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07/07/2017

Gath lo descubrió en febrero de 2015

Correcta cocina fusion japo-española.

Julio-2017

Umiko es un restaurante de cocina japonesa con influencias de cocina española. En sus palabras investigan las raíces de la gastronomía nipona y la mezclan con sabores castizos.

Es el proyecto de dos chefs: Juan Alcaide y Pablo Alvaro, ambos con experiencia en este tipo de cocina, concretamente de Kabuki, donde coincidieron en el local de Presidente Carmona. ¿Que tendrá Kabuki y concretamente Ricardo Sanz para aportar tantos buenos cocineros de cocina japo? Algún día habrá que pasar por alguno de sus locales para descubrir sus artes.

El local, bastante agradable está presidido por varios murales de grafittis de motivos inspirados en el país nipón, es verdad que impactan la primera vez que los ves - a saber cuantas fotografías se habrán realizado de ellos-, pero con el tiempo se han convertido en uno de los santos y señas de este local, bueno eso, y la cocina que aquí se produce, de mucha calidad con acertadas y originales aportaciones de la cocina española y además a precios que les hacen ser una alternativa muy fuerte a los más puristas representantes de la cocina japo en la capital.

Reseña completa y fotos en comercongusto.es/umiko

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3-9-2016. Mediodía.

Casi un año después de la ultima visita, hoy tocaba volver por aquí, para poder constatar la positiva evolución de la que tanto se habla en las redes.

Y efectivamente, razones hay para apreciarlo así. Una sala mucho mas asentada, ya sin mostrar esa sensación de explicaciones mecánicas, automáticas, que apreciamos en la anterior visita. Mas cercanía y alegría en el trato.

La cocina, de base japo, mucho mas asentada, sigue basada en un buen producto de base y unas preparaciones con buen gusto. Siguen manteniendo una oferta no excesivamente amplia, pero con suficiente variedad, acompañada de algunas propuestas fuera de carta.

Igual sucede con la carta de vinos, no es amplia, basada en referencias conocidas, con precios razonables. De este apartado nos hemos decantado por un ya conocido, un Navaherreros, uvas albillo y macabeo, vino madrileño que ha funcionado correctamente.

Comenzamos con un clásico en estas cocinas, el Edamame, que en esta ocasión viene acompañada con un romescu japonés, con un puntito de picante que combina mas que bien.

Seguimos con dos platos de "pasta":

- Atun con spaghetti. Delicioso, un plato fino donde el spaghetti no perturba el excelente sabor del atún.

- Ramen seco de carabinero al wok. Plato ya conocido, y que sigue estando igual de bueno que en el pasado.

Y pasamos a los nigiris, dos tipos a elección nuestra y cuatro mas a elección de la cocina. Buena calidad, buen punto del arroz, repetibles todos. Sigue siendo válida la opinión de hace un año, por su tamaño y para quedar mas o menos saciado, tienes que pedir mucha variedad y eso incide en la factura final, pero por su calidad, bien merecen la pena.

- Nigiri de vieiras, mantequilla de parmesano, vino, cebollino.

- Nigiri de salmonete con su espina crujiente.

- Nigiri de sargo a la bilbaina.

- Nigiri de socarrat de paella.

- Nigiri de ensalada madrileña (Bonito en escabeche)

- Nigiri cordobes.

Pasamos a un poco de carne, y por consejo de la sala, nos decantamos por la Presa de wagyu, (Karubi al aroma de Hibiki), carne tierna, jugosa y con un ahumado interesante.

Y ya pasando a los postres, uno ya conocido: la Panacotta asiática, postre muy suave y otro hasta ahora desconocido: el Flan de queso con te verde, postre sorprendente, buena integración de ambos preparados, ambos se aprecian sin que se anulen entre si.

Cafés con hielo, como siempre, ponen punto final a esta nueva visita, que nos ha permitido mejorar la opinión que teníamos sobre ese lugar. Como conclusión, hay que volver sin dejar tiempo de distancia.
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5-9-2015. Mediodia.

Primera visita a este lugar de cocina fusión con base japo, una vez que los entendidos han pasado por sus sillas, han probado su cocina y han expresado lo que tenían que expresar.

No me ha resultado fácil hacer una reseña de este lugar, he encontrado luces y sombras, sensaciones dispares.

En primer lugar la sala, será la disposición de la sala, la iluminación, el silencio a la entrada, el exceso de ruido cuando se llenó de público, ...... , aun a pesar de disponer de una mesa junto al ventanal, y a los murales que son simpáticos, a la par que originales, hay algo en la sala que no ayuda a sentirme cómodo en ella.

En segundo lugar, el servicio de sala, no puedo decir que sea un mal servicio, ni mucho menos, es verdad que están atentos a las mesas, que te explican los platos cuantas veces necesites, pero tengo la sensación, - probablemente errónea -, de que es un servicio estudiado, automatizado, que no sale de lo "hondo".

En lo que respecta a la cocina y antes de entrar a detallar la comanda, hay que decir que es una cocina de base japo que se enmarcaría en el concepto de cocina de fusión. Carta bastante amplia e interesante, compuesta por propuestas originales, atrevidas, bien resueltas en general, - no en balde, al frente de la cocina hay dos cocineros con amplia e importante experiencia - ; todo ello acompañado con un buen ritmo de cocina (adjunto fotos de la carta).

En general, la cocina de este lugar merece la visita, y digo en general, dado que hay un aspecto que no me ha convencido: el tamaño de los nigiris, me han parecido excesivamente pequeños, con un grosor de aprox, el ancho de un dedo meñique, que aunque, al ser tan finito es cómodo para cogerlo con la mano, necesitas pedir muchos tipos para no salir con el estomago a medias, lo cual redunda en un excesivo costo de la comida.

Para acompañar la experiencia, nos hemos decantado por un Brandan, uva Godello de la Ribeira Sacra que mantuvo el tipo sin problemas.

Comenzamos con un aperitivo compuesto por una agradable ensaladilla y unas patatas picantes, escasas de picor.

- Porra Guo Rong. Plato muy original, interesante y sabroso. Se trata de una clásica porra, rellena de cochinillo con un polvo de gamba. A su vez, para comerla a semejanza de los rollitos vietnamitas, se envuelve en unas hojas de lechuga en cuyo interior hay unas pinceladas de mahonesa de mango.

- Usuzukuri de atún, patatas violeta y caldo de marmitako. Bajo el punto de vista estético, irreprochable; excelente calidad del atún, pero escaso sabor del caldo.

- Ramen seco con cebolleta, sisho, aceite de sésamo, aguacate y sepionets. Muy buen plato, decir rico es quedarme corto.

- Nigiri de caballa con tomate. Buen producto y muy bien el arroz, como en todos los nigiris.

- Nigiri de Ankimo y melón. Bien, sin mas.

- Nigiri de socarrat con gamba de Huelva. Soberbio. De este comería bastantes mas.

- Nigiri de urta a la bilbaína. El ajo y el chile le aportan demasiada fuerza, no permite saborear el pescado.

- Nigiri "cordobés". Atún, briznas de jamón y huevo hilado. Original y sabroso.

- Nigiri de sepia playera con ajo y perejil. Original, muy rico.

- Nigiri de arroz a la cubana. Bien sin mas.

- Nigiri de anguila con ankimo y toques de pure de manzana. Bien sin mas.

- Panacota asiática. Elaborada con leche de soja. Agradable. Hoy no venia acompañada de mermelada de yuzu.

- Mochi de fresa y nata. Muy rico.

Con nuestros cafés con hielo terminamos con esta experiencia, que no nos ha desagradado pero que tampoco nos genera una urgente necesidad de volver.

acme

Éste es el de los dos cracks que tan bien nos trataron en el Kabuki de Carmona

4 de febrero de 2015

Gath

Estas en todo Acme. Con razon me sonaban las caras, pero no sabia de donde.

Llevan abiertos 3 o 4 dias.

4 de febrero de 2015

acme

¿sabes si es en el local del Nippon?

4 de febrero de 2015

Gath

No lo se, a tanto no llego......de momento.

4 de febrero de 2015

Gath

Pudiera ser, en la web de el tenedor ese "antiguo" Nippon, ya no esta disponible, solo esta el de la calle de la reina.

4 de febrero de 2015

Yanzoo

Este lo descubrí por facebook, a ver quién es el valiente que lo prueba. En principio parece apetecible. Aunque no han volcado la carta aún.

He avisado a 11870 está duplicado. Los propios dueños lo han guardado después de José Luis Gracia. Que es más rápido y está más actualizado que ellos mismos. :-)

4 de febrero de 2015

pepa pepe

Si¿ es el antiguo nipón.

4 de febrero de 2015

Gath

Gracias Belen por la aclaracion.

4 de febrero de 2015

acme

Belén cuélganos una carta para que nos hagamos una idea :-) que tenéis la web #underconstruction

4 de febrero de 2015

volga

Buena pinta, sí señor.

5 de febrero de 2015

Cristina

Yo aun no lo conozco, le tengo ganas, mandé a una expedición y su conclusión fue que todo estaba muy bueno pero que si eres de buen comer es necesario aperitivo previo o bolsillo amplio..

8 de septiembre de 2015

Gath

Cristina, totalmente de acuerdo con tus exploradores.

8 de septiembre de 2015

Miss Migas

Unas cañitas previas sí o sí Cristina, que sino luego hay colacao con galletas en casa.

9 de septiembre de 2015

acme

¿He oído cañas previas?. ¿No será con aperitivo?. Ir a cenar cenado no se lleva en esta parroquia. O nos os acordáis de escarnio al que fui sometido por mi inocente pre-kena

9 de septiembre de 2015

Lady Spider76

yo es que por el precio de este Umiko veo opciones mucho mejores en Madrid....

9 de septiembre de 2015

gastrolola

Completamente de acuerdo con Lady Spider, hace mucho tiempo q no me dejo caer por Kabuki, pero creo q por ese precio casi te despachas a gusto en la casa madre de estos chicos

9 de septiembre de 2015

Yanzoo

ay el mochi de umiko! no he probado uno mejor ni en panda! los comería por docenas :-). Eso y la sopa de Miso fué lo mejor de mi comanda hace ya muchos meses!. buena reseña!

9 de septiembre de 2015

spider72

mmmm @gastrolola...Kabuki no es tan caro como uno puede pensar y si se elige con cuidado puedes salir por unos 80 eur por persona...Umiko es más barato (bastante más) a cada uno lo suyo. Eso sí, por el precio de Umiko hay alternativas

10 de septiembre de 2015

25/07/2017

LA ESENCIA DEL PRODUCTO

Tuve mis dudas al reservar el pasado 22 de julio de 2017 en Umiko, las no escasas opiniones acerca del elevado precio y la rigidez al realizar la reserva (te penalizan con 15€ por persona si cancelas con menos de 12 horas de antelación), no eran favorables , pero finalmente me decidí y no puedo estar más satisfecha.

La política de reserva me sigue sin convencer, pero es un mal menor. El precio está más que justificado si tenemos en justa consideración la calidad y el tratamiento del producto.

Y es en este punto, en el tratamiento del producto, donde creo que Umiko marca claramente la diferencia con otros establecimientos de cocina japonesa. Todos y cada uno de los ingredientes de cada plato están cuidadosamente seleccionados y tratados, la soja importada directamente de Japón, el vinagre que emplean en el arroz de los sushi con pescado azul, con “barrica” de dos años que le aporta ese color anaranjado y ese sabor tan especial y, por supuesto, los pescados, madurados como si de carne se tratara en cámaras frigoríficas a 0º durante dos o tres días. Uno de los chef de Umiko nos explicó que lamentaba que en España no se pudieran aplicar mayores tiempos de maduración del pescado, ya que nuestro paladar no está acostumbrado a esos sabores que resultarían demasiado agresivos (yo les invito a que arriesguen un poco más).

El local, a pesar de algunas opiniones poco favorables, creo que es perfecto, estética muy depurada pero que no llega a resultar fría, y esos graffitis provocadores y estéticamente rompedores que le confieren al local un toque informal y joven.

El servicio atento, en unos casos más suelto que en otros, pero siempre correcto y muy pendientes de rellenar copas, con tiempos algo acelerados que no hay más que contener comiendo un poco más despacio.

La carta es corta, pero todo muy apetecible. La tenía muy estudiada, por lo que para bien, o para mal, no hubo ninguna sorpresa.

La comanda fue la que sigue:

Aperitivo de edamame con mojo picón que ya se está convirtiendo en un must del local. De los mejores edamame que he tomado, pero la salsa, es para pedir un cuenco y mojar y mojar, una delicia.

Para empezar usuzukuri casero (10,90€), hoy de pez San Pedro, un plato delicado y muy rico.

Seguimos con tartar de toro con alga codium (24€), otro manjar con un producto excepcional.

Pasamos al festín de sushi; nos pusimos en sus manos y fue una fiesta:
Niguiri de salmonete con su espina crujiente (6,50€).
Niguiri de caballa con tomate (5,10€).
Niguiri de paella con gamba blanca de Huelva (11€), que por supuesto, no podía faltar. De los mejores.
Niguiri de salmón navideño (6,20€).
Niguiri de toro con soja transparente (7,30€) Otro imprescindible.
Todos excepcionales y de pescados azules, que son mis favoritos.

Para terminar fuera de carta, morrillo de atún al sarmiento (20€) muy jugoso y acompañado de una ensalada de brotes exquisitos que le aportaban un toque refrescante y delicado al pescado.

Rematamos con un flan de té verde y lichi (4,5€) que cerró con un punto justo de dulzor esta velada perfecta.

Maridamos con un blanco Algueira brandan 2015 (21€) uva godello de Rías Baixas muy ligero.

Cuenta total 119€ que pagamos muy satisfechos. Una RCP muy equilibrada para el disfrute que te proporciona este templo de la maestría y la delicadeza con el producto, con un ligero toque fusión que no empaña la esencia de la más pura cocina japonesa.

29/10/2016

Un descubrimiento

Si Umiko es la niña del mar para los japoneses,este restaurante se ha convertido en la niña de mis ojos en cuanto a japoneses no tradicionales de Madrid.

Llegas a Umiko, te sientas, observas a tu alrededor (los diferentes y divertidos graffiti que hay en sus paredes) y cuando te pones a mirar la carta es cuando todo tu cerebro comienza a funcionar. Es complicado elegir, porque todo tiene pintón, entonces llega el maitre, te cuenta lo que hay fuera de carta y ya es cuando explotas porque quieres probarlo todo.

De aperitivo unos buenísimos edamame para mojar en mojo rojo (mejor que muchos que comas en Canarias, que te lo dice una de allí). De primeras pedimos unas ostras a la japonesa, con yuzu y manzana, curiosa mezcla que les sienta fenomenal. Buenos los mejillones con sake, haciendo un homenaje a los belgas pero versión ajaponasada. Ricos, aunque si se están esperando unos bichos enormes no es así (ni falta que hace), se parecen más en tamaño a las valencianas clóchinas.

Nos decantamos a continuación por un tartar de sepia de tierra, con tobiko y remolacha. Muy muy bueno, una combinación especial, como mucho (pero esto ya es personal) me faltaba algo de picantillo para redondear el plato, aunque también reconozco que el picante en nuestro país es un tema "pericoloso".

Abran paso que vienen los niguiris (redobles). Primera reverencia al arroz y su punto, cualquiera que haya estado en Japón ha notado la gran diferencia entre muchos de los que se hacen aquí y los buenos. Y ahora vamos al turrón, muy bueno el niguiri a la bilbaína, espectacular el de chicharro con tomate (pero bueno bueno oiga), igual que el de atún con toque de soplete, salmorejo, jamón y huevo hilado (me encanta este detalle kitsch-viejuno que le sienta de fábula). Mención aparte se merece, en mi opinión el niguiri socarrat, la cama es un arroz socarrat y encima va una gamba blanca cruda acompañada de su cabeza de chupeteo. Uno pensaría de primeras que se trata de algo"efectista", todo lo contrario, es divertido y sobre todas las cosas está cojonudo, perdonen la expresión.

Por último tomamos un muy buen tuétano con yuzu negro y lima, acompañado de un tostado pan de algas. La lima le sienta de escándalo, dado que neutraliza bastante la sensación grasa que siempre tiene este productazo. Además, si han estado en Japón, seguro que el olor de este tuétano les transporta a las calles de Tokio donde se agolpan las izakayas de pinchitos y brasas. Como colofón, unos excepcionales mochis caseros de té verde con chocolate blanco y de vainilla.

Buena carta de vinos, pero eché en falta una carta de sakes (que tienen) y de generosos (que también), así como una expecificación mejor de los precios por copas en algún lugar. No creo que sea mucho pedir...

PD: Bonita vajilla de los artesanos Artehoy, que ya trabajan para otros grandes restaurantes como Kabuki. Obviamente estos dos restaurantes, como ya sabrán, comparten mucho (los dos dueños son ex Kabukis, algo que se refleja muchísimo en la carta, recetas y mimo por el producto).

Bodega: 6

Personal: 8 (mención especial para sus dueños, muy ceranos y majetes)

Ambiente: 7

Comida: 9

General: Casi 8 (jeje)

Precio medio: 45€ - 55€

Síganme, no se corten y vean todas las críticas, valoraciones y documentos gráficos en lamandarinavaliente.wordpress.com o a través de Twitter en @lamandarinaval

04/02/2018

grandes platos + estupendos niguiris = japomenaje

Teníamos muchas ganas de probar algún japo que no conociéramos y de entre todas las opciones de mi lista de pendientes me decanté por este Umiko tras la recomendación de un amigo y también las buenas críticas por aquí leídas.

Vale que es un japo poco hortodoxo, que cae más en la categoría "fusión", pero me apetecía mucho probar buenos niguiris y lo que leí de los que preparan aquí me convenció.

Los prolegómenos no fueron nada buenos. Sólo decir que mi reserva era para las 21:15 y llegamos a las 22:40. Odisea en la carretera por accidente sumado a 30 minutos para conseguir aparcar (todos los parking de la zona llenos)

Llegamos un pelín estresados pero llegamos. Allí estaban nuestros 2 sitios en barra. En estos restaurantes japos es la zona que más me gusta.

Fue pedir bebidas, ponernos en manos de los jefes del garito, y remontar. Pedimos unos entrantes y luego fuego graneado de niguiris a discrección del chef. A billetera en llamas, sin remisión. Los entrantes fueron un par de ostras (peruana y tempurizada), unos sepionets, unos berberechos y la falsa boloñesa de atún. Nivelazo. Todo riquísimo.

Y luego empezó el desfile de niguiris sin compasión. Se nos fue un poco la pinza con la cantidad, pero como nos había costado tanto llegar a cenar, necesitábamos un plus para compensar. Perdí la cuenta de los niguiris degustados, pero fácilmente nos hicimos el 80% de la lista. Gunkan de erizo, el cordobés, el ensalada madrileña, el de salmonete, el de sardina, el de buey de mar... Obviamente, casi volcamos. De nuevo, nivelazo. Alguno me pudo sorprender más que otro pero todos estaban cojonudos.

No hubo fuerzas para postre (aunque tampoco soy muy fan de la repostería asiática) y cerramos con un par de tés. Previamente habíamos acompañado el homenaje con copas de vino: 3 de un riesling cojonudo (nombre germámico imposible de recordar) y un tinto mencía para mi consorte de nombre tirachinas que también estuvo muy a la altura.

La atencion fue rodada, muy amables desde el principio. Los camareros y camareras (todos bastante jóvenes, o yo que soy muy viejo) atienden bien aunque me resultan un poco forzados en su trato (de nuevo, debe ser que tengo mucha pinta de viejo y me tratan con deferencia. Horror). Los dos maestros que se fajan en la barra con todos los pedidos me resultaron más naturales. Como llegamos de los últimos, nos fuimos también de los últimos y estuvimos departiendo un ratillo con ellos al final.

La cosa nos salió a 85 pavos por cabeza, que es un buen crochet a la cartera, pero bien es cierto que la comanda fue más que generosa. Yo creo que pidiendo con calma y sensatez (sin estar poseídos por la ira y la ansiedad) se puede cenar bien por 60 pavos. Sigue siendo un buen importe, pero hablamos de muy buen producto y elaboraciones muy guapas.

Para mi, muy recomendable. Entre los mejores japos de Madrid.

05/08/2017

DIVERTIDO FESTÍN

Había pasado un montón de veces y esa estética manga-grafitera siempre me había llamado la atención.
Cuando por fin entramos a cenar un miércoles sin reserva - la sala se llenó -, comprobamos que no sólo es atractivo el sitio sino la comida. Personal jovencísimo pero entendido y muy pendiente. Preciosa vajilla, buenas copas, ganas de agradar. Todo eso se agradece.
Ante una carta bastante original le dejamos a uno de los cocineros que decidiera por nosotras y salimos encantadas: festival de sushis explosivos en boca destacando por encima de los demás el de gamba blanca con paella (de escándalo), el de pez mantequilla y el de salmonete con espina crujiente, el wagyu con ensalada de brotes y la boloñesa de atún. Gamberrada final de postre: phoskito umiko muy a lo David Muñoz.
Buenísimo, genial. Experiencia para repetir.

08/12/2017

Confirmado Diciembre 2017
Voy por el tercer plato y ya le doy 5 estrellas. Impresionante.
Creo que escribi demasiado rapido, lo cual no suelo hacer, pero aun asi decir que mantuvo el nivel.
Especialmente destacable el erizo, bocado top a recordar mucho tiempo.
Estuvimos en barra, lo cual lo recomiendo, pues tienes una vision directa.
Un gran vino blanco Saint Romain 2012, de lo mejor que he probado.
La degustación que nos prepararon fue por unos 60 euros mas la bebida. Merece la pena dejarse aconsejar.

20/05/2016

No termina de brillar

Estuvimos de cenita una noche con amigos (Ricanelas, Paquirri y sus señoras). La estética es interesante, la atención de los camareros atentísima (quizá un poco forzada?), la carta apabullante... Nos dejamos sorprender y solo pedimos que lo que sirvieran no llevará ostras. Todo rico, muchas cosas soprendentes, otras más flojitas (el nigiri de arroz a la cubana me pareció una broma, esperaba más), la cuenta un poco más elevada de lo que yo me esperaba pero en general salimos satisfechos. No me mataría por volver, la verdad.

12/09/2016

Japo fusión

Sigue estando fuerte este sitio con ex-diverxos. Propuestas originales, carete para la media de japos, pero merece la pena.

08/07/2016

El japonés madrileño

Si te gusta Japón y te gusta la comida española aquí podrás probar sushi de paella, o cosas parecidas, muy curiosa toda la carta. Una delicia

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20/07/2018