso también es de agradecer. Así que en resumidas cuentas, hínchense de croquetas y sean felices. Su bolsillo no se resentirá.

05/05/2017

Original restaurante

Cocina rica , creativa , elaborada y para todos los bolsillos .
Un buen sitio para cenar y disfrutar

13/02/2016

Buena relación calidad/precio

Se come bien a un buen precio pero el local es frío y no me llama eso de comer sentado en mesas corridas. Otra cosa sería, si fueran mesas y taburetes altos que queda como más informal. La sensación que tenía era de estar en un comedor de colegio.

La atención correcta

24/11/2015

Enero 2015. Almuerzo Diario.

[Tondeluna: Pequeño pueblo de Ojacastro, próximo a Ezcaray].

Tondeluna es, según el propio Francis asegura, un sueño largamente meditado. Desembarco del imperio Echaurren en Logroño, plaza difícil a priori para cualquier cosa que no sea tapear y tomar unos vinos.

No es un bar de pinchos, pero tampoco un restaurante al uso. Siguiendo la linea estética del Portal, diseño sencillo pero muy cuidado, en maderas claras y con la misma apuesta por lo sostenible y por la colaboración con proveedores locales.

El sitio es muy agradable a la vista, bonito, pero no sé si excesivamente práctico. Además, lleno, como intuyo que es costumbre, el bullicio lo puede hacer molesto. La idea de mesas corridas con vistas a la cocina a mi no me disgusta a priori pero provoca que la experiencia pueda depender de la suerte que te toque con tus cercanos, muy cercanos, vecinos.

Para minimizar el impacto sugiero reservar (que se puede) en fila 3 y en la cabecera del lado de la cocina, donde terminan algunos platos (o la idea era terminarlos), con vistas a la cocina y al estar en extremo sólo tendrás vecinos por un lado.

Servicio correcto, informal, pero en mi opinión acelerado. Algo aturullado más bien. Algún detalle que no me gustó como las prisas por quitarnos el tanque de mantequilla francesa salada de aperitivo (tipo Arzabal), que casi ni nos dio tiempo a catar o la reticencia a cambiar los cubiertos en algún lance. Seré un tiquismiquis pero que intenten coger los cubiertos sobre el plato para volver a ponerlos en la mesa es algo que me toca bastante las narices.

Carta muy pensada, con platos sencillos reinterpretados, guiños al formato tapa de tanto éxito en Logroño y muchas propuestas para compartir. Varios menús también, menús a la carta para diario y para compartir, además del degustación (7 pases, 30€ + IVA) que fue nuestra opción aunque no estoy seguro de que sea la mejor.

Imprescindible probar las croquetas, icono del respeto a la tradición materna aunque yo me sigo quedando con las de Casa Gerardo. Para los puristas, decir que en éstas el rebozado se separa de la bechamel. Los extremistas pondrían el grito en el cielo.

Me gustó mucho el caviar de vino tinto con una crema de cameros que le quedaba muy bien. También la frescura del yogur de queso con confitura de tomate y manzana aunque dos platillos con queso empiezan a ser demasiados.

Rico también el cebiche de salmón con aguacate y wakame. Suave y fresco. Un acierto y parece que hay consenso en la profesión en la entente del salmón (o la trucha) y el derivado de aguacate para su leche de tigre.

No al mismo nivel el arroz ligado con láminas de sepia, meloso pero excesivamente sabroso. Se pasaron con la sal, vamos. Tampoco la hamburguesa de jenjibre que llegó demasiado pasada (no preguntaron por el punto). De todas formas, este plato no está al nivel de ninguno de los anteriores y desvirtúa al menú.

Excelente el postre en cambio. Una tosta fina y crujiente con queso (otra vez queso) y helado de miel. Sublime.

A tiro pasado creo que es mejor hacerte tu menú a la carta o cambiar la carne y probar así el pulpo o las carrilleras que los autóctonos pedían con auténtico fervor.

Con una copa de crianza, una caña doble y una botella de agua fueron casi 75€ total para dos, acercándose con peligro a la ligne maginot de los 40€/pax sin botella de vino. No obstante buen almuerzo.


PS: Precios sin IVA, que sé que os gusta.

Gath

Reseña aleccionadora Acme, aunque no pinta nada mal, el separarse el rebozado de la croqueta, el exceso de sabor del arroz y, fundamentalmente, las mesas comunales, ..., no se, no se,

6 de enero de 2015

acme

Jose Luis, por lo menos en el tema croquetas la calidad en el proceso de fabricación es indiscutible. También en el Portal se separaba el rebozado. ISO9000 ready

6 de enero de 2015

Gath

Hombre si cumple la ISO 9000, eso ya es un punto a su favor. Ahora ya en serio, sus croquetas tienen mucha fama, y aunque el rebozado se separe, si el contenido esta bueno, no le pongo reparos, aunque suponga ir contra el criterio de Chicote, pero lo de las mesas comunales sigo sin verlo, ese formato de sala, para mi, es innegociable.

6 de enero de 2015

acme

El formato no ayuda Jose Luis, te doy toda la razón. Además hay demasiada cercanía que una cosa es una mesa comunal y otra comer pegado al de al lado.

6 de enero de 2015

16/03/2015

gran RCP, cocina moderna en Logroño centro

Tondeluna es una muy buena opción para comer en un sitio algo más moderno que los bares y tabernas de Logroño de la calle Laurel y alrededores. Situado en una de las plazas principales de la ciudad, este restaurante opta por un diseño moderno y minimalista, de mesas alargadas de madera para 12 personas. El servicio correcto, el timing de los platos fue sencillamente perfecto, cada vez que terminábamos uno venían con el siguiente. Con una carta muy apetecible y un menú degustación de 30€ nosotros optamos por pedir raciones de todo puesto que éramos mucho y así pudimos probar casi todo, además la raciones no superan los 12€ así que muy buena RCP. Por poner un pero, las raciones me parecieron pequeñas. El ceviche por ejemplo de broma. Pero vamos plato a plato, pedimos todo para compartir:
Primero te ponen un pan de chapata excelente con un cubo de madera con mantequilla tamaño industrial (como en
-Croquetas (6unidades 9€): excelentes, bechamel buenísima, cremosa, buen tamaño y súper sabrosas.
-Ensaladilla rusa (8.75€): no me convenció del todo, la mahonesa estaba un poco amarga para mi gusto.
-Ceviche de salmón (9.95€): bien pero ración escasa.
-Rissoto con sepia (12.5€): muy bueno, de lo mejor.
-Pimientos con huevo 65ºC y patatitas (9.95€): también de lo mejor, huevo excelente, buenos pimientos, las patatas no las vi.
-Costillas de cerdo (12.75€): pequeñas, pero muy sabrosas y sin hueso. La salsa estupenda.
-Pochas con chorizo: correctas, me las esperaba mejor estando en La Rioja.
De postre es un must la torrija, esponjosa, con helado de queso buenísimo, es algo pequeña así que no os cortéis pidiendo una por persona.

Salimos a 29€ con cafés y vino. Una RCP buenísima para el nivel de platos.
Muy recomendable.

13/08/2015

El Logroño informal de Francis Paniego

Octubre 2014

Belgravia Gourmet

Me quedo con Echaurren. Su menu del dia por 22€ es pra llorar.

De tonde me quedo con su ensaladilla y croquetas.

29 de agosto de 2015

Miss Migas

Yo no he llegado a Echaurren nunca todavía, tengo esa espinita... tanto del tradicional como del Portal. A ver si consigo escaparme pronto.

29 de agosto de 2015

24/07/2014

ALTA COCINA INFORMAL Y BARATA A MANOS DEL BIESTRELLADO FRANCIS PANIEGO (ECHAURREN)

Aunque en La Rioja existen grandes restaurantes –Portal del Echaurren (2 estrellas, en Ezcaray), Venta Moncalvillo (1 estrella, en Daroca), Asador Alameda en Fuenamyor, Casa Toni en Haro, Cuatro Esquinas en Calahorra, etc- es cierto que Logroño es una ciudad huérfana de un gran restaurante.

Puede que sea porque la Calle Laurel y sus magníficos pinchos se llevan casi todo el pastel de la oferta gastronómica y nadie se atreve a competir con ella, pero por el motivo que sea, desde que cerró La Merced hace ya muchos años, la oferta de buenos restaurantes es nula. Durante un tiempo triunfó bastante el Cachetero, de cocina muy tradicional, pero ya cambió de dueños y no es igual.

Pues bien, desde el año 2011 ese vacío lo ha venido a cubrir uno de los mejores chefs de España, Francis Paniego, con el restaurante Tondeluna.

Paniego está al mando del que es uno de mis restaurantes favoritos de este precioso país, el Portal del Echaurren en Ezcaray, el cual este 2013 fue premiado con la segunda estrella michelín.

Francis también asesora en el restaurante de las bodegas Marqués de Riscal (Elciego), premiado con una estrella y el cual merece más la pena por su ubicación y decoración que por la comida ya que esta queda lejos del máximo disfrute que supone el Echaurren.

Con semejante currículum no debe sorprender que el restaurante que ha abierto en Logroño se haya convertido en el mejor de la ciudad.

Hay varias cosas que tenéis que saber sobre Tondeluna.

La más importante es que, aparte de que se come de maravilla, todas las mesas son compartidas al estilo que se puso hace ya un tiempo de moda en grandes ciudades como NY o París.

El restaurante cuenta con unas 5 mesas de madera alargadas donde caben 12 personas por lo que sí o sí, comerás con algún desconocido pegado a ti.

Es un concepto bastante arriesgado y más en una ciudad pequeña como Logroño pero parece que a la gente no le ha importado y lo sigue llenando, sobre todo en fines de semana donde las familias llevan a sus críos con el incordio que eso a veces supone. No tengo ninguna queja de aquí pero me toca los huevos cuando voy a un restaurante y veo a los críos corriendo entre las mesas mientras los padres les ignoran. Vaya educación.

A mí sinceramente no me gusta ese concepto. Sentarme en una mesa compartida en Buddakan de NY con desconocidos, cada uno a su bola, no me parece equiparable a sentarme en una mesa compartida en Logroño donde te puede tocar al lado al vecino de arriba que te cotilleará toda tu conversación.

Mi recomendación es que siempre os sentéis en una esquina ya que así al menos uno de vosotros tendrá al lado al pasillo y no a otro comensal. También os digo que si sois 4 o más, ya importa menos que haya gente al lado porque entre vosotros mismo os creareis vuestra propia burbuja. El problema es cuando sois solo dos y encima te toca en medio de la mesa. Ahí estás vendido. Yo si fuera con mi novia –si la tuviera claro- preferiría sentarnos al lado mejor que uno enfrente del otro, creo que se gana en intimidad.

El fondo del restaurante puede reservarse para celebraciones tipo comuniones o bautizos. Al estar apartado, los críos y sus gritos no molestan.

También existe una terraza donde se puede tomar algunos platos de la carta o tomar el café.

Este sistema de mesas compartidas os aseguro que no triunfaría si a cambio no se ofreciera una comida de gran calidad. Y eso es lo que se sirve en Tondeluna, platos riquísimos presentados con un toque especial y original: “ensaladilla rusa con mahonesa aireada y láminas de pan” que queda mejor que decir solo ensaladilla rusa.

Si bien en ciudades como Madrid o Barcelona nos invaden los restaurantes con cartas rimbombantes, en una ciudad tan clásica como Logroño, ese concepto está triunfando mucho. También es cierto que con Masterchef el mundo de la alta cocina se ha dado a conocer a todo quisqui y eso ayuda.

Tondeluna podría tener un aire al concepto de alta cocina informal que Paco Morales utiliza en Al Trapo de Madrid si bien en una versión más clásica y barata.

Los precios de la carta son bastante bajos, moviéndose entre los 4 y los 15 €.

En mi última comida, entre 4, nos cepillamos más de media carta. Os cuento:

Ensaladilla rusa con mahonesa aireada y láminas de pan (7,75 €). De una cremosidad y suavidad que sorprende, está buenísima.

Croquetas (1,50€/unidad). La croqueta del restaurante Echaurren es considerada una de las mejores de España y no falta razón. Brutal.

Ceviche suave de salmón, mahonesa de aguacate y alga wakame (9,75 €). Realmente no se le puede llamar ceviche pues poco se parece al típico peruano ya que aquí al llevar mahonesa lo convierte más en una ensaladilla, reduciendo así su característico sabor un poco fuerte provocado por el cilantro y limón y que hace que no a todos guste. El resultado me convenció.

Pimientos riojanos caramelizados con huevo 65º y patatas (9,75 €). No podía faltar el huevo a baja temperatura. Servido en una cazuelita, la mezcla de ingredientes es un sabor que a todo el mundo gustará.

Pochas con chorizo y fritada de tomate (10 €). Buenas.

Arroz ligado a modo de risotto con láminas de sepia (12,50 €). Una auténtica sorpresa. Muy rico.

Cocochas de bacalao al pil-pil sobre patatitas (15,50 €). Lo más flojo de la comida. La cococha no sabía a nada aunque lo salvaba el buen pil pil. Con cocochas de merluza estaría mucho más rico aunque eso subiría el precio.

Carrilleras de ternera glaseadas con puré de manzana (12,75 €). Otro plato de alto nivel.

Costillas de cerdo a la parrilla con salsa de miel y romescu (12,75 €). Me encantaron.

Hamburguesa con panecillo al vapor (7 €). Correcta.

De postre, absolutamente espectacular la torrija tostada con helado de queso y sopa de vainilla (7,25 €). No me gustó nada en cambio el chocolate con aceite de oliva (7,25 €).

Con una botella de vino Ramón Bilbao (17 €) y un albariño Deusa Nai (12, 50 €) –la bodega es muy justita- y con cafés y una copa, la comida salió a 170 €, es decir 42,5 € cada uno. Joder, si atendemos a todo lo que comimos que fue una barbaridad, y teniendo en cuenta que todo estaba muy bueno, me parece un precio impresionante. Esa cena en Madrid me sale a 60 € y la pago a gusto.

El precio medio aquí diría que es 20 o 30 € si tomas vino. Tiene un menú degustación a 30 € aunque yo prefiero hincharme a pedir lo que me apetezca de la carta.

Ya sabéis, si visitáis Logroño, al mediodía a comer a Tondeluna y por la noche de pinchos a la Calle Laurel.

Alba Roldán Barrio

Le recuerdo que Logroño ha sido elegida como capital gastronómica este año, quizá para usted no este al nivel de Nueva York o París, disculpe...

23 de octubre de 2012

ALBERTO DE LUNA FANJ...

Donde he dicho yo que algo malo de Logroño? He dicho que ese tipo de restaurantes, con mesas largas compartidas, no es un concepto que encaje bien en ciudades más pequeñas por el tipo de público que hay, más tradicional. A mi Logroño me encanta porque además mis padres viven ahí y yo voy mucho. Ahora sí, comparar la oferta gastronómica de Madri, París o NY con la de Logroño es como comparar al Logroñés con el Real Madrid. En Logroño se come muy bien pero es comida más tradicional si bien Tondeluna le da un aire modernos. Acaso hay algún buen restaurante japonés, peruano o fusión en Logroño? En Logroño se comerá rica carne, verduras u hortalizas, o se podrá tapear por Laurel como en ningún sitio de España, pero le falta un gran restaurante de referencia ya que estos están fuera de Logroño: Casa Toni en haro, Venta Moncalvillo, Echaurren...etc

24 de octubre de 2012

Eduardo

Sinceramente no se porqué se le da tanta caña ultimamente a Alberto....hay que leer bien las críticas antes de rebatirlas....se entiende claramente que quiere decir que en Logroño los restaurantes son mas bien conservadores, no como en París o Nueva York...no que no se coma bien.

24 de octubre de 2012

ALBERTO DE LUNA FANJ...

Gracias Eduardo. Efectivamente es lo que tu dices pero bueno ya estoy acostumbrado a este tipo de comentarios. La gente intenta sacarle mierdecilla a todo, enreda las cosas que digo, culpa gratuitamente...etc etc. Así es España. Solo hay que ver la tele y comprobar que un político dice, para referirse a alguien que no es claro, que es un "gallego" y ya se monta la de Dios, cuando seguramente esa gente que critica ha usado también alguna vez la palabra gallego en el sentido peyorativo. O como cuando usas catalán para decir que alguien es un rata. O llamas alguien maricón para decir que es un cobarde (expresión usada desde tiempos inmemorables) y de repente se te echan encima 10 maricas acusándote de menosprecio y te crucifican vivo. En fin...qué país este....

24 de octubre de 2012

Eduardo

Es que además no llego a comprender porque la gente se molesta o insulta por los comentarios de otras personas, esta es una página para ayudar a los demas a elegir donde ir a comer (entre otras muchas cosas), yo sigo a una serie de personas que me gusta como escriben o que me fio de ellos a la hora de elegir un sitio u otro, sino me gusta alguien no lo sigo y ya está....no me dedico a ponerles a parir o insultarles, en fin....

24 de octubre de 2012

Oteador Culinae

Claro que sí, además el Tondeluna lo has descrito bastante ceñido a la realidad. Yo me tomé unos calamares rebozados finos, nada grasientos. Y pides un vino en la terraza y además de ser bueno, te sirven un "pozal".

24 de octubre de 2012

Muchachito Grande

Aquí me planto con 5 meses de retraso... Querida Alba ¿en serio crees que Logroño se merecía ese título? Es más, fue en conjunto con La Rioja, y ni aún así veo argumentos suficientes para que lo recibieran. Creo que priman otros motivos. Ahora lo es Burgos...Y que conste que para mí perfecto, gastronómicamente aportó algo de chispa a esta nuestra ciudad, que en ese aspecto (que es el que nos ocupa...) considero bastante aburrida. Por supuesto que me encantan los caparrones del Matute y la menestra de La Senda y viceversa, las orejas del Perchas, la tortilla del Atenea, el Chuf-huevo no voy a decir de dónde... Habría más ejemplos por supuesto, pero, sinceramente, ahí nos quedamos. Estaría encantado de que me dieras pistas interesantes. Yo, mientras sueño con volver a Galicia pasando por León, o con visitar a nuestros vecinos del Norte, o con que soy el Rey de Cataluña y Japón, o con que conquisto los Mares del Sur, o con que me voy de cañas con Nadal, Iniesta y David Muñoz... ¿No ves cómo me aburro? Yo, digo, me consuelo de vez en cuando en la Taberna Herrerías y en la Tratto, que no es poco, así que gracias a Francis y, ya que nombran su negocio aledaño, a Juan Ángel (vaya por Dios, me acuerdo de los cruasanes de la Iturbe), y ya que me pongo, a los Heladeros Artesanos (Donatella, Della Sera... mmm) que mira, estos sí me parece a mí que hacen de Logroño "capitale", gracias a todos por, como bien dice Alberto, atreverse.
Y que quede claro, mi tía prepara unos pinchos en un bar de Burgos que te chupas... ¡Qué voy a decir yo!

31 de marzo de 2013

11/11/2013

La Taberna de Echaurren

Taberna, gastrobar, restaurante de tapeo o como queramos llamarlo de Echaurren en Logroño.

Local chulo (no se si cómodo) de mesas corridas. También zona de terraza (con carta de tapas que en restaurante no puedes tomar).
Croquetas. Muy, muy ricas. Casi líquidas y de gran sabor. 1.5 €/unidad.
Ensaladilla: Muy buena. Toque de vinagre (atún en escabeche supongo) con la mayonesa aireada. Excelente.
Patatas bravas. Muy buenas también. Crujientes por fuera y blanditas por dentro. Salsa con el toque justo de picante.

Tienen también varios menus (no se si sólo comidas la verdad), brunch y desayunos también.

Bastante bien la verdad.

21/07/2013

Francis Paniego en Logroño

Todo estaba muy bueno, pero sales con sensación de no haber comido y desde luego si que lo has pagado. Yo creo que es un sitio para ir de vez en cuando, quizas una vez al año, y desde luego no con mucho apetito.

David

He vuelto ultimamente y las raciones han subido de cantidad y la calidad sigue siendo tan buena como desde el ppio, creo que ahora se puede ir con mayor frecuencia. La atención de los camareros muy buena. Las croquetas impresionantes, la tosta de postre también, el tartar de tomate muy bueno, la pasta fresca y el risotto riquísimos.

21 de julio de 2013

13/07/2011

marta sanchez lo descubrió en junio de 2011

Restaurante de Tapas de Francis Paniego (Echaurren)

Con más retraso de lo previsto, por fin abre sus puertas en Logroño el restaurante de tapas de Francis Paniego.
No se admiten reservas así que en determinados días y horas es común ver como la gente espera su turno en la puerta, algo poco o nada visto en Logroño y que despierta la curiosidad de todos los que pasan (literalmente, tuvimos que responder varias preguntas del tipo "a qué esperáis?" o "qué regalan?"). En cualquier caso, un sábado por la noche no tuvimos que esperar más de veinte minutos.
Una vez dentro, todo el interior es de madera muy clara, con unos acabados muy neutros que crean un espacio diáfano. Las mesas, son grandes bancos con capacidad para doce personas compartidos entre varios comensales. Quizás son demasiado anchas para hablar fácilmente con quién tienes frente a ti, por lo que si sólo sois dos es mejor, en la medida de lo posible, sentaros uno al lado del otro.
La carta es breve pero completa, incluye varias opciones de ensalada y verduras y raciones con un tamaño ideal para compartir, excesivas para uno sólo. Incluye algunos platos míticos del Echaurren y de El Portal, pero también nuevas creaciones como calamares a la romana con una mahonesa de setas o huevo de corral cocinado a 65º y frito con puntillas. Hay también opciones de carne y pescado (la merluza confitada con pimientos) y también vemos postres característicos de Echaurren como la tosta de manzana. Haciendo honor a su nombre, encontramos también varios platos elaborados con queso tondeluna.

19/09/2012

Gastrobar en Logroño

Tondeluna es un sitio que ha nacido en el contexto perfecto, durante el auge de los gastrobares y la capitalidad de Logroño como ciudad gastronómica. Con una sala que llama la atención, el restaurante de Francis Paniego es uno de los sitios de moda en La Rioja.

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