Vi-cool. Un nombre curioso, ¿verdad? "Vi" es la primera sílaba de vino y aquí lo servimos en un ambiente contemporáneo, relajado... "cool". Bien acompañado por comida sencilla y sin complicaciones y que a la vez presume por sus sabores intensos. El primer Vi-coo...

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04/02/2016

Vi Cool by Sergi Arola

Como podemos ver a diario, Madrid está sufriendo un importante boom gastronómico. Esto se traduce en colas, restaurantes llenos e incluso esperas de más de una semana si queremos ir a los sitios que lo están petando ahora mismo.

El moderneo ha extendido sus “tentáculos” cubriendo de una fina capa de postureo todo lo que toca. También creando verdaderos monstruos cuando se interpreta mal “lo moderno”. ¡Cuidado! Alejémonos de la macedonia de Gin Tonic y guardemos ya la salsa Pedro Ximenez, por favor.

Este boom también se debe a la buena salud de la alta cocina afincada en Madrid, que está creciendo con bastante fuerza. Además del mediático “Xef” Dabiz Muñoz con Diverxo, podemos encontrar a cocineros que están realizando un trabajo magnífico como es el caso de Ramón Freixa, Diego Guerrero…

Esta alta cocina está desarrollando un nuevo modelo de mercado, haciéndolo más accesible a la gente de la calle, con sus restaurantes “low cost”. Éstos consisten en una carta menos elaborada pero igual de atractiva en los cuales la espera y el precio se reducen considerablemente. Así podemos encontrar varios ejemplos como Streetxo (Diverxo) o Cascabel (Punto MX) además del que nos ocupa hoy: Vi Cool de Sergi Arola.

Desgraciadamente para mí lo más cerca que había estado de Sergi Arola era con los productos Deluxe del Lidl. Así que me animé a empezar a conocer su cocina a través de su restaurante “low cost”.

El menú de tapas (para 3 personas) consta de 7 platos + 1 postre y vale 20€ sin bebida.

Si queréis probar un poco de todo es la mejor elección. Como veréis a continuación.

Para empezar nos trajeron los 3 primeros platos: Ensalada de tomate y atún ahumado, Calçots en tempura y Carpaccio de Portobello en aceite de trufas blancas, parmesano y piñones.

Os dejamos con las fotos de nuestra visita para que vayáis haciendo hambre.

Para conocerlos un poquito más, puedes leer el post que les hemos dedicado en nuestro blog: morretefino.com/2016/02/03/vi-cool-by-sergi-arola

01/08/2014

Nada del otro mundo

Local estrecho, con un sofá corrido de skay, de esos que si vas con un vestido de verano, te quedas pegada.
Reservamos un par de horas antes sin problema. Luego el local estaba lleno. Buen servicio.
No tenían el vino ecológico de la carta. A cambio pedimos el vino de la casa: El revolcón. Un vino joven excelente. Creo que fue lo que más me gustó.
Las albóndigas con chimichurri no estaban mal. Los canelones eran algo así como penne rigate rellenos. La berenjena estaba rica sin ser excepcional. Demasiado suave.
Esperaba algo más.

spider72

Como anda de precio??

2 de agosto de 2014

Nadja Re Rebaudengo

Unos ventipocos euros por cabeza.

4 de agosto de 2014

spider72

Pensé que era más caro...por ese precio quizá lo pruebe. Tuvisteis suerte con lo del vino eco...suelen ser atroces.

4 de agosto de 2014

08/12/2013

Fiasco total

Confieso que en la valoración que efectúo, utilizo dos antecedentes, de una parte anteriores visitas, - hace mucho tiempo -, y de otra las felices visitas al Sergi Arola Gastro.

Lo de este mediodía me suena a broma de mal gusto o a degradación de un lugar que, incomprensiblemente Sergi Arola consiente y que esté totalmente lleno de gente, esto me lleva a pensar que el buen gusto por la comida se sustituye por acudir al nombre, cual vulgar programa del "corazón". Que pena.

De entrada, debo decir que estar en un sitio donde la mayor parte de gente, sentada, está con bufandas, abrigos o quejándose del frío, no me satisface nada.

Dos puertas, exterior = calle, e interior = acceso al local, ambas abiertas de par en par, los clientes entrantes ni se preocupaban de cerrarlas, falta de respeto y/o educación, los camareros/as por la sala, al principio se preocupaban, al final pasaban ya.

La distancia entre la barra y las mesas de la sala de entrada, es pequeña, pues bien, corrillos de clientes apostados en la barra, en forma de corro cual bar, casi apoyados sobre la chepa del cliente que esta sentado comiendo, con el consentimiento tácito de los camareros/jefe de sala.

No entiendo nada. ¿Sergi Arola conoce esto? Me extraña, me cuesta trabajo creerlo.

Pero pasemos al aspecto gastronómico:

De entrantes:

Bravas de Arola: Después de disfrutarlas en Sergi Arola Gastro, me parecen una tomadura de pelo. La patata ni confitada ni posterior fritura, la salsa brava no la he percibido, el alioli excesivo en cantidad y en sabor, podía con todo. Si yo fuera Arola no les dejaría que utilizarán mi nombre.

Langostinos fritos al curry y menta: Simplemente aceptables.

Berenjena ahumada a la llama con piñones tostados y balsámico: Un puré de berenjena con piñones, efectivamente, casi frío e insípido.

Albóndigas con chimichurri y fondue de queso de cabra: Carne vulgar, y lo de fondue, que me lo expliquen, un caldo excesivamente ligero, -aguate-, y con un sabor fortísimo a cabra.

De principales:

Hamburguesa con cheddar, cebolla frita y más cosas, que prefiero omitir, porque no me merece la pena perder el tiempo.

Coca César: Suena muy bien el nombre, pero la triste realidad es una base de pasta fina y mal hecha con una ensalada encima que no soportaría ningún control estilo Chicote. Lamentable.

Visto lo visto, ni postres, ni cafés, ni leches, la cuenta y a la calle que seguro que hace menos frío fuera que dentro, y además fue verdad, se estaba mejor fuera.

Y encima lleno a rebosar. ¿Seré un bicho raro?

Anécdota: Mesa a la derecha, turistas españoles con hotel cercano, la mujer toda la comida, -mesas excesivamente juntas-, quejándose del frío de la sala y preguntan si pueden reservar para la noche de hoy. Me dieron ganar de pellizcarme por ver si estaba soñando.

Gio

Y como puedes ver, parte del proceso de degradación es que ni siquiera se molestan en pedirte disculpas, en realizar aclaraciones o desmentidos a lo que personas como tú y como yo, comentamos de nuestras fallidas experiencias personales...tal vez es que les toque un pie. O que el community manager esté demasiado ocupado/a en promocionar la nueva sede del Vi Cool (dios nos proteja). Pensarán que con ganarse el nombre es suficiente. Ellos sabrán.

9 de diciembre de 2013

Gath

Efectivamente, hacia más de un año que no habíamos vuelto por ese local, nuestras últimas visitas a ese barrio iban dirigidas a descubrir lo mucho bueno que se ha instalado. Nos produjo una total decepción.
Y sin embargo, confieso que la versión "high" nos gusta mucho. El Gastro es otra cosa, a pesar de la minuta, todo son detalles, tiene una cocina muy cuidada,...
Da la sensación de que hay dos versiones de negocio, con una gano, merecidamente, la fama, y con la otra busco ingresos a base de explotar el nombre y dar un servicio que consiga doblar y triplicar servicios, sin importar tanto otros aspectos, cocina, sala, atención al cliente,....
Pero lo peor, es que la gente llena los locales, le importa poco la calidad con tal de retornar a sus orígenes diciendo que ha comido en un restaurante de Arola. Pena.

9 de diciembre de 2013

acme

La mayor parte de los estrellas michelín se queja de que el restaurante de bandera no es un buen negocio y me lo creo. Otra cosa es cómo se buscan las habichuelas. Sólo hay que comparar streetXO con este que mentáis ( y al que no he ido y me habéis quitado las ganas de ir).

9 de diciembre de 2013

Gath

Claro, con una versión cubren los gastos de la otra. Cierto.

Pero, debes visitar ese local, ahora bien, debes hacerlo en verano, las dos puertas abiertas de par en par, permiten que circule un fresquito muy agradable, .... , ja,ja.

9 de diciembre de 2013

Gio

En mi opinión, chicos, que un cocinero de renombre tenga que abrir negocios alternativos y diversificar su actividad para que su cocina le
resulte rentable es el pan nuestro de cada día. Sin embargo a algunos se les olvida que la reputación que tanto cuesta construir con un restaurante, puede dilapidarse por la puerta de un bar de tapas al día siguiente. Lo "económico" o accesible no tiene porqué estar reñido con la calidad (SteertXo sería una muestra de eso como el Tickets de los Adriá en BCN, otra, por poner dos casos). No hablamos de fallos puntuales o de equivocaciones, o de días malos, que eso puede pasar, sino de problemas estructurales en un negocio gastronómico. En definitiva lo del Vicool es un síntoma de una falta de respeto, de cuidado, de mimo intolerables hacia la clientela y una falta de respeto hacia el trabajo de uno mismo, si lo que importa es hacer caja más allá de otro tipo de consideraciones. Lo dicho, ellos sabrán. Desde luego, a mí no me vuelven a tomar el pelo.

10 de diciembre de 2013

26/02/2015

Que decepción.....

No suelo comentar los restaurantes en los que como mal y menos valorarlos, pero con este haré una excepción y sólo diré.....
NO, No y no!!!!
y que frío , coño!
una pena.

24/10/2013

Venía pensando que no me iba a gustar, no suelo ser fan de la cocina de Sergi Arola, pero tengo que reconocer que me ha sorprendido gratamente. Una carta corta, pero de cosas muy ricas. Un servicio amable. Precios muy ajustados (comes por 25-35 euros). Lo único que no me gustó nada fueron las patatas bravas, quizá ese día no les acababan de salir bien.

Un sitio para una cena casual con amigos.

Sin manteles. Servilletas de papel

14/10/2013

A tomar por Cool

Para echarse a llorar. Clavada y comida decepcionante. Local con una decoración horrible. Pijo camareras que se creen lo mas. En el fondo es entrañable, es como volver al 2006 cuando todos eramos ricos y estas mierdas de restaurantes eran lo mas. Lo mejor es que me he ahorrado ir al Sergi Arola. Gracias

20/03/2014

Menú degustación raro

Platos de cocina catalana sencillos pero bien resueltos.

Una vez fui con menú degustación y me pareció que no tenía ningún criterio gastronómico, aburrido y pesado. No lo recomiendo.

24/03/2013

Impropio de su nombre

Estuve el viernes cenando en Vicool con otra persona.
A primera vista el local me pareció bonito aunque algo estrecho, si bien se le empieza a notar el tiempo que lleva abierto. Estábamos mirando la carta sind ecidirnos y nos ofrecieron compartir un menú de tapas a 20€ p/p sin bebidas. Comoquiera que el menú incluía dos de las tapas que en principio pensábamos pedir, aceptamos.

El menú está compuesto de los siguientes platos: berenjena ahumada a la llama, con piñones tostados y balsámico, un carpaccio de setas con trufa blanca (fuera de carta), las bravas de Arola, albóndigas fritas con chimichurri, servidas con una fondue de queso de cabra y alitas de pollo fritas. De postre, una fondue de chocolate con fruta de temporada (fuera de carta).

Mi apreciación de conjunto es que el menú no me gustó nada y estaba desequilibrado en su composición. Reconozco que tanto la berenjena como el carpaccio estaba execelentes, pero a partir de las bravas la cosa se torció. Yo no le encuentro la gracia a este plato en que la salsa brava, dentro de las patatas, casi brilla por su ausencia y que sobre todo sabía a un alioli que me estuvo repitiendo hasta el día siguiente. las albóndigas y las alitas me parecieron ambas platos indignos de la reputación de Sergi Arola. No las entendería no como broma gastronómica. El exceso de adobo en ambos casos unido a las patatas me causó una previsible indigestión. La fondue de chocolate con frutas, vulgar como postre. Un menú de tapas a todas luces excesivo para una cena. Para colmo se lo dije a una de las camareras y no tuvieron ni un detalle en la cuenta final que alcanzó unos excesivos 59€, incluido el vino que también resultó caro (como el resto de vinos de una carta más bien breve).
Excepto por lo ya comentado trato correcto. Buen espacio entre las mesas, vajilla y cristalería. Manteles y servilletas "muy-cool", de papel.

Un bluff en toda regla y eso que me lo habían requeterecomendado. Yo no vuelvo ni lo recomiendo.

21/03/2013

Impresentable

Hoy hemos comido el menú del mediodía, 12.95 y no incluye la bebida (algo que no se especifica) Pero uno decide pagar un poco más caro el menú respecto a otros de la zona por confiar en el nombre de Arola, pronto lamentaríamos la decisión.

Suelo comer mucho fuera de casa y hacía tiempo que no comía tan mal, una autentica vergüenza, el pan quemado, la crema incomible de lo que picaba , la lubina olía mal (no me lo he comido) y el postre insípido. Si alguien con estrellas Michelin está detrás de esto debería estar más cerca de sus negocios. No sé qué es lo que ocurre en este restaurante pero a buen seguro que durará poco. Lo de cobrar las bebidas a parte en un menú ha sido el remate final (una simple cerveza 3.50), No tiréis vuestro dinero en este sitio!!!

23/03/2013

Arola, pero menos

Pues eso... Difícil de clasificar. Ni gusta, ni deja de gustar. El emplazamiento en el sótano juega en contra. Estábamos solos al llegar, y había un "aroma" entre cerrado, humedad.... Después, nada destacable. Mi mujer no se acabó la coca. Yo tomé sardinas y canelones, ambos platos correctos, aun con la evidencia de estar precocinadisimos. Con 2 cervezas y 2 copas de vino cada uno, 58 euros. ¿Barato? No ¿Caro? Depende... Lo mejor, la simpatía de la única camarera

10/02/2013

Caro para la comida que es

Era la tercera vez que íbamos a cenar a Vi Cool. De entrada nos sorprendió como había bajado la afluencia, cuando abrió estaba casi siempre lleno y este día había varias mesas libres. Fuimos sin reserva y nos sentaron sin ningún problema.
En la parte de arriba tienen un problema con la puerta, que no se cierra sola y cada vez que entra y sale gente, si no la cierran, entra mucho frío y tienes que levantarte a abrirla.
Sobre la comida, las bravas de Arola están muy ricas y la hamburguesa también, pero el precio que pagas no está justificado. También pedimos una coca, que no estaba nada buena y encima estaba medio fría.
Los postres también carísimos.
En total, 2 personas, con media botella de vino Somontano, 60 euros.

28/01/2013

ser cool y amable es gratis .

Probamos el menú de tapas, y bastante rico, además de original que es lo que se espera de un chef reconocido. Por ejemplo las sardinas marinadas espectaculares. la decoración, muy chic.
Pero, pero.... las raciones de un tamaño absolutamente ridiculo, cómico. Las patatitas bravas, que ya me dirán que coste en materias primas tiene esto, dos ( ! 2 ! ) por comensal del tamaño de un dedal, cada una. La fondue de chocolate, medio dedo de chocolate negro en una tacita para cuatro personas.
Ah , y las camareras, muy monas, sí, pero se deben creer por encima del local y dignas de pasarelas de alta costura, porque más secas que la mojama.
En resumen, podria haber estado bien si no fueran tan tacaños con las raciones y las sonrisas.

02/12/2012

Vaya timo!

Íbamos al cine, sólo teníamos una hora para picar algo y decidimos entrar en el Vi Cool de Sergi Arola. Pedimos una ración de croquetas mixtas y una coca de patatas fritas con huevos de codorniz con salsa de trufa. Mientras traían la comanda nos trajeron una cesta con pan, un diente de ajo y tómate en fruto que tuvimos que untar nosotros en el pan( muy moderno pero no propio de un restaurante). Las croquetas correctas. Y la coca vergonzosa. Sobre una especie de cracker, huevos de codorniz y patatas fritas de bolsa con una salsa sin más. De vergüenza para llevar el nombre de Sergi Arola. El pan con tomate que NO habíamos pedido 3€ ( cortesía de la casa) , las croquetas 6€ y la coca 14€. Que gran timo y que vergüenza que lleve la marca de Sergi Arola!

15/05/2012

Sin duda la culpa la tuvo la música

Sr. Arola:
El otro día visitamos VI Cool, pero no llegamos a tomar nada. Nuestra intención era conocer el local, tomarnos unos vinos y algunas de las viandas que ofrece, pero fue imposible. Nosotros lo lamentamos, usted imagino que lo lamentará, pero, a todas luces, sus camareros no lo lamentaron lo cual es lamentable.

Le cuento. Entramos estando en zona de la barra sólo una pareja, pedimos “dos riojas crianzas” y su camarero nos indicó donde estaba la “carta de vinos” para que la consultáramos. La tomamos, abrimos el sobre, sacamos la carta, ingeniosa sencillez que la carta de vinos sea una “carta”, la leímos y, entre otras cosas, como usted sabrá, sólo contenía un Rioja crianza: Un humilde Conde de Valdemar. Creo que nos podíamos haber ahorrado el bucle. De verdad, la hubiésemos cotilleado, por curiosidad intelectual, pero ya con el vino servido.

Pero ¡Vaya por Dios! ¡Es qué el vino nunca llegó! En la larga espera para que nos atendieran nos dio tiempo de consultar la otra, la de picar y esas cosas, también de formato “postal”, con bastante detenimiento. Mientras, el camarero que nos remitió a la obligada lectura, andaba bastante ensimismado en la preparación de sofisticados combinados; otros compañeros, de espaldas a la barra, urdían platillos complejos sobre platos troncocónicos con ayuda de huecos cilindros ¡Daba gusto verlos! Si no fuera porque ellos no tenían intención de vernos, pero vamos, ni por el rabillo del ojo.

El tiempo pasaba y pasaba, todos en poco más de un metro cuadrado, pero sin hacernos caso, como si jugáramos el juego del “veo, veo” pero al revés. Y en esas andábamos cuando decidimos irnos, pues nada indicaba, ni un leve gesto, ni una fría disculpa, que la situación fuera a cambiar en breve. ¡Que dominio de la circunspección! Ni se molestaron en balbucear un simple adiós cuando salimos por la puerta. Ya en la calle nos dio por pensar que, como todos llevaban pinganillo, estarían ensimismados escuchando a Bob Acri tocando el piano.

Tal vez ahora debería soltarle un cilindro sobre la atención al cliente, el pésimo efecto del ninguneo, el cabreo que se agarra la gente con estas cosas,… Pero va a ser que no, hay asuntos que se califican por sí mismos y a usted le toca hacerlo como mejor sepa, qué para eso es su negocio.

¡Suerte!

puntoyraya

con esto "estarían ensimismados escuchando a Bob Acri tocando el piano" me has tocado el corazón ;)

15 de mayo de 2012

Globez Lopez

^*^

15 de mayo de 2012