Ordenar por:

relevancia fecha

17/06/2017

Cocina y atencion, correctas, aunque con matices (Mejorable y excesivamente sobria, respectivamente)

Junio-2017

Villoldo, se autodefine como Casa de Comidas, ese tipo de establecimientos regentados por una familia o saga familiar que llevan años dedicándose a cocinar, ofreciendo unas propuestas caseras, de la tierra y con razonables precios.

Su origen se encuentra en Villoldo (Palencia) y más concretamente en el hotel - restaurante Estrella del Bajo Carrión, lugar donde desde 1975 la familia Pedrosa viene ofreciendo una cocina clásica, tradicional, basada en productos naturales y frescos y que se ha convertido en el referente gastronómico de la comarca de Tierra de Campos castellana.

Villoldo por tanto es la sucursal madrileña del Estrella del Bajo Carrión, aquí se trasladó una de las hermanas propietarias: Pilar Pedrosa, - ayudada en algunas ocasiones por su hijo Alfonso Fierro, jefe de cocina en la sede palentina y que alterna su presencia entre ambas localizaciones -, donde ofrece la misma cocina que en aquella: castellana, tradicional, basada en el producto.

Pueden leer la reseña completa en comercongusto.es/villoldo

-------------

21-02-2015. Mediodia.

Nueva visita a este establecimiento. (Una vez al año nunca hace daño)

Pasa el tiempo, pasan los años, y aqui siguen llenando sus dos salas, y ofreciendo un producto de primera calidad y un tratamiento a las legumbres y a las verduras, mas que notable.

Buena y bastante completa carta de vinos, donde, como es logico, predominan los vinos de Rueda y de Ribera del Duero, pero con buena representación de casi todas las DOs. Hoy nos hemos decantado por un rosado de uva prieta picudo: Tombú.

La ingesta, a modo de aperitivo, ha comenzado con una crema de verduras, gustosa, calentita, y rematada con un aceite de pimenton, que le aportaba un toque mas que interesante.

Muy buenos los pimientos asados, carnosos y de buen sabor. Esplendida la menestra de verduras, cocida cada verdura de manera independiente y posteriormente salteadas, simplemente, sin mas historias, excepto un remate decorativo con chips de zanahorias. Deliciosas las alubias viudas de Saldaña. Con estos tres platos componemos una mas que interesante primera parte de la ingesta.

La segunda parte se compone de una merluza en salsa verde, que segun me cuentan, tanto la merluza como la salsa estaban muy bien cocinadas, y un jarrete de lechazo (fuera de carta), confitado y posteriormente asado que se dejaba comer.

Como cierre unas natillas con helado de galleta, - que viene ubicado en el fondo del recipiente -, francamente buenas, y nuestros cafes con hielo, sin petit fours ni chupitos.

Con lo expuesto, ponemos fin a esta visita, que como dije al comienzo, si se produce una vez al año, no solo no hace daño, sino que a lo mejor convendria repetir, el tiempo lo dirá......


------------------
11-01-2014. Mediodia.

Nueva visita a este afamado restaurante de cocina castellana.

Como ya constatamos en la visita precedente, la calidad de cocina, los productos utilizados y el servicio de sala, están a un altísimo nivel.

En esta visita, hemos probado platos diferentes a la vez anterior.

Nos reciben con un aperitivo consistente en una crema de lombarda sobre crema de cebolla y ajo arriero. Sencillamente espectacular.

Como primeros y bajo el formato de medias raciones:

- Revuelto de boletus edulis con cebolla confitada y foie: Ligeramente meloso, intenso sabor a boletus y perfecto tratamiento del foie. Para repetir.

- Alubias viudas de la vega de Saldaña: Un plato propio de la cocina popular castellana, una alubia mantecosa, con un perfecto punto de cocción, un regusto a pimentón. Una delicia.

Como platos principales:

- Rape de barriga negra a la parrilla con un ligero pilpil: Buen trozo de rape, jugoso, en su punto.

- Solomillo frito con ajitos: Calidad muy alta de la carne, muy tierna y sabrosa.

Como postre, hemos compartido una crema fría de café con capuccino de chocolate blanco: Un postre fresco, buen colofón a la comida.

Con un Loess Rueda 2011, unos cafés con hielo y unos chupitos de pacharan, gentileza de la casa, ponemos fin a la comida.

Siguen fieles a la excelente cocina que implantaron en su local. No es de extrañar su éxito.

__________________________________________________

21-09-2013. Mediodia.

Este restaurante es la "sucursal" madrileña del afamado Estrella del Bajó Carrión palentino, ofreciendo la misma cocina que en aquel.

Es cocina típicamente castellana, rotunda, sabrosa, con buenas materias primas y con una exquisita atención al comensal.

Comenzamos, en versión medias raciones con:

Pimientos asados: Servidos simplemente con un poco de sal y un generoso chorro de AOVE. Fabulosos
Menestra de verduras de verano: No incorpora las verduras de la menestra palentina, guisantes y espárragos, dado que no es temporada. Muy buen sabor de cada verdura y del conjunto.
Pisto palentino: Se diferencia del clásico pisto manchego en la preponderancia del calabacín y la casi nula presencia del tomate. Interesante aunque preferimos el manchego.

Continuamos con:

Paletilla de cordero entreasada: Generosa ración, bien asada, pero con excesivo sabor a cordero.
Chipirones en su tinta, rellenos de sus patas, jamón y huevo duro: Hacia tiempo que no comía una salsa tan suave y gustosa como esta. Excelentes.

Como postres:

Tocino de cielo estiló Villoldo con helado de coco y piña caramelizada: No está mal, pero el helado esta falto de sabor, y el tocino, en comparación con otros, le faltaba dulzor.
Helado de queso con infusión de frutos rojos: Muy suave, un gran sabor. Sólo este plato merece venir a este restaurante.

Han quedado más platos por probar (alubias que no hoy no había, natillas, etc), con lo cual habrá que volver.

En resumen, un restaurante y una cocina que va camino de triunfar en Madrid. Muy recomendable.

EandradA

Pintaza esos platos.

11 de enero de 2014

spider72

Me gustó también Villoldo, aunque el salón sea un poco angustioso al ser en sótano.

17 de febrero de 2015

Miss Migas

Muy buena cocina?

hace 6 meses

Gath

@missmigas Bien visto. El titulo, igual que la valoracion, procede de la primera visita, por ende no está actualizado, cuando se me pase el "caloret" le pondre remedio.

hace 6 meses

12/03/2016

Recetas clásicas para buenos presupuestos

He leído otras opiniones y estoy bastante de acuerdo, Villoldo es un sitio para comer platos tradicionales, en un local algo complicado, estrecho, bajando unas escaleras y a un precio algo subido.
Buen servicio, atentos, pero sin agobiar. Me gustaron los segundos, el cochinillo, la paletilla al horno (ambos desgüesados) y el lomo. Me decepcionaron los primeros, los espárragos fueron lo mejor (pero no son para echar cohetes), pero las alcachofas fritas no parecían frescas (raro porque estamos en temporada) y la ensalda de bonito con tomate, buen tomate pobre bonito. Los postres, aun teniendo nombres tradicionales, como natillas y arroz con leche, son algo más sofisticados, así que haced sitio.
El precio, algo subido, con copa y vino salimos por encima de los 60€, se como bien, pero no para tanto.

23/04/2016

Miss Superlike Aveli...

Frus donde estabas escondido? Vaya sitios has ido ultimamente..

24 de abril de 2016

16/03/2016

Cocina tradicional, rica, pero no sorprendente

La comida esta rica, y la atencion del personal muy correcta, pero no es un sitio que sorprenda especialmente.

04/12/2015

Muy buena comida, peor servicio

Hemos estado cenando dos personas. La comida, realmente, muy buena. Materia prima de mucha calidad y platos sencillos. Los tigres y pimientos rojos, buenísimos. Las verduras a la brasa espectaculares, las alubias también y el revuelto de hongos un poco pesado.
Todo muy bueno pero el servicio ha sido TAN lento, no solo en nuestra mesa sino en todo el comedor, que acaba perjudicando la cena.
Aun así, comida espectacular. Por eso lo valoro con 4 estrellas. La cena para 2 personas, con 5 medias raciones y sin postre ni vino, 47€.

04/05/2014

Muy buena cocina y las alubias por si solas justifican la visita.

Este Sábado nos hemos ido a conocer Villoldo, este restaurante de origen Palentino del que tan bien se esta hablando.

El local es bastante pequeño, ubicado en un sótano pero con una terracita por la que entra luz natural. Eso unido a los tonos blancos del local y unos bonitos lienzos vacíos que no desentonan, hace que parezca mas amplio pero, del problema de las mesas, a veces, excesivamente juntas, no se pueden librar.

La carta tenía muy buena pinta y no sabíamos que pedir, así que a lo mejor nos pasamos un pueblo y de Villoldo nos fuimos a Carrión de los Condes.
Algunas raciones se pueden pedir por medias, incluso aquí se han inventado la maravillosa, como nos lo describió el maitre, "media media de alubias" para poder degustarlas, que es como una tapa.

La comida empieza con varios tipos de panes a elegir: de tomate, mas blanco, tostadito o torta de aceite, que me encanta, y un aperitivo de crema de tomate con aceite de albahaca. Para mi era basicamente un salmorejo, pero estaba muy bueno.

Probamos, como no, media de CROQUETAS (6 uds. pequeñas tirando a normales) muy buenas, bechamel cremosa pero algo aceitosas. De las últimas que he probado me gustan mas las de álbora.

Seguimos con el PULPO A LA BRASA que, en mi opinión, estaba cortado muy grueso y un poco duro. Se hacía pesado al masticar y creo que no merece la pena.
Eso si, venía acompañado de patatas al horno y un suave alioli de pimentón con una textura como gel. Auténtico, adictivo. Podría haber mojado 9 panecillos.

Como tercer entrante ENSALADA TEMPLADA CON MANITAS Y PIES DE CERDO. Sencillamente genial el sabor en general y el tomate cortado en daditos y la lechuga (aunque algo escasa) que aporta frescor a algo tan contundente como las manitas. Para repetir.

El pulpo y la ensalada no se pueden pedir por media ración.

El último entrante, aunque hubiese preferido y habría sido mas lógico que me lo sirvieran en primer lugar, fue la "media media ración" de ALUBIAS BLANCAS VIUDAS DE LA VEGA DE SALDAÑA. Excelentes, suaves, mantecosas, con su puntito de vinagre. Perfectas. Que cosa mas rica!
Aunque fue una barbaridad lo que pedimos, hice genial en añadirlas a la comanda, menos mal que no me fui sin probarlas. Solo estas alubias hacen que merezca la pena la visita a Villoldo.

Los segundos fueron unos CHIPIRONES EN SU TINTA, mas que correctos, pero no volvería a pedirlos. De guarnición chips de boniato.

El COCHINILLO, muy muy bueno de sabor. Como pega, la piel vino excesivamente crujiente, había partes que parecía y sabía a cortezas. Aun así, lo recomendaría.
Como anécdota, tengo que contar que después del atracón que nos estábamos pegando, yo estaba reventado y mi novia, de 48kg, se fundió medio cochinillo mío como si nada. Estoy orgullosísimo.

Como info adicional, decir que suelen tener corzo fuera de carta.

No contento con esto quisimos probar postres, pero es lo mas flojo sin duda. Elegimos las NATILLAS DE HUEVO CON HELADO DE GALLETA MARÍA, que vienen en textura de espuma de sifón pero no se si serán caseras, o al menos saben como las artificiales. El helado, falto de sabor. No me gustaron.
La CREMA FRÍA DE CAFÉ CON CAPUCHINO DE CHOCOLATE BLANCO realmente sabe a tiramisú y esta bien pero nada del otro mundo.
Los postres son grandes y llenan muchísimo, estoy seguro de que aunque se haga una comida ligera, si se toma esta crema de café acabas lleno fijo.

Junto a los postres lo peor fue la lentitud del servicio en cuanto al timing de los platos. Además, en la sala solo está el maitre, que no sirve, y 2 camareros (o al menos no vi mas) para unos 28 comensales y no dan abasto, aunque tampoco están muy atentos. Yo creo que están muy pendientes de sacar los platos pero no de a quien se le acaba el vino o el pan. Se lo tenías que pedir tu y lo traían, el problema es que nosotros estábamos al fondo y no se acercaban nada mas que a traer la comanda, con lo cual, nos pasamos media comida sin bebida y/o pan. Falta personal, supongo que debido a la falta de espacio.

El precio fue una buena sorpresa. Todo esto para dos personas con tres copas de vino y dos botellas de agua pequeñas, 109€. Barato para la cantidad de cosas que probamos y su calidad.
Siempre gusta comer en sitios con esta excelente relación calidad precio. Lo peor, la digestión hasta las 22h y estar toda la tarde zombi.

Gath

Hiciste una excelente elección, Villoldo, con sus defectos, que los tiene, es un sitio con una muy buena RCP.

4 de mayo de 2014

Adreid.

Gracias José Luis, estoy de acuerdo contigo. Tiene algún fallito y por eso no acaba de emocionar. Sin embargo hoy he probado Lakasa y me ha parecido espectacular. Creo que tiene una RCP imbatible.

4 de mayo de 2014

Gath

Caray, tienes bien gusto.....

4 de mayo de 2014

Adreid.

Lamentablemente solo puedo comer fuera en fin de semana por lo que me concentro las visitas pero tu tienes mas gusto, por twitter haces que se me pongan los dientes largos jajaja, yo solo estoy aprendiendo poco a poco.

4 de mayo de 2014

11/12/2014

Correcta cocina clásica en un local complicado. RCP pelín subido con respecto a oferta similar.

3 o quizá 3+.

Tenía muchas ganas de conocer este Villoldo, del que había oído/leído cosas muy buenas sobre todo acerca de sus alubias y demás platos cuchareros.

Se autodefinen como Casa de Comidas, y creo que el término es correcto.

Es un local ciertamente complicado, una pequeña puerta de cristal que da acceso a un semi-sótano dónde se sitúan todas las mesas en dos pequeños salones. Es por tanto un sitio un poco angosto, aunque el acierto de haberlo puesto enteramente blanco mitiga bastante el estar underground. A pesar de eso, y aunque no se está mal, en mi caso no deja de parecerme algo incómodo.

Carta clásica: carnes, pescados, las mencionadas alubias...también muy clásico su emplatado y su presentación, quizá en exceso.

NUESTRA OPCIÓN (para 6):

1.- CROQUETAS. Buen detalle el poner 12 cuando la ración era de 10. Correctas aunque yo las prefiero un poco más consistentes. Bien.

2.- REVUELTO DE BOLETUS CON FOIE. Ración generosa y con muy buen sabor. Lo mejor de la comida.

3.- PULPO A LA BRASA. Ya había leído por ahí (o mejor dicho por aquí) que ni fú-ni fá y así fue. Correcto sin más y pelín duro.

COCHINILLO. Buena ración y buen punto de carne y de piel. Servido con un chutney de mango que le iba más que bien. Destacable.

Vi además buena carne y buena alubia, que no probé, así que no opino.

Con postres, algún café y dos botellas del Hombre Bala, 46 eur persona.

El servicio correcto en cuanto a tiempos pero perdido en cuanto a bebidas...había que estar pendiente de cuando pasaban para pedir más vino, agua etc...

CONCLUSIÓN: la cocina es muy correcta y la materia prima se antoja muy buena. Como opción clásica no está mal, pero por 46 eur (dos botellas de vino para 6 es poco, imagino que te vas a los 50 eur/pax sin despeinarte si son menos comensales) me parece un poco subido para un local de esas características.

Puede que sea yo, que me he vuelto un poco tiquismiquis con ciertas cosas, o que otros locales presentan unas cocinas igual de sólidas en locales un poco más cómodos, ya no lo sé...pero ahí están las 3 estrellas +.

23/02/2014

COCINA TRADICIONAL SIN NADA ESPECIAL QUE APORTAR

El restaurante Villoldo es la sucursal madrileña de la casa madre palentina Estrella del Bajo Carrión ubicado en Villoldo.

Las hermanas Pedrosa han diversificado su oferta gastronómica con el traslado de Pilar y su hijo a la capital.

El restaurante está enclavado en un semisótano del final de la calle Lagasca. A pesar de lo que pudiera pensarse, las paredes blancas, el mobiliario en tonos claros y unos ventanales alineados en un lateral del saloncito principal, aportan luz a un espacio de reducidas dimensiones.

Villoldo se define con cocina tradicional castellana en el que se reproducen platos clásicos del recetario palentino y de su casa madre.

De aperitivo sopa castellana con un buen toque de pimentón. Con buena enjundia.
De entrantes ½ ración de su ya famosa menestra de verduras (8€), pulpo a la brasa con patata chafada al romero (16€) y ½ ración de sus también indispensables alubias blancas viudas (7€).

Incluso las medias raciones son generosas. La menestra muy buena, judías verdes estupendas y las alubias suaves y tiernas. El pulpo deja que desear, carne demasiado pietra y tirante. La patata muy rica. No puedo dejar de recordar, a riesgo de resultar cansina, la vinoteca Moratín, con un pulpo con parmentier de patata muy por encima de éste.

De platos principales, cochinillo asado a baja temperatura con la piel crujiente y chutney de frutas de temporada, que anuncian en la carta que son cochinillos ibéricos de cría ecológica alimentados con productos 100% naturales y criados al aire libre (24€) y lomo bajo de choto con patatas, 350 gr. (21€).

El cochinillo ya se presenta deshuesado con la piel encima. Carne tierna aunque demasiado grasa para mi gusto y piel crujiente espectacular. El chutney de manzana asada no tiene mucho sentido, mejor para acompañar el lomo de corzo que ofrecían fuera de carta.

El lomo bajo de choto verdaderamente bueno, carne muy tierna y con muy buen sabor.
Carta de vinos escueta, precios elevados y bastante desastrosa ya que parecen no disponer de varias referencias y ofrecen otras alternativas fuera de carta. En lugar del vino elegido, la propuesta es un Rioja crianza llamado De padre muy adecuado para acompañar todos los platos (19€).

De postre para compartir helado de queso fresco con emulsión de frutos rojos (6€) que nos sirven emplatado individualmente.Muy agradable para terminar la comida.

Con un espreso doble (2,50€), un espreso (1,50€), una infusión (2,50€) y pan y aperitivos (2€/ persona), la cuenta final fueron 111,50€.

Debo recordar que los restaurantes de cocina tradicional no son santo de mi devoción, lo que hace un poco más difícil que puedan sorprenderme o dejarme un gran sabor de boca, pero creo ser objetiva cuando digo que Villoldo no aporta ningún valor añadido a la oferta gastronómica de la capital. Restaurante agradable, servicio correcto, productos de buena calidad y nada más.

08/10/2013

muy buena cocina castellana y mejor trato

Pilar, una de las hermanas propietarias del famoso Estrella del Bajo Carrión palentino, junto a su hijo Alfonso han decidido abrir una sucursal de cocina castellana con muy buenos resultados, en lo que fue un italiano que pasó por la escena madrileña sin pena ni gloria. Del local queda el blanco de las paredes y el pequeño patio que actúa de lucernario. De la cocina, sale platos excelentes con muy buena materia prima de cocina castellana. Sorprende el buen trato de los pescados, que compran diariamente en lo que fue el puerto de Castilla (Santander) y se nota en la frescura y en el buen hacer que le dan. El Steak tartare es rico, cortado a cuchillo y muy bien condimentado. Y espectaculares las frituras: esos mejillones tigres de toda la vida junto con unas impecables croquetas.

Dicen que las alubias son imprescindibles pero no las probé. Aunque sí vi la pinta que tenían y eran excelentes, servidas simplemente con verduras lo que las hace mucho más ligeras y digeribles. Escasa carta de vinos y precio algo alto para la época

21/03/2014

Cena de 8 amigos el miércoles pasado. Decoración y localización del Resturante, perfectas. Yo, con muchísimas ganas en vista de las opinión de algún forero que me consta que tiene muy buen criterio.
La carta es de inspiración muy clásica, de Restaurante castellano, pero todo con un toque especial, queriendo aportar un poquito y salirse del sota, caballo y rey. Me llamó la atención que tienen pinchos de lechazo (no los había visto en Madrid; ya sabéis que son típicos de Traspinedo, un pueblo famoso por ello en Valladolid); todo de una calidad altísima, sinceramente. El servicio también, perfecto. Es verdad que van muy lentos, pero es que su cocina lo merece. Lo único que me molestó fue que no pude tomar ninguna marca de cerveza española (tuvimos que tomar Heineken, y me molestó). El precio, alto, comimos y bebimos sin medida, pensando que nos iban a invitar, como siempre (lo cual no ocurrió) y con una copa la cuenta se fue a 57 euros por cabeza.
En conclusión, si tú garito es el Asador de Aranda pero estás harto de la caspa y quieres algo más moderno, que aporte algo, con una calidad insuperable y no te importa pagar un poco más por ello, éste es tú Restaurante. A disfrutar.

17/11/2013

UN GRAN RESTAURANTE

Me ha parecido un sitio fuera de lo normal. Excelente.
Hemos compartido entre tres una maravillosa menestra y un pulpo a la brasa; los dos platos estupendos, quizás el pulpo es más prescindible.
Después, unas alubias blancas viudas, un cochinillo asado y una paletilla de cordero entreasada. Buenísimos los tres platos.
De postre un tocinillo de cielo con helado y unas natillas con helado de galleta maría. Sensacionales.
Una botella de Baloiro crianza, refrescos, una copa de estupendo rosado prieto picudo, un gintonic, pacharán y dos cafés en un pequeño patio interior donde se puede fumar. En total 130,50 euros.
Cocina palentina, clásica, pero con técnicas ligeramente modernizadas.
Pilar, la dueña, encantadora y un buen servicio, amable y eficaz.
Decoración sencilla, correcta, sin estridencias. Menos mal que no han caido en manos de uno de los interioristas habituales de restaurantes.
Solo un pero: en el comedor del fondo, calor y demasiado ruido, cosa que saben y están pendientes de corregir.
Volveremos pronto.
Hemos vuelto tres meses después y nos sigue encantando. Esta vez hemos sido dos, compartiendo media de tigres muy buenos, media de menestra de verduras en la que me sobraban una vaina y un espárrago en tempura encima en plan adorno (decidimos que nos quedamos con la menestra de Támara), y dos pequeñas pruebas de alubias viudas que nos han gustado mucho. Antes, de aperitivo, unos cuenquitos de una sopa de ajo excelente.
De segundo comimos un pincho de lechazo que no era nada del otro mundo por la calidad del cordero, y una buenísima perdiz estofada.
Como aperitivo repetí una copa de vino rosado prieto picudo estupendo y, comiendo, una botella de tinto joven Románico de Teso la Monja, de Toro, que estaba bien.
Sin postre, con dos cafés y unos chupitos de pacharán de invitación, la cuenta ha sido de 89,50 €.
Tuvimos una mesa en el primer comedor, mucho más agradable que el del fondo.
Nos gusta este restaurante.

16/07/2013

El mejor representante de la comida Castellana en Madrid

Recién llegado de Villoldo (Palencia), ha abierto sus puertas hace escasos 10 días este acogedor restaurante con la pretensión de convertirse muy pronto en todo un referente para los amantes de la comida y recetas tradicionales en Madrid. Ubicado en la calle Lagasca, casi con María de Molina (muy cerca del IE), nos encontramos con un local pequeño (35 comensales) donde predominan los tonos blancos y sorprende la mucha luz natural que disfruta teniendo en cuenta que podría ser un sótano (no está al nivel de la calle). Unas grandes cristaleras y algunos muebles desgastados redondean el aspecto familiar y sobrio de un restaurante que le saca el máximo partido al reducido espacio que dispone.

No se puede entender lo que es Villoldo sin hablar antes de su casa Madre, el Hotel-Restaurante Estrella del Bajo Carrión, que lleva muchos años siendo el mejor restaurante de Palencia. Un modelo muy personal de entender la restauración sustentado en tres pilares fundamentales: un recetario tradicional arraigado a una tierra, la obsesión y el mimo al mejor producto trabajando sólo con pequeños proveedores locales y un servicio cercano y personal para que uno se sienta como en casa. Esto, junto con los más de 35 años de experiencia acumulada entre fogones, son la mejor carta de presentación para esta casa de comidas, Villoldo, que no quiere ser franquicia sino heredero de este legado en Madrid.

La carta es de las que nos gusta, corta pero suficiente, ya que no sabes qué elegir. En cuanto a los vinos, tienen bastantes referencias a precios muy razonables, pero se nota aún que están en sus primeros días ya que no disponían de varios de los vinos que proponían.

En esta ocasión éramos cuatro comensales.

- Empezamos con un Mix de Tigres (mejillones rellenos) y Croquetas de la casa (10€). Para mi, y con mucha diferencia, resultó ser el plato más flojo de la noche. Ración escasa (1 croqueta y un mejillón por persona) y poco sorprendente. Prescindible.

- Continuamos con el plato más sorprendente de la noche. Espectacular el Pulpo a la Brasa con Patata chafada al Romero con alioli de Pimentón (16€). Imprescindible. Pulpo exquisito perfectamente acompañado por la combinación del romero y el alioli sobre la base de patata. De diez.

- Los platos principales todos estuvieron a un gran nivel. El Mero a la plancha (18€), muy sencillo y con total protagonismo para la materia prima, un excelente pescado con un suave aliño de aceite de oliva.

- El Lomo Bajo de Choto con patatas fritas (21€), carne muy tierna y sabrosa, aunque algo grasienta.

- Delicioso el Steak Tartar (21€) que retrasó algo el servicio de la mesa ya que cortan la ternera a cuchillo al momento para evitar la oxidación y la maceran a tu gusto de picante. En el podium de Madrid sin duda.

Acompañamos la cena con dos botellas de un excelente vino tinto, el Mauro 2010 (32€/botella) y la cerramos con un par de postres para compartir. Las Natillas de Huevo con Helado de Galleta María (6€) y el Helado de Queso Fresco de Oveja en Infusión (6€). Las Natillas sin más pero el Helado de Queso Fresco es de esos postres que hay que pedir. Muy especial.

Mencionar que al acabar la cena nos dejaron dos botellas de Pacharán y Orujo de Hiervas en la mesa que no nos cobraron, un bonito detalle de la casa. Al final, la cena ascendió a 50€/persona.

En resumen, Villoldo es un homenaje constante a la Gastronomía de Castilla y León, con un producto de primera y un entorno cuidado. Una de esas aperturas que aportan frescura al panorama gastronómico Madrileño. Conseguir una de esas 35 plazas en unos meses será tarea complicada. Un lujo. Y si no, al tiempo.

Fotos y más restaurantes en guiaumami.com y en Twitter @GuiaUmami