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04/01/2018

Un clásico de Cádiz

Fecha de la visita 1/01/2018, almuerzo

Es un restaurante que tenía desde hace tiempo en mi agenda de sitios a visitar y el día de año nuevo lo hice.

Mis expectativas eran altas y no me decepciono, Buenas instalaciones, agradables, salvo la escalera para acceder al comedor de abajo que es incomoda, buen servicio de sala y una buena cocina que añadido a unos precios equilibrados, dejan las ganas de volver ( a pesar de la citada escalera).

07/10/2014

Historia de la cocina popular andaluza

El Ventorrillo del Chato es parte del grupo del Faro, del cual ya di opinión en su día. Este cuenta con una vasta historia bajo sus manteles, que para sí querrían más de un museo.
La unión entre El Faro y El Ventorrillo es obvia, dado que al frente de este irrepetible restaurante está José Manuel Córdoba Serrano, hijo del fundador del primero de los citados restaurantes, Gonzalo Córdoba. Y claro, todo ello supone que el dominio de la cocina popular andaluza es evidente, en beneficio de nuestro propio deleite y gozo.

gastrodisfrute.blogspot.com.es/2014/10/historia-de-la-cocina-popular...

23/07/2013

De toda la vida

Clásico de la zona, para comer o cenar, muy conocido entre los lugareños y más entre los turistas; restaurante situado en la carretera entre San Fernando y Cádiz; con amplio aparcamiento y muy buena atención. Tiene dos espacios, la parte de arriba de altura a la carretera y el subterráneo, cerrado cuando nosotros fuimos a cenar. Ambiente rural, de pueblo, con aperos de labranza, ruedas de carros, vasijas… que parece más un restaurante de Castilla que de la costa Gaditana. Los platos ya son la traca cuando además de ir en línea con el emplazamiento, tienen un toque de cocina moderna; algo inesperado pero totalmente inesperado. Aperitivo de maki de atún, con salsa de soja, muy mala presentación e impresión del plato con la salsa de soja que parecía que estaba coagulada. Picos customizados para “El Ventorrillo” y panes variados, de aceituna, blanco, integrales, de semillas,… aunque cuando llegamos (tarde por la noche) quedaba poca elección. Los platos elegido fueron 4 unidades de langostinos fritos, no decía nada especial; para mí un frito más, para mi acompañante le recordaba el sabor del nugget. Continuamos con 2 medias tostas de “matrimonio” es decir boquerón y anchoa, sobre una base de pan crujiente al mismo tiempo que acompañada de Alboronía, exquisita, el mejor matrimonio que he probado en mi vida. Continuamos con unas frituritas (4 unidades) de queso y puerros con salsa Pedro Ximenez; en un principio pensé que la salsa no le iba a hacer ningún bien a esos clásicos saquitos, finos y suaves pero maridaba perfectamente. Este plato es altamente recomendable al igual que el anterior. Muy bueno y muy logrado! Para termina un plato de pasta negra fresca y frutos del mar (gamba, carabinero, vieira y calamar), quizás ya al ser el último plato y para cenar no lo valoré tanto pero estaba delicioso y la textura de la pasta mejorable, pero mejor que las últimas experiencias en este plato de pasta negra con pescado. Terminamos con una tarta Sacher con helado de mango, muy buena y mejor mezcla de sabores, pero como me la comí yo solo entero, quizás excesivo puesto que la cantidad es gigante. Para acompañar la cena, un agua, una cerveza y un blanco de D.O. Somontano, Gewurztraminer 2012 Viñas del Vero, tenía mejor concepto de este vino que el que me llevé de la cena y lo recomendaría pero me quedo con otros blancos de Rueda o incluso de la zona de Cádiz como Entrechuelos. Sin cafés, ni infusiones ni copas, total de la cuenta 46 euros por persona. No es caro pero tampoco barato, precio en línea con lo esperado más tratándose de este sitio popular que hay que visitar.

09/03/2014

Buen restaurante a las afueras de Cádiz

Nos gustó mucho la venta, la atención, pero,
la comida no tanto, el pescado, pargo a la sal estaba un poco seco...

01/09/2010

Lo mejor de Cádiz

Por ahora de lo que conozco en la provincia ha sido claramente en el que mejor he comido y de mayor nivel.

Aunque el precio es algo más caro que la media de la zona vale la pena por la calidad. Autentica alta cocina con productos gaditanos.

Lo que más me gusta: Tartar de Atún. Excelente, no se por que en Cádiz no se ofrece más. Creo que los postres son exquisitos pero no llegué a ellos.

Lo que menos me gusta: No se puede (ni debe) comer en traje de baño. Y es que está al lado de la playa como un chiringuito.

Comida: (8/10)
Calidad de Servicio: (8/10)
Ambiente y decoración: (8/10)
Relación calidad/precio: (6/10)

12/08/2011

Maravilloso

Increíble, hay que dejarse aconsejar por el chef, te toma nota el mismo.
Algo caro pero acompaña la
Calidad y elaboración!! Carta de vinos maravillosa, muy buen servicio.
Aparcacoches.

07/05/2007

Estupenda Cocina. Sitio con Encanto. Super Recomendable.

El Ventorrillo del Chato es un estupendo restaurante para cenar en Cádiz. Aparte de toda la historia y encanto del lugar, una antigua venta a las afueras de la ciudad, el servicio es de lujo y la comida es una versión original y deliciosa de la comida tradicional.

Tiene dos plantas, la de arriba quizá es algo más ruidosa por la autopista que pasa al lado, la de abajo más tranquila pero no deja de ser un sótano. En cualquier caso tanto arriba como abajo la decoración es tradicional, con sus jamones colgando, sus motivos rústicos (cencerros, viejas llaves) y la pared de fotos de famosos con el maitre. Tiene sabor auténtico y está hecho con buen gusto.

Los primeros platos son deliciosos y son fáciles para compartir, las bolsitas de queso y puerros han sido lo mejor. Los segundos a base de pescado también están deliciosos, el Rape con fideos negros está delicioso. Pero quizá lo mejor son los postres, vale la pena reservarse para poder pedir varios y compartir.

El Ventorrillo es de los mismos dueños que El Faro 11870.com/pro/22341

Más información en su web
ventorrilloelchato.com

18/10/2011

BUENO

Todo bueno. Cualquiera de sus guisos.
Pertenece a la misma familia que El Faro de Cádiz y de El Puerto de Santa María.

26/11/2010

Restaurante mesón totalmente sobrevalorado.
Precios caros para lo que ofrecen.
Tal vez tuve un mal día pero las gambas que comí fueron muy normalitas y los pescados regulares.

18/06/2011

Lamentable,decepcionado.El maitre algo austero y prepotente.Lo mejor el postre.Mucha clase para nada y carísimo.

11/03/2011

No descubro nada nuevo si digo que es excelente pero muy caro. Cocina muy cuidada y muy buen servicio. Para ir alguna vez con tu pareja

19/12/2007

arctarus lo descubrió en marzo de 2007

Situado en plena playa de cortadura

El Ventorrillo “El Chato” fue construido en 1780, para alivio de caminantes, en el espigón polvoriento que unía Cádiz con la Isla. Es la historia inconcreta, mezcla de datos y suposiciones, envuelta en una duda emocionante que nos hace buscar, en la cal de las paredes del sótano, las voces y las figuras de los que allí estuvieron cuando las tropas francesas, en 1812, sitiaban la ciudad y se instalo en la venta una batería de cañones para hostilizar al enemigo que disparaba desde el Trocadero.

Se dice que la venta fue fundada, por autorización del Conde O´Reilly, por Chano García, a quien apodaban “El Chato” a causa de su gran nariz... Y cuentan también que en 1823, cuando las Cortes del Reino apresaron a Fernando VII en un encierro tan benigno que le permitía ir de aquí para allá a divertirse donde quisiera, el rey solía visitar el ventorro acompañado de un personaje llamado “Fray Manzanilla”. El “Fray” le venía de su apariencia de fraile, con el pelo cortado en redondo alrededor de la cabeza y una calva a modo de coronilla.

Lo de “manzanilla”, claro está, por su afición a este vino. “Fray Manzanilla” se encargaba de buscar entre las mozas que bailaban en la venta las idóneas para divertir al Deseado, a quien agradaba extraordinariamente el contoneo de las bailarinas gaditanas.

En 1945, el día 13 de febrero, la Comisión de Tipismo y Folklore Gaditano se reunió en “El Chato” para rendir homenaje a su presidente, José María Pemán, acordando “para hacer memoria de este suceso, poner en sus manos un ánfora conteniendo las esencias del folklore y tipismo de la Ciudad de Cádiz, que sirva como relicario de las más puras y genuinas tradiciones para que, depositándolas en la hornacina que entre sus gruesos e históricos muros se ha socavado, persistan en el correr de los tiempos y no falten en el pensamiento y en el animo de los buenos gaditanos... a fin de que todos los que quieran beber de su espíritu eterno y vigoroso, peregrinen a esta venta para sentir la llama ardiente del gaditanismo”.