Alvaro Armenteros

Horno de Asar Maribel

+34 921 52 70 58

Plaza Mayor s/n Sacramenia, Segovia provincia, España

guardado por 29 personas

ver más restaurantes en Sacramenia

Queen of Lechazo

me encanta, uno de mis favoritos

un check-in aquí

Que en un día invernal de verdad, Maribel te sirva este lechazo asado te hace renegar de reducciones, esferificaciones, trampantojos, espumas, y demás movidas de la cocina actual (que conste que me gusta todo tipo de cocina)

El sitio es singular: se entra por la Carnicería del mismo nombre, desde donde se pasa al sobrio comedor. Cero artificios.

Asado, ensalada y buen vino. Simple y a la yugular. Súmale unos postres caseros buenísimos (¡qué flan!). Café de puchero, invitación a hojadres de coco y licores.

Servicio super efectivo y amable. Ninguna presión para pedir entrantes además del asado, más bien todo lo contrario. Se agradece la honestidad. Maribel pasa por todas las mesas con su chaleco de pines para interesarse por cómo va todo.

Y de precio, muy bien. El cuarto está a 36 + IVA. Un precio excelente para la calidad de este asado.

De los mejores lechazos que recuerdo, si no el mejor.
(Por cierto, riquísimas las morcillas que compramos en la carnicería. Muy recomendables)

etiquetas:

Restaurante La Clave

+34 910 53 20 31

Calle de Velázquez, 22 <m> Velázquez 4 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 9 personas

ver más restaurantes cocina de mercado en Madrid

Bien para cocido

me gusta

un check-in aquí

Plan cocido en el mejor día para comer cocido: hasta estaba nevando en Madrid. Elegimos este lugar por recomendación tras fallarnos varios sitios que teníamos apuntados antes, bien por estar llenos, bien porque no abren los domingos (¿cómo puede cerrar un sitio especializado en cocidos un domingo?)

Sitio findo, en plena calle Velazquez, lo que no me casa mucho con templo de cocido a priori (inevitablemente, lo asocio más a tascas más austeras, la verdad). Tiene comedores en un semisótano y en en una planta superior, que es donde nos colocaron (6 adultos y 3 fieras). Sala cómoda en la que estuvimos muy agusto (llegamos de los primeros y nos fuimos de los últimos, que es buena muestra de que estábamos cómodos).

Cocido para 6 adultos y 3 sopas para la muchachada, servida con garbanzos tras solicitarlo nosotros, cosa que aceptaron sin problema.

Anuncian el cocido en 4 vuelcos, a saber: croquetas de pringá, sopa, verduras y carnes. Las croquetas vienen a razón de una por barba, pero son de calibre militar, munición de batería antiaérea en toda regla. Muy ricas las croquetas. Pediríamos más de no ser porque sabemos lo que viene después.

LLega, la sopa, inicio del cocido como tal, y donde se puede ver si la cosa va a ser buena o no. Una sopa que no esté bien va a tirar abajo cualquier cocido. Sopa parcialmente desgrasada pero sin pasarse. Esas sopas new age donde les quitan toda la grasa que se las queden otro. El cocido lleva grasa. Mucha, si. Pero es que es así, y al que no le guste, que se vaya a comer otra cosa. Esta sopa en particular resultó bien sabrosa y con su muy aceptable cantidad de grasa que nos cayó de maravilla con el frio que traíamos. Muy buena. Acompañaron con piparras y cebolletas. Dejaron la sopera para repetir, y vaya si lo hicimos. Apuramos prácticamente todo.

Sirvieron verduras y carnes en 4 bandejas a la vez. Cantidad abrumadora. De todo lo servido, destaco el relleno en pequelas bolitas, muy bien conseguido, y el tiernísimo morcillo (se notaba la caldiad del género) Por contra, el tocino me pareció lo más flojo. Demasiado duro y de sabor pelín fuerte. En general ,todo muy bien.

De postre, pedimos 3 cositas para compartir: tarta de manzana, coulant (ambos muy bien) y tarta de queso (superior). Cafés e invitación a licores (botella en mesa).

Vinate Habla del Silencio que nunca falla (a precio comedido). Muy buen servicio de pan, servido profusamente durante toda la comida.

El servicio muy profesional, muy correcto. Sin fallos.

El único pero es que se me hace caro el precio final. A 50 por cabeza para un cocido se me va un poco de ticket, por comparación con otros sitios de similar disfrute.
Recomendable, en todo caso.

etiquetas:

Umiko

+34 914 93 87 06

Calle los Madrazo, 18 <m> Sevilla 2 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 88 personas

ver más restaurantes japoneses en Madrid

grandes platos + estupendos niguiris = japomenaje

me encanta, uno de mis favoritos

un check-in aquí

Teníamos muchas ganas de probar algún japo que no conociéramos y de entre todas las opciones de mi lista de pendientes me decanté por este Umiko tras la recomendación de un amigo y también las buenas críticas por aquí leídas.

Vale que es un japo poco hortodoxo, que cae más en la categoría "fusión", pero me apetecía mucho probar buenos niguiris y lo que leí de los que preparan aquí me convenció.

Los prolegómenos no fueron nada buenos. Sólo decir que mi reserva era para las 21:15 y llegamos a las 22:40. Odisea en la carretera por accidente sumado a 30 minutos para conseguir aparcar (todos los parking de la zona llenos)

Llegamos un pelín estresados pero llegamos. Allí estaban nuestros 2 sitios en barra. En estos restaurantes japos es la zona que más me gusta.

Fue pedir bebidas, ponernos en manos de los jefes del garito, y remontar. Pedimos unos entrantes y luego fuego graneado de niguiris a discrección del chef. A billetera en llamas, sin remisión. Los entrantes fueron un par de ostras (peruana y tempurizada), unos sepionets, unos berberechos y la falsa boloñesa de atún. Nivelazo. Todo riquísimo.

Y luego empezó el desfile de niguiris sin compasión. Se nos fue un poco la pinza con la cantidad, pero como nos había costado tanto llegar a cenar, necesitábamos un plus para compensar. Perdí la cuenta de los niguiris degustados, pero fácilmente nos hicimos el 80% de la lista. Gunkan de erizo, el cordobés, el ensalada madrileña, el de salmonete, el de sardina, el de buey de mar... Obviamente, casi volcamos. De nuevo, nivelazo. Alguno me pudo sorprender más que otro pero todos estaban cojonudos.

No hubo fuerzas para postre (aunque tampoco soy muy fan de la repostería asiática) y cerramos con un par de tés. Previamente habíamos acompañado el homenaje con copas de vino: 3 de un riesling cojonudo (nombre germámico imposible de recordar) y un tinto mencía para mi consorte de nombre tirachinas que también estuvo muy a la altura.

La atencion fue rodada, muy amables desde el principio. Los camareros y camareras (todos bastante jóvenes, o yo que soy muy viejo) atienden bien aunque me resultan un poco forzados en su trato (de nuevo, debe ser que tengo mucha pinta de viejo y me tratan con deferencia. Horror). Los dos maestros que se fajan en la barra con todos los pedidos me resultaron más naturales. Como llegamos de los últimos, nos fuimos también de los últimos y estuvimos departiendo un ratillo con ellos al final.

La cosa nos salió a 85 pavos por cabeza, que es un buen crochet a la cartera, pero bien es cierto que la comanda fue más que generosa. Yo creo que pidiendo con calma y sensatez (sin estar poseídos por la ira y la ansiedad) se puede cenar bien por 60 pavos. Sigue siendo un buen importe, pero hablamos de muy buen producto y elaboraciones muy guapas.

Para mi, muy recomendable. Entre los mejores japos de Madrid.

etiquetas:

Clos Madrid

+34 910 64 88 05

Calle Raimundo Fernandez Villaverde, 28 <m> Cuatro Caminos 1 2 6 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 39 personas

ver más restaurantes cocina creativa en Madrid

Motto am Fluss

+43 1 2525511

Franz Josefs Kai 2 Viena, Austria

guardado por 2 personas

ver más cafeterías en Viena

Moderneo bien entendido a orillas del Danubio

me gusta

Este sitio se sale un poco de la tónica de taberna típica del centro de Viena tanto en lo estético como no el culinario.
Se trata de un local en una suerte de edificación moderna a las orillas del Danubio con forma de ¿barco? que sirve también de atracadero de barcos turísticos que surcan el río.

Hay una cafetería arriba y restaurante abajo. Yo visité este último para comer. La sala es muy chula, siendo todo el lateral que da al río un ventanal corrido en corte oblicuo (como si fuera el casco de un barco). Muy luminoso (todo lo luminoso que puede ser un día de invierno en Viena). Barra en el centro con muchas butacas. Todo en maderitas tipo barco de recreo. Vamos, que me gustó.

Ambiente más joven y de parejas que familiar, aunque había excepciones. Personal bastante joven y entusiaste. Todos hablan inglés.

Oferta de zampa no muy extensa pero suficiente. Por la noche la carta es más amplia. Cositas más modernas fuera del recetario típico que ves en muchos sitios de viena Aunque tiene Schnitzel, Debe ser obligatorio ofrecerlo en carta para que te den la licencia. Lo tienen hasta en las heladerías, copón.

Probamos un tartar, con buena carne y bien aliñado aunque le faltó un poco de picante (no dieron a probar). También pedi una paletilla de cordero deshuesada y cocinada 12 horas que resultó estar tremenda de buena. Mención especial a la guarnición de raíz de perejil (se me asemeja a la chirivía) asada y con una salsa tipo "remoulade" que acompañaba muy bien.

Bebercio a base de birra local y agua.

Servicio muy atento, bastante ágil.

Si postres. A 56 lereles todo. Oye, pues ni tan mal.
En definitiva, un sitio de corte actual que no descuida lo importante en un restaurante que es lo que echas al buche, y con una RCP muy aceptable. Recomendable

Plachutta

+43 1 5121577

Wollzeile 38 Viena, Austria

guardado por 5 personas

ver más restaurantes cocina internacional en Viena

Al rico "cocidito" vienés

me encanta, uno de mis favoritos

es quien más ha ido (1)

A Plachutta se viene a comer Tafelspitz, un plato típico vienes que se podría asemejar (salvando enormes distancias de ingredientes mayormente) al cocido madrileño. Se trata de un guiso de carne de vaca que se consume por partes, como los "vuelcos" del cocido. Se sirve todo en una cazuela donde va la carne, huesos, verduras y el propio caldo de la cocción. Se sirve ese cadlo en cuencos individuales donde puedes tener fideos si los pides. Tras degustar la sopa, se toma el tuétano de los huesos untado en pan negro. Y por último se come la carne acompañada de patatas (también se pueden pedir espinacas)y un par de salsas (salsa de rábano con manzana y salsa de cebollino. Te dan instrucciones en español y todo (ver foto).

La sopa es clara pero llena de sabor. Muy rica.
El tuétano me pierde.
La carne está tiernísima y las salsas le van muy bien. Las patatas están tope de buenas.

En definitiva, te pones hasta el ojete de comer. Importante! Con una ración de una persona comen 2 tranquilamente. Por lo menos en nuestro caso fue así. Hasta sobró sopa.

El servicio impecable. Mira que el sitio es enorme. Pero hay una legión de camareros que funcionan como un reloj. Todos con los que tratamos hablaban inglés perfectamente. Incluso el jefe de sala, un señor altísimo entrado en años, nos recibió en perfecto castellano.

Bebiendo cerveza y sin pedir postre (imposible) salio a 50 pavos. RCP estupenda. Si estáis por Viena, creo que merece mucho la pena.

mmvera

muy de acuerdo! tienen varios locales, uno cerca de la opera, que ofrecen lo mismo.... es la daniela del cocido vienes!

24 de enero de 2018

Brezlgwölb

+43 4315 338811

Ledererhof 9 Viena, Austria

guardado por 20 personas

ver más restaurantes en Viena

Taberna vienesa correcta

está OK

es quien más ha ido (1)

Sitio ubicado en una callecita en el centro pero apartadilla de las más transitadas. Ambiente rústico y acogedor. Estuve en la planta de arriba y no vi la de abajo, que creo que es tipo cueva.

Cocina austriaca tradicional hortodoxa. Nada de variaciones modernas ni por asomo. Cocina contundente, especialmente para una cena, pero abren hasta tarde y si no quieres cenar a horarios centroeuropeos, pues te salva.

Probamos el tipiquísimo wiener schnitzel que, para el que no lo sepa, es un escalope de ternera muy habitual en todos los restaurantes de Viena. Estaba bien pero no supremo. Debe haber sitios mejores para probarlo.
También una "Jägerpfandl" (algo así como sartén de cazador) que constaba de lentejas con carne ahumada de cerdo, bacon, y knödel, que vienen a ser una suerte de relleno como el del cocido (a base de pan, leche y otros extras). Ligerísimo para una cena, jaja. Estaba bastante rico pero va mejor para una comida, la verdad.

Acompañamos con uns brezels (esos panes en forma de lazo típicos de aquí y de Baviera). Estaban bien, pero los he comido mejores en la Oktoberfest, la verdad.

De beber, cerveza Ottokringer (la más habitual en la ciudad) pero su versión estacional (más tostada y sin filtrar) muy rica y agua onhe gas bitte! (aqui si no dices nada te la traen con gas)

Y de postre, otro clásico: el Apfelstrudel. Lo pedí con "cream" pensando que sería la salsa de vainilla pero era nata montada de bote. Lost in translation. Pinchazo. Mejor pedirlo con vainilla (helado o salsa) . La tarta estaba deliciosa. Lo mejor de la cena.

El servicio fue correcto.

48 pavos por todo. Precio muy razonable.

Un sitio correcto sin cosas malas pero tampoco que brilla en exceso (quizás la tarta). Lo dejo en 3,5 estrellas.