Para quien desde antaño viene defendiendo que la fusión culinaria principió con la azarosa llegada al Nuevo Mundo, y el fructífero intercambio de viandas que propició aquel encuentro, es lógicamente coherente que Viridiana, desde su fundación, haya incidido en ese feliz mestizaje.

Ordenar por:

relevancia fecha

04/07/2017

Producto, cocina y atención en sala.

Junio-2017

Viridiana es uno de los restaurantes más conocidos de la capital. Por historia y por tradición, pertenece a ese grupo de lugares selectos, de alta calidad culinaria unido - todo hay que decirlo-, a una alta factura. No en vano, para la revista Herald Tribune, está considerado como uno de los diez mejores bistrot del mundo

Al frente del mismo, el cocinero de origen toledano Abraham Garcia, para muchos, un maestro de maestros. Se trata de un personaje peculiar, muy versátil, cocinero, empresario, escritor, sumiller, tertuliano, .... Lo tiene todo, atiende la cocina, deambula por la sala tomando las comandas, explica los pormenores de cada plato con todo lujo de detalles, recaba opiniones de los comensales, e interactúa con estos manteniendo una más que amena e instructiva tertulia. Siempre con su traje de faena: su chaquetilla y su mandil.

Pueden ver la reseña completa y fotos en comercongusto.es/viridiana

--------
7-1-2017. Mediodía.

Primera visita "formal" del año y fiel a mi filosofia, esa visita, dentro de una serie de cinco en el conjunto del año, tiene que producirse en un sitio que signifique algo especial.

Pues bien, para este año, y como comienzo especial, el elegido es el templo donde oficia el maestro de maestros Abraham Garcia, naturalmente en mi opinión.

Del capitulo bebercio, en esa ocasión hemos trasegado un Valle Yglesias 2014 un albillo y moscatel madrileño, resultón a la par que agradable.

- Aperitivo 1: Lentejas al curry, sobrasada y langostinos. Las famosas lentejas de Abraham. Extraordinarias, sobran palabras.

- Aperitivo 2: Fajita de trigo rellena de ropavieja y salmorejo. Correcto y sabroso.

- Alubias estofadas con especies cajún, okra, langostinos, butifarra y arroz. Plato potente, contundente, con notas picantes en boca que la mezcla con el arroz solo se amortigua ligeramente.

- Cardos de navarra, con jamón ibérico y un caldo corto de vino y almendras. No son los mejores cardos que he comido, la verdad, no estaban malos, salsa suculenta con mucha almendra, pero no son los mejores.

- Lomos de jabalí y ciervo con su foie, su col fermentada, su castaña, sus ñoquis y una reducción de tintilla de ronda. Plato en la linea de Abraham, contundente pero suave, riqueza de matices en boca. Un platazo.

- Carrilleras de cordero estofadas en vainilla de Veracruz, guisantes naturales y pera asada. Otro en su linea, otro platazo. Saborazo y equilibrio.

- Cuajada de leches de cabra y oveja, ligeramente ahumada con arrope de miel. La suavidad de la cuajada, el ahumado que se aprecia en boca, pierde enteros con la fuerza del arrope, demasiado consistente.

Cafés con hielo y un dulce de tintilla de ronda de Gonzalez Byass, ponen punto final a este primera visita del año, donde, poder disfrutar de la cocina y la charla con el maestro, siempre es un placer.

-------------------

9-1-2016. Mediodía.


Entrar en Viridiana es entrar en otro mundo, es dejarte envolver en una atmósfera diferente, muy alejada de esos aires de modernidad que tanto imperan, es entrar en un mundo de sensaciones, es dejar que tus sentidos disfruten, y no solo gastronómicamente, es permitir que tu vista contemple una decoración, recargada, plagada de recuerdos que giran en torno al séptimo arte.

Pero es también, dejarte llevar por uno de los grandes cocineros que nos quedan en este país, un maestro de maestros, que con total sencillez te explica los platos que tiene fuera de carta, que se acerca a tu mesa y te cuenta como ha elaborado el plato, que trata de amenizar tu estancia en su casa, desde la cercanía, muy lejos de esos otros chefs que, o bien, no salen a la sala o si lo hacen, solo se acercan a los conocidos.

Mucho tiempo desde la ultima visita, demasiado tiempo diría yo, porque aquí disfruto y mucho. Es verdad que su cocina no es nada barata, es verdad que los precios de sus vinos no son nada baratos, pero también es verdad que la calidad de su cocina esta muy por encima de la de otros chefs que constantemente pelean por conseguir "medallas". Aquí, ya están de vuelta de esas luchas, y eso se nota en el ambiente, la calidad tanto de la cocina como de la sala, se ofrecen porque tiene que ser así, porque el cliente lo merece, no porque se busque el premio.

Cuando Abraham aparece en la sala y empieza a contarte su oferta del día, y el porqué de cada plato, te invade una sensación de estar en manos de alguien que conoce perfectamente su oficio y lo transmite con sencillez y cercanía.

Comienza el espectáculo con dos aperitivos, una tibia y reconfortante crema de batata con pulpo aderezados con un pimentón picante, que pide transformar ese aperitivo en un plato mas grande, y una muy suave brandada de bacalao.

Seguimos, compartiendo, un plato fuera de carta, una refrescante ensalada de naranja, mandarina, aceitunas de Camporeal, lascas de lubina y un generoso chorro de AOVE. Muy muy rica, ademas se acompaña de un chupito de vodka, que no resta sabor al plato, al contrario, le aporta un contraste de sabor mas que agradable.

- Merluza del norte sobre una salsa de tomate de árbol y mejillones. Platazo, por la calidad y tamaño de la merluza, por el rotundo sabor de la salsa de tomate y por la calidad del mejillón. Plato para repetir y repetir.

- Pez espada con tirabeques, pimientos del piquillo y patata asada. Plato fuera de carta, aparentemente sencillo, pero ahí radica su bondad, sabores que reconoces, que no están enmascarados, que te hacen recordar a esos sabores que tenias casi olvidados en tu archivo de sabores. Un pez espada super jugoso, nada que ver con la sequedad tan característica de este pez, claro la explicación es simple, ofrece un pescado fresco que por suerte, ha podido encontrar. Se nota, y mucho, en el sabor.

Terminamos con su afamado helado de Roscón de Reyes al Pedro Ximenez, delicioso, es tener en boca el sabor característico del Roscón, con su fruta escarchada como acompañamiento, con su fondo de PX.

Cafés con hielo, petit fours (galletas de coco y trufas de chocolate), un Lusco como bebida, y terminamos esa visita. Como dije al comienzo, habrá que acortar el tiempo entre visita y visita, máxime si tenemos en cuenta que la factura subió hasta los 145€, que si la comparo con una factura reciente en un estrellado, - de cuyo nombre no quiero ni acordarme-, ademas de ser inferior en precio, tiene una calidad de cocina, a la que el "estrellado" no llegara ni aunque lo intente.


----------------------------

7-12-2013. Mediodia.

Celebración familiar en "diferido" y un homenaje que nos merecemos, digo yo.

Carta no muy extensa, pero muy interesante, lástima que no se pueda pedir todos y cada uno de los platos que se ofrecen, pero luego llega a tu mesa Abraham y si lo que has visto en carta es apetitoso, lo que te cuenta Abraham es tanto o más apetitoso.

Es necesario optar entre lo leído y lo oído, ya volveremos a probar más platos.

Dos aperitivos previos:

Crema de chiribias con dados de foie: Templado, un sabor muy suave, y con foie extraordinario.
Ensalada compuesta de cecina, queso, sobrasada, alcachofas, y más cosas que no recuerdo, como conjunto muy bien, destacando la cecina.

De primero compartimos:

Huevos de corral en sartén sobre mousse de boletus edulis y trufa: Un gran plato, una extraordinaria mousse con sabor intenso, y generosa cantidad de trufa. Un gran detalle, repartido en dos sartenes individuales. Para recomendar y repetir.

Como principales:

Arroz meloso con sepionets (fuera de carta): Muy bueno
Solomillo de vaca con reducción de vino tinto, salteado de hongos y ñoquis de patata: Carne excelente, los sabores de la reducción y el salteado ofrecían un muy buen acompañamiento.

Como postre compartimos:

Pannacotta aromatizada con hojas de higuera y arrope de miel de palma: Muy buena, ligera, fresca, un buen cierre de comida.

Con una botella de Albariño, Lusco 2011, unos cafés y los petits fours, damos por cerrada la comida y nos marchamos tan contentos, deseando volver.

Estamos ante un grande de la cocina, una persona cercana, amable, que explica sus platos, que casi te dicta un curso de cocina rápida, ante la profusión de detalles sobre ingredientes, composiciones, tratamientos de los alimentos, detalles sobre los vinos, añadas, etc

No me extraña, los éxitos de las personas que han pasado por su cocina, alguno estrellado, parece una enciclopedia gastronómica andante.

acme

Habrá que ir reservando pues

10 de enero de 2016

spider72

Había oído que por motivos de edad/salud Abraham ya no estaba en prímera línea del local...me alegra ver que no era así.

11 de enero de 2016

Gath

Es verdad que habia atravesado momentos de salud un tanto chungos, pero el sabado estaba al frente del negocio, con su delantal y tan dicharachero como siempre..

11 de enero de 2016

Alexo

Vas de año en año, como un reloj....

hace 11 meses

Gath

El ejercicio pasado comenzó allí, y como el año funcionó bastante bien, pues volvemos a repetir, a ver si éste funciona igual....

hace 11 meses

Alexo

Eso esta bien...:)

hace 11 meses

Alvaro Armenteros

Ir a Viridiana siempre es un acierto. Así, el año no puede ir mal

hace 11 meses

19/06/2016

Un capricho razonable

Cena viernes - Junio 2016

Después de mucho tiempo deseando ir a VIRIDIANA, esta semana se alinearon los astros y por fin visitamos al maestro del sombrero. Situado en una zona inmejorable, a espaldas de los Jerónimos, se trata de un local distribuido en dos alturas, en la planta calle un comedor luminoso decorado en tonos blancos con unas diez mesas y otro un poco más grande en el sótano de ladrillo visto. Ambos pintorescos y acogedores, aunque me quedo con el de arriba, donde reservamos.

Abraham García lleva nada menos que cuarenta años dando de comer en esta casa, con los productos que compra diariamente en el mercado, y cocinando usando tanto técnicas e ingredientes nacionales, como de cocinas más exóticas, como la mexicana, en la que Abraham es un experto. La carta no es muy extensa, pero todos los platos suenan muy apetecibles, y conviene estar atento a la oferta fuera de carta.

Dos personas, tras una batería de aperitivos de la casa compuestos por un gazpacho de fresa, una rodaja de morcón, queso fresco, verduritas, etc., comimos:

Berenjena asada. Berenjena cortada al medio, con lascas de jamón ibérico, queso de Arzúa y salsa teriyaki. No estaba mal pero no nos dijo mucho.

Lentejas estofadas al curry. Uno de los clásicos de esta casa. Curry a la manera de Tailandia, espeso y picantito, acompañado de tiernas lentejas pardinas, langostino de Sanlúcar y okra. Pues la fama es merecida, un plato contundente pero muy rico.

Terminamos con un tiradito de salmón escocés, pez espada, atún y oreja de mar, aliñado con una excelente vinagreta y acompañado de calabaza asada, cebolla morada y aguacate. Extraordinario.

No pudimos con el postre pues, aunque compartimos los tres platos, las raciones son generosas y quedamos satisfechos. Terminamos con un café, acompañado de trufas de chocolate caseras y unos trocitos de piña infusionada en tequila de parte de la casa.
Servicio muy atento, y una vajilla preciosa. Abraham pasando por las mesas y pendiente de todo, aunque un poco ensimismado, y con pocas ganas de palique. Le preguntamos por el nuevo Luz de Luna que va a abrir en breve en Gral. Pardiñas y se limitó a decirnos que iba a ser “una cosa popular”.

Carta de vinos muy completa, aunque con precios muy subidos, nos decantamos por un Regajal crianza, que nos pareció buena opción, y acompañó muy bien la comanda. Pagamos 133 € por todo, no es un restaurante para ir todos los días, pero de vez en cuando te puedes dar el capricho.

amarin

Luz de Luna ya esta abiero, muy cerca de Treze y casi frente a la Daniela. local muy luminoso y cocina vista . El descontrol en sala muy serio, no se enteraban de nada.

19 de junio de 2016

Gath

Buena reseña Avelio, para nosotros es uno de los grandes sitios de la capital pero reconozco que no soy objetivo. Me has recordado que hace demasiado que no vamos por alli, habra que ponerle remedio.

19 de junio de 2016

Avelio

Lo que menos me gusta es el rejón que mete en los vinos. Cuesta encontrar alguna opción por menos de 30 euros.

19 de junio de 2016

Gath

Cierto, no es nada facil.

19 de junio de 2016

Antonio Álvarez

Tengo que volver, me prometí ir una vez al año pero no estoy cumpliendo!

20 de junio de 2016

19/08/2016

Bien, pero caro

No suelo ir a sitios de tanto presupuesto pero de vez en cuando hay que darse un caprichito.
Las instalaciones y decoración no me entusiasmaron. Las mesas me parecieron demasiado juntas y la decoración un poquito rancia (es verdad que a mi me gustan los locales modernitos, pero eso es una opción personal).
Es de agradecer que un chef de los que tienen nombre te explique personalmente lo que vas a comer.
De la cena lo único que me pareció espectacular fue el huevo trufado con salsa de boletus (sólo por ese plato salí contenta), el resto de la cena no me pareció nada del otro mundo.
Al final la cena resulto correcta, pero nada más.
Bien por conocer el sitio.

01/03/2016

Demodé para las guias pero impresionante para el gusto

Probar la cocina de Viridiana es otro mundo. En un entorno con tanta comida de moda, tanta fusión, cilantro y lima probar la potente cocina de Abraham es una experiencia.

Lo es por los platos, sus mezclas. Incluso sus fusiones, si, pero diferentes y con otros sabores... y que conste que nuestra elección de los platos no fue la mejor. Unos aranques bastante fuertes y unas tripas de cordero con pisto, garbanzos y huevo frito hizo que, junto con un entrante de cortesía de potaje y otro de morcilla, la cena se nos hiciera un poco pesada.

No solo la potencia de los platos merece la pena, la personalidad del chef, en primera linea todo el servicio, explicando platos y anécdotas convirtió la cena en un espectáculo. Ojo también a la carta y a su prosa

Por lo demás, ligeros fallos de tiempos en el servicio. Si quieres leer una crónica completa puedes visitar mi blog: viajesytapas.blogspot.com.es/2016/02/viridiana-la-cocina-de-abraham-...

LeSamp

A mi en Viridiana se me han saltado siempre las lágrimas, pero hace ya un tiempo importante que no voy..

3 de marzo de 2016

02/02/2016

Un lujo.

Por fin hemos estado en Viridiana, que ya había ganas. Un cumpleaños ha sido la excusa perfecta.

La atmósfera del restaurante, el servicio profesional e impecable, el diseño de la carta repleta de detalles literarios, los característicos platos o la estructura quizás algo anticuada del local, conforman un lugar seguramente irrepetible, con un encanto demodé, como de alguien que sabe que no tiene que dejarse arrastrar por las corrientes, sino continuar andando su camino, haciendo lo que sabe hacer (y muy bien).

La entrada de Abraham para cantar los platos es saludada con un silencio atento y reverencial por todos los comensales. Desde el primer momento es evidente que el chef es un seductor en el sentido más amplio del término. Es un grandísimo cocinero, claro, pero también sabe cómo contar una historia para hacerla amena y divertida. Es imposible no querer probar todo lo que dibuja con sus palabras, que explican lo mismo el momento en que un plato llegó a su cocina como las influencias de tal o cual preparación.

Como siempre, vamos con nuestros niños, con los que Abraham se detiene a hablar y la conversación va y viene y va: De Antonio Machado y su triste final a su hermano Manuel, pasando por Camba, para continuar por el recuerdo de la siembra y de nuestros abuelos, historias de una España más oscura y más fría, de la que nos alejamos con una cita de Borges, un sucedido de Cabrera Infante o una anécdota deliciosa sobre una de las últimas visitas de García Márquez a su local. Todo desde la humildad y con una simpatía a toda prueba. Creo que lo he dicho, pero en el caso de Abraham no está de más repetirlo: Es un seductor, alguien a quien se adivina un pasado bien vivido, y con nosotros se explaya, en el mejor de los sentidos.

De la comida en sí, poco se puede añadir a lo que ya está escrito en el resto de críticas que he leído: aperitivos, ensaladas, sopas, canelones de pato, huevos con hongos, tiraditos de lubina y ventresca de atún…. Todo perfecto: materias primas, combinaciones, aliños, puntos de cocción o salsas. Los postres están a la altura, por supuesto. Tomamos un Alión, un gran vino de clase media en su carta en la que abundan los caldos para bolsillos sin problemas.

¿Es caro? Sí. ¿Vale la pena? También. Los niños (y los adultos) salimos encantados de la vida y con ganas de volver. Eso es la mejor señal de que el dinero pagado valió la pena. No voy a decir que no influye en la percepción que tuvimos las constantes atenciones de Abraham, que supo hacernos sentir como en casa pese a que era nuestra primera visita. Repetiremos, sin duda. Habrá que ir buscando algo para celebrar… ;-)

Gath

Buena reseña Pantagruel. Sin duda Abraham es todo un personaje, a sus dotes como gran cocinero une una sencillez y cercania con sus clientes que deberian copiar mas de uno y mas de dos.
El otro tuve la suerte de coincidir en la sala, - estaban en una mesa cercana - , con una pareja que iban acompañados de dos niños. Abraham estuvo, siempre que tenia ocasion, acercandose a dicha mesa, contandoles historias a los niños, interesandose si les gustaba lo que comian, si se lo estaban pasando bien.... Fue una gozada descubrir ese aspecto de Abraham.

2 de febrero de 2016

Pantagruel

A nosotros nos ganó, desde luego, especialmente a los niños. Nuestro hijo pequeño quería volver a cenar esa misma noche... ;-)

2 de febrero de 2016

Gath

No me extraña lo mas mínimo, con ello, tu hijo demuestra que tiene buen gusto.....

2 de febrero de 2016

Pantagruel

Jajajaja. Como decía una buena amiga mía, el gusto se educa, sí, pero es caro ;-)

3 de febrero de 2016

31/01/2016

Debe su fama tanto a una cocina muy lograda, original, llena de sabor como a la personalidad de Abraham García. El famoso cocinero te explica los platos fuera de carta con erudición y una hipnotizante prosodia. Es cierto que ni sorprende como lo hacen otros restaurantes de igual fama ni es lujoso como otros sitios igual de caros, pero la experiencia merece totalmente la pena.

01/12/2015

Que placer de cena, falto de glamour de un 2 estrellas, pero igual o mejor cocina

Novi 15

Espectacular 2ª visita a Viridiana, una pena que el local y público no acompañen, porque si no sería claro merecedor de algún reconocimiento más. Eso no le corta al personaje Abraham de poner precios de 2 estrellas Michelin (precio medio plato 30€). Quizás por esto el público que acude a Viridiana, es un público mayor y pudiente, que no lee blogs de gastronomía ni el confidencial sección Vanitatis para dejarse engañar por los reconocimientos de la guía Michelin o algún bloguero de moda.
Esta vez y seguramente como consecuencia de la poca gente que éramos había poco plato fuera de carta, la primera vez quizás nos dijo unos 10. De entrante nos pusieron una buenísima crema de no recuerdo que.
Para compartir pedimos un foie buenísimo.
Los clásicos e imprescindibles Huevos de corral en sartén con mousse de hongos y trufas negras, bien de trufa rallada en la sartén.
Los caracoles con hierbas pirenaicas. Muy buenos.
Un platazo de rissoto con boletus fuera de carta que estaba de escándalo y del que comimos todos por la generosidad del plato.
De segundo yo me decanté por un lomo de ciervo con mole poblano y ‘cactus’… que estaba bien, pero en un segundo nivel comparado con los canelones o las manitas de cerdo que también probé.
De postre probé los helados y sorbetes de Abraham, con su aguardiente y membrillo. Y un variado de queso también con membrillo descomunales.
Todo ello regado con Viña Pedrosa para disfrutar de una inmejorable experiencia.
----
Me encantó TODO, salvo la dolorosa.

Abraham, un personaje singular... con mas tablas en la dialectica que el 99% de politicos de este pais. Se le ve que tiene las ideas claras, te conquista con el recital de platos y especialidades. No podras negarte a alguno de sus fuera de carta.
Predomina la materia prima seleccionada y bien tratada... con un toque algo exotico en algun plato.

Los caracoles en salsa picantita eran de repetir una otra y vez con el pan y no parar de mojar. (Caracoles al horno con Hierbas pirenaicas (Romaní, Farigola, Ajedrea)

Huevos de corral en sartén sobre Mousse de Hongos (“Boletus edulis”) y Trufas negras... ESPECTACULAR. La sarten, la trufa rayada (nada racanos a la hora de rayarte la trufa que rezuma un olor unico),

Langosta mediterránea en Curry suave al Lemon grass y Arroz basmati frito... Claro ejemplo de buena materia prima con toques exoticos como el curry y arroz basmati... Buenisimo.

Probe tambien fuera de carta un sashimi de varios pescados frescos del dia... que eran para mi gusto demasiado pescado. Algun pez de roca que sabe mucho a mar para mi gusto. El salmon nada excepcional. Plato muy minimalista y basico para otras cosas que te ofrece Abraham.

Postre lo que mas me decepciono. Mousse de Chocolate amargo al Ron de la Martinica sobre Capuchina tradicional esta bien pero no la mejor mousse que he probado.

Servicio muy profesional.

Gath

Buena reseña BdG. Abraham es muy grande y pasa olimpicamente de la Michelin, su cocina es tan amplia y rotunda que incluso alguno de sus "alumnos" tienen estrellas.
Ya me toca volver por alli.

1 de diciembre de 2015

Miss Migas

Desde luego, Viridiana es uno de mis templos de referencia. Abraham es un auténtico personaje y además un gran cocinero de fundamento. Un gran lugar.

1 de diciembre de 2015

acme

Yo a Viridiana le tengo miedo

2 de diciembre de 2015

Gath

Una vez al año, no hace daño. Segun el refranero claro.

2 de diciembre de 2015

BDG

Por qué ACME?

2 de diciembre de 2015

acme

Creo que no me va a gustar. He cancelado ya dos veces

2 de diciembre de 2015

Cristina

Yo fui hace varios años y me decepcionó....

2 de diciembre de 2015

07/04/2015

Cocina de autor de nivel pero...

Supongo que tras las innumerables veces que he oido hablar tanto y tan bien de Viridiana y de Abraham García, iba con unas expectativas altísimas y, si bien comí muy bien, me pareció un sitio muy agradable y cómodo (especialmente su planta de arriba) y un servicio de los de verdad, de los buenos, la experiencia me dejó un poco frio.

Al tratarse de un restaurante al que puedes ir (en mi caso) únicamente en una ocasión especial y para un homenaje, por alguna razón esperaba mayor sorpresa en la cocina. Quizá fue error de mis expectativas. La cocina de Abraham García es sencilla, cuidada, sin estridencias. Platos que en algunos casos lleva preparando desde hace años, y que configuran una carta sencilla de asimilar; nada de descripciones raras ni confusas.

Probé los huevos con salsas de hongos (muy buenos), un revuelto y una paletilla de lechal que nos recomendó el propio Abraham, que estaba correcto. Sorprendentemente lo que más me llamó la atención fueron los postres.

Comí bien y no dudo que a un nivel culinario y de materias primas muy alto, pero quizá porque mi elección de los platos no fue correcta, la sensación que me llevé no fue acorde al precio del lugar. Como no dudo que tantas opiniones excelentes y tantos años en el candelero no son fruto del azar, quiero atribuirlo a mi falta de acierto ese día, así que tendré que darle otra oportunidad en el futuro.

acme

Viendo lo que cuentas yo no se la daría, la oportunidad digo. Además no es la primera ni la segunda opinión en esa línea que escucho, lo que me reafirma en no gastarme los cuartos en tan mítico lugar, al menos por ahora.

7 de abril de 2015

spider72

A mi Viridiana me gustó mucho pero es cierto que el precio, en especial del vino es una verdadera pasada y eso me quita ganas de repetir.

No obstante a mi me pasó algo parecido a lo tuyo cuando fuí a Sacha hace unos años, que salí un poco decepcionado por lo que pagué y sin embargo años después he vuelto y he salido encantado.

9 de abril de 2015

zama

Me siento identificada... a mí me pasó algo parecido... igual ahora después de un año me atrevo a escribir sobre Viridiana

9 de abril de 2015