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Colección de reseñas sobre restaurantes interesantes.
Madrid. España.

TLM

Chuka Ramen Bar

+34 640 65 13 46

Calle Echegaray, 9 <m> Sevilla 2 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 238 personas

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La nueva moda se llama Ramen, y está muy bueno.

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¡Qué rápido pasa el tiempo!, frase de abuela que ejemplifica a la perfección la fulgurante consagración de Chuka en el panorama gastronómico madrileño. Si ayer mismo era la comidilla de los bajos fondos del mundo gastronómico; en apenas unos meses se ha convertido en una muesca obligada en todas las Notas del móvil de listas de restaurantes a los que ir. Chuka ya pertenece al olimpo foodie, y no seré yo el que se queje.

Ramen, a día de hoy pocos quedamos que no seamos auténticos especialistas en esta versión japonesa de la sopa de fideos china. Las conferencias respecto a esta sopa se repiten a la vuelta de cada esquina. Las modas es lo que tienen, son máquinas perfectas de generar eruditos en lapsos de tiempo mínimos. Benditas ellas y lo que nos hacen reír.

El local ahuyentaría a cualquier señora bien del Barrio de Salamanca que se precie. ¿Aquí me traes?- habrá dicho más de una vez la neófita foodie por obligación ante la elección de su novio, que le gusta ser siempre el primero en todo. Sin embargo, hay un punto desenfadado a la vez que milimétricamente calculado en la decoración, que me recuerda a esos peinados imposibles de recién levantado que duran todo el día, y que bajo ninguna circunstancia han sido dejados al azar. Al entrar en Chuka se percibe coherencia, ¡esto tiene sentido!, eso es lo que más me gusta, tiene sentido que las tabernas de ramen sean así, de hecho supongo que serán así, o mucho más cutres o no; ¿yo que sé?. No soy un especialista en ramen, no sabía ni lo que era hace unos cuantos meses, ¿qué se le va a hacer?. Vaya mierda (¿de crítico?) supongo. A pesar de todo me gusta entrar en un sitio en el que todo encaja, también me gustan las cosas que no tienen sentido, aunque a la hora de comer menos, me suelen dejar indiferente.

La carta no es extensa pero tampoco se queda corta, bien proporcionada; los elementos fundamentales y a la vez suficientes para ser especialistas en todos ellos. Gyoza, Bao Bun y Ramen se reparten el estrellato, con diferentes versiones de cada uno de ellos.

El Bao Bun de pollo frito: delicioso; pese a lo que ha proliferado este tipo de pan taiwanés en todas las propuestas vestidas de asiáticas que nos bombardean, éste en concreto merece una posición diferenciada del resto, el rebozado del pollo es digno de estudio. No me gustó tanto el de cerdo, que en cualquier caso también esta bueno.

En cuanto al Ramen, el de Shoyu, fue el que probé, excelente. Parece raro ir a cenar a un sitio de moda especializado en sopas, menos mal que comí ramen, ¿qué podría pensar la gente de alguien que sale a cenar una vulgar sopa? La panceta de cerdo que acompaña a los fideos del ramen tiene la cantidad justa de grasa para empaparse a la perfección y dar sabor a partes iguales a un caldo de sorber y chuparse los dedos.

El único postre que tiene, el Mochi doughnut, lo más flojo de la cena, lo cual no es razón para no probarlo, tiene su punto curioso. Cervezas japonesas y vinos por copas. Precios moderados y una gran relación calidad-precio hacen que de vez en cuando haya que armarse de paciencia, o de ganas de cenar a las ocho y media, para visitar esta taberna japonesa que tan fuertemente ha irrumpido en la escena madrileña.

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Yanzoo

Yo que también soy "una m... de crítica", como dato puedo aportar que estuve este sábado a mediodía. Dimensionamos mal y uno de los ramen se quedó enterito, asi que pregunté ¿me lo pueden poner para llevar? y sí pudieron. Lo cené el domingo noche y estaba aún muuuuuyyyy rico.

10 de marzo de 2015

je suis béatrice

Pues como señora del barrio de Salamanca que me precio,tengo que ir a conocer este sitio y "llevar" a mi novio del barrio Salamanca también, que no creo que se asuste, que en peores plazas ha toreado seguro, a pesar de ser antitaurino...Y si como dice, Eum te ponen para llevar las sobras, pues mejor.

10 de marzo de 2015

TLM

Mujeres del barrio de Salamanca pidiendo comida para llevar y ¡con un novio antitaurino!... me dejas perplejo @jesuisbéatrice Como tenga que empezar a renunciar a los tópicos va a ser una semana horrible.

11 de marzo de 2015

je suis béatrice

Yo no he dicho que renuncies...Cada uno es responsable de sus propios tópicos...

11 de marzo de 2015

TLM

Me dejas algo más tranquilo...

11 de marzo de 2015

je suis béatrice

... Y más si te hacen más llevadera la semana.

11 de marzo de 2015

Taberna El Alambique

+34 914 29 65 63

Fúcar 7 <m> Antón Martín 1 Madrid, Madrid provincia, España

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Comer muy bien y barato es posible

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Visitar la web de El Alambique es un buen ejercicio para darse cuenta que hablamos de una taberna tradicional y de toda la vida, pero no de las tradicionales y de toda la vida con community manager y diseños cuidados en sus webs y cartas, una de verdad. Un histórico de Madrid que pasa desapercibido entre agencias de comunicación, reservas online y salsas y sabores de otros continentes, que tan ajenos nos son, a pesar de habernos vuelto especialistas de la noche a la mañana en cocinas de los más insospechados rincones de este planeta. Una taberna con un atractivo especial propio de aquellos que nunca entendieron de modas y siguen su camino con estilo propio. A ratos decadente, a ratos peculiar pero siempre interesante.

Cobre, madera y recuerdos en forma de recortes y carteles de un tiempo pasado, en los que el folklore popular es el principal protagonista, cubren un par de salones en la planta baja de una esquina de la calle Fúcar. Taberna de parroquia que atiende como a uno más a cualquier forastero que se deja caer por sus viejas sillas oscuras.

No solo de recuerdos se vive o eso dicen, en cualquier caso poco me tendría que interesar una taberna que vive de fotos y tiempos pasados, como en algún que otro mesón de corte distinguido pasa a día de hoy, sin embargo lo más sorprendente de la vetusta taberna es la magnifica calidad de unas viandas que sirve a sus comensales a precios propios de otras épocas o lugares. En El Alambique existe una honestidad en sus elaboraciones de corte tradicional que se agradece desde el primer mordisco. Raciones generosas y abundantes que nunca renuncian al sabor de una buena materia prima.

A mediodía ofrece un menú por diez euros que varía cada día y del que jamás he salido defraudado, siempre con platos al estilo de la casa; verduras, carnes, caldos o guisos dependiendo del día y la temporada. También se puede comer a base de su carta sin notables diferencias con respecto al precio del menú.

Para empezar destaca por encima del resto el salmorejo, que gustará hasta a los más acérrimos detractores de la popular crema. Espeso, muy espeso con el aceite y el ajo como elementos protagonistas, las virutas de jamón siempre son agradecidas. Un pan tostado crujiente acompaña el cuenco para degustar la crema en forma de montado o como se quiera. Un imprescindible de la casa. Las croquetas también son un buen comodín para las entradas.

Por lo general cuando se opta por la carta, la mejor manera es compartir todo, la dimensión de los platos así lo indica y no será necesario pedir un gran número de ellos, algo que los camareros siempre suelen avisar a los advenedizos, hecho que se agradece y denota profesionalidad.

Para los principales la entraña es uno de los platos estrella y para mí lo mejor de esta taberna. Trozos de carne jugosa, poco hecha pero con un punto quemada en el exterior y con el toque de grasa propio de la entraña que convierte cada bocado en una continua sesión de trabajo para nuestras glándulas salivares. Los trozos de carne descansan sobre un abundante plato de patatas fritas no demasiado hechas y doradas a partes desiguales que se presentan como la guarnición perfecta.

Los huevos rotos, no tan famosos como los de Lucio pero sin demasiado que envidiarles en ningún aspecto, son también una buena elección para compartir entre toda la mesa. Ración descomunal como marca de la casa. La berenjena en su versión empanada o con un poco de aceite baja el nivel respecto al resto.

En los postres los dos flanes, el normal y uno especial que hacen con sabor a café son buenas elecciones, siendo la tarta de queso la opción más recomendable. Todos los postres son artesanales y se nota. En los vinos, a pesar de una discreta carta, lo mejor es optar por el tinto de la casa, con etiqueta propia, que marida sin desmerecer lo más mínimo el conjunto de platos.

En resumidas cuentas, una opción barata e informal en pleno centro de Madrid, para comer muy bien a base de elaboraciones tradicionales que merece la pena (re)descubrir.

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Miki Restaurante Japonés

+34 910 83 69 63

Calle Duque de Sevilla, 4 <m> Prosperidad 4 Madrid, Madrid provincia, España

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Pescado bien cortado y sake bien servido

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Mi deseada y a la vez esquiva ruta gastronómica por Japón, que preparo a conciencia con El gourmet solitario a más de un año vista, no me permite valorar realmente el nivel de los japoneses a los que estoy acostumbrado o por los que me muevo, a saber: los de Madrid. Como buen amante de la gastronomía me preocupo por ir a los mejores que tengo a mi alcance, a la vez que los de nivel medio, sólo así se puede valorar de verdad el conjunto de la oferta; y los de nivel intoxicación, esos no voy por gusto, suelo ir pensando que son de nivel medio, ¿qué se le va a hacer? Eso y que la gastronomía es la cultura comestible de los países y por más que me miro al espejo no se puede decir que tenga los ojos muy rasgados, hacen que jamás me vaya a permitir emitir juicios tan arrogantes y a la vez tan entendidos y definitivos como los que suelo leer sobre los “japos”. No sé de japos, al igual que no sé de comida china ni tampoco de la congoleña, me cuesta ser un intento de aficionada en la de mi país como para meterme en semejantes arrozales.

Al ver Jiro, Sueños de Sushi no pude fascinarme en mayor grado al contemplar la profundidad técnica que tiene lo qué hasta ese momento creía era sólo un pegote de arroz con un trozo de pescado crudo encima que se había puesto de moda gracias a Sexo en Nueva York. Después me enteré que no era tan bueno, Jiro, me refiero; o por lo menos que no era el mejor. Mi confusión en este tema es notable, aún así estudio con interés y dedicación japonés básico por las noches; si te has planteado ir a Sukiyabashi Jiro ya sabrás porqué lo hago y sino te invito a leer este interesante artículo sobre como conseguir una silla en esta barra situada en el suburbano de Tokio.

Con esto dicho, siento un ligero cosquilleo en el estómago cuando se abren nuevas propuestas en Madrid que elevan el nivel del panorama existente; al ver una buena carta de sakes se me eriza la piel. Adoro el sake. Y últimamente se han abierto varias que desde luego han supuesto un paso al frente y contribuyen a crear una oferta de calidad y variada que no dependa en exclusiva de Kabuki, en lo que a japos se refiere.

Miki viene de la mano de Hiroo Miki, tiene sentido, fundador de Miyama que abre proyecto en solitario en un local reducido pero correcto en el que el protagonista son sus elaboraciones. Servicio atento y predispuesto que lamentablemente no puede hacer más con unos tiempos de cocina algo largos que se deberían pulir. Carta variada y fresca que se liga a base de toques creativos en elaboraciones tradicionales con alguna que otra propuesta más atrevida. Unas vieiras con setas y unos espárragos verdes para completar la elaboración que sin duda se sitúan entre lo mejor de la comida. El corte de los pescados y la materia prima de los mismos es un hilo conductor esencial que mantiene la velada en un nivel muy alto en todo momento. Sashimi, nigiris y makis en los que ninguna pieza desentona. Especial atención merece el nigiri de anguila y los especiales del chef en versión ahumada, completamente desconcertantes. Postres discretos.

Mucho más recomendable para cenar que para comer ya que puedes pedirte media carta y no salir lleno, no es un problema de Miki, es un problema de los japos, a los que les sacamos por lo general unos cuantos kilos y un par de cabezas. Por último, y como siempre me pasa, me sigue pareciendo una pena el elevado precio del sake; por un lado se le priva al público en general de una bebida espectacular y sutil que ya de por sí le es desconocida, que hace del sushi y sus variantes unos alimentos completamente diferentes a los que estamos acostumbrados y por el otro se les fuerza involuntariamente a pedir unos vinos que son completamente ajenos a esta cultura y no hacen más que lavar y anular unos sabores que ya de por sí nos cuesta apreciar debido al origen de nuestros paladares.

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Taberna la Lata de Sardinas

- cerrado

Calle del Limón, 12 <m> Ventura Rodriguez 3 Madrid, Madrid provincia, España

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Taberna muy personal para amantes de la buena mesa.

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Unas sillas de colegio, no de esas que tratan de parecer de colegio, de colegio de verdad, como la mesa, incómoda y estrecha para los tiempos que corren; los niños bien crecidos que tratan de comer y los abrigos con que se cubren en el frío invierno tienen el sitio justo en estas mesas de madera. Un par de anoréxicas estanterías soportan unos juguetes desconocidos para cualquier niño de hoy en día. Una ilustración de trazo naif y reflexión jocosa completa una sala que más tiene que ver con los comedores escolares que con los restaurantes que se violan mutuamente por aparecer en las revistas de moda.

Lata de Sardinas no es un sitio de moda, no creo que llegue a serlo nunca y dudo mucho que lo pretenda, aun así llena sus mesas sin problemas en los servicios de fin de semana; tampoco es un bar, ni de los rancios ni de los cool, tiene barra eso sí, minúscula como todo, pero aguanta unos cuantos pares de cañas bien tiradas y patatas fritas, sí patatas fritas sin más, de las de siempre. Sus dueños dicen que es una taberna o eso reza el cartel, pero creo que es algo más personal que una taberna a pesar del recuerdo melancólico, ambiguo y actualizado que evocan estos lugares.

La luz tenue, más por falta de medios que por decisión propia, o eso da la impresión, baña veladas informales de buena gastronomía a base de platos que se pueden compartir pero que perfectamente pueden funcionar de manera individual. Formas relajadas, ropajes descuidadamente calculados y miradas enérgicamente difusas de unos jóvenes cada vez menos jóvenes que se dejan seducir por los sitios pequeños, las grandes historias corrientes y las regiones oscuras que quedan entre los focos de los mass media.

Boca a boca, así llegue yo y supongo que mucha gente antes que yo, no la suficiente como para requerir la atención del gran público, y casi mejor. A la pregunta de si existen realmente buenos sitios para comer que escapan a los radares generales mi respuesta es un rotundo sí, algo que desde hace algún tiempo y con buenas mesas a mis espaldas llevo barruntando.

Algunos pueden pensar que Lata de Sardinas es cutre o incómodo, y puede que tengan razón pero…¡que les den!, esto no es para ellos. Esto es para gente de una generación concreta, personas que se han dejado barba, que cambiaron las telas de sus camisas y que empezaron a interiorizar sin saberlo, mientras comían sus galletas Dinosaurio, que no iban a vivir mejor que sus padres, bueno ¿y qué?, que no iban a tener las cosas que tuvieron ellos; pero decidieron que eso no iba a ser un impedimento para buscar ligeras alegrías en los huecos que les dejaba el día.

Esta generación abrazó Twitter y se le cayó el mundo a los pies cuando su sobrino de 15 años le dijo con gesto serio que no se hacía Facebook porque es algo de viejos. ¡¿Pero qué?! ¿Nos hemos hecho mayores? La respuesta no es dulce, pero puede decirse que sí. Este restaurante es para ellos, porque a pesar de la crisis, bien sea por moda o por Dios sabe qué, una buena parte de las nuevas generaciones se han preocupado por comer bien y por hacerlo cada vez mejor.

Los platos que aquí sirven son el síntoma de una generación que se ha buscado la vida como ha podido entre las brasas de una violenta crisis, una condición pero no una excusa para ponerle cariño al trabajo de cada día, plantarle una sonrisa a los malos tiempos y abrazar la honestidad como bandera al no tener muchas otras banderas más que abrazar.

Extremadamente cremosas y sorprendentemente crujientes por fuera son sus croquetas caseras. Delicioso y sin nada que envidiar a muchos otros el tataki de ternera bien aderezado con soja y mostaza. A gran nivel también el pulpo a la lima. Pero sin lugar a dudas los mejores platos suelen venir de las recomendaciones fuera de carta por las que siempre es bueno dejarse llevar. Originalidad, calidad en los productos, honestidad y personalidad en las elaboraciones y un ambiente singular y desenfadado hacen de Lata de Sardinas uno de los rincones más recomendables, diferentes y agradables en los que disfrutar de la buena mesa en nuestra querida capital.

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spider72

Pues es curioso porque sí que le dan al tema marketing, yo me los he encontrado en alguna revista de avión de las que están en el respaldo y en alguna reseña de revista de esas tipo squire, o gentleman...

27 de enero de 2015

Alex Sardina

pues crredme cuando os digo que no gastamos nada en marketing.... palabra de sardina... ;) .... gracias por tus palabras @tras la mesa

27 de enero de 2015

spider72

Pues te aseguro que yo he sabido de vosotros por eso...a ver si lo encuentro que estaba muy chulo el comentario.

27 de enero de 2015

TLM

spider72 me da que con lo que me dices voy a tener que prestar más atención a las revistas de los aviones, suelo optar por otras lecturas. Sobre lo que dices de revistas tipo Squire o Gentleman no dudo que se haya mencionado, cada vez se buscan más sitios de este tipo y la zona de Conde Duque esta muy de moda. No me apetece citar ejemplos pero creo que sabes perfectamente como funcionan muchos restaurantes en el tema marketing y creo que este no es el caso, por lo menos es la impresión que me ha dado. (Alex Sardina no me ha sobornado)ver comentario completo

27 de enero de 2015

spider72

Jajajaja yo sé muy poco de casi todo y mi comentario no iba por ahí...lo leí porque al final del vuelo me leo hasta la composición de la cocacola y luego he leído la tuya y me apetece doblemente ir a la lata!!

27 de enero de 2015

je suis béatrice

Qué pocos libros se leen ya en los aviones...( y en el metro, y en el AVE).

27 de enero de 2015

TLM

spider72 creo que has alegrado el día a los editores de revistas de avión.

27 de enero de 2015

spider72

Jajajajjaa oye que hay cosas chulas I swear!!

27 de enero de 2015

spider72

@jesuis es que yo sólo tengo ojos para la azafatas

27 de enero de 2015

je suis béatrice

;-)

27 de enero de 2015

Goiko Grill

+34 910 60 99 36

Calle María de Molina, 20 <m> Gregorio Marañón 7 10 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 61 personas

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Una hamburguesa al nivel de las mejores de Madrid

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Hace meses escribimos sobre hamburguesas, las de Madrid y según nosotros las mejores, o eso creíamos. Dejamos fuera a Goiko Grill y no de manera deliberada, pues no fue hasta hace pocos meses cuando en una cena con gente del mundillo recibimos el chivatazo – Psst… Goiko Grill, corto y cambio. Fallo nuestro, lo reconocemos. No tardamos en ir a probar la clandestina filtración. El resultado no pudo ser más satisfactorio, completamente acorde con las expectativas generadas.

Y es que el boca a boca ha hecho de Goiko Grill un negocio rentable que ha tenido en 2014 un año de gran crecimiento con la apertura de nuevos locales. Unos locales que llena fin de semana tras fin de semana sus contadas mesas.

La hamburguesa no es una elaboración compleja pero no hay que subestimar la dificultad de encontrar una realmente buena. En Madrid hay mucha oferta pero son pocas las realmente reseñables. Trozo de carne sabroso y contundente, me gusta llamarle trozo, le da un aire más salvaje; queso Cheddar derretido hasta encontrar el punto exacto que tan poco frecuente es, y un pan suave al que muchos llamarían artesano pero prefiero llamarle simplemente un buen pan de hamburguesa. Parece que al final los expertos han encontrado la ansiada fórmula para elaborar pan de hamburguesa sin sésamo, aplauso para ellos.

Si tuviera que ponerle un único pero sería la guarnición de patatas, con corte grueso y la piel todavía reconocible, al estilo patatas Vips pero salvando las distancias; no soy de este tipo de patatas, las prefiero finas y crujientes, pero es un tema personal y aquí hablamos de hamburguesas. No voy a negar que una guarnición de patatas es algo extremadamente agradecido como acompañamiento, pero el nivel de su hamburguesa compensa con creces las posibles discrepancias en el corte de las patatas que puedan existir.

Buenos entrantes, destacables son los aros de cebolla con su crujiente corteza, su buen tamaño sin llegar al exceso y una salsa que invita a comerlos de forma compulsiva. El local cómodo y agradable sin caer en decoraciones estrafalarias demuestra que a los devoradores de hamburguesas la decoración nos importa lo justo cuando hay una buena hamburguesa de por medio. Servicio atento y eficiente que no desmerece el nivel global de la hamburguesería. Jarras de cerveza bien tiradas cierran el circulo de una propuesta honesta y efectiva que debe ser referencia en el fondo de armario de todo amante del americano manjar.

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Reginella

+34 910 70 35 72

Calle Modesto Lafuente, 72 <m> Nuevos Ministerios 6 8 10 Madrid, Madrid provincia, España

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Buen italiano a base de elaboraciones tradicionales

TLM lo descubrió en diciembre de 2014

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Miss Migas

¿Es nuevo?

28 de diciembre de 2014

TLM

Si, ha abierto hace apenas dos semanas. Lo llevan el jefe de sala y el cocinero que antes estaban en Maruzella, otro italiano que esta bastante cerca. Acaban de empezar pero se come realmente bien, a pesar de que no es fácil destacar entre los italianos ya que la oferta es enorme.

28 de diciembre de 2014

AskuaBarra

+34 915 93 75 07

Calle Arlabán, 7 <m> Sevilla 2 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 121 personas

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Producto, producto y producto

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Desde Valencia nos llega esta necesaria sucursal al centro mismo de Madrid. El local discreto y la falta de bombo y platillo al que solemos estar acostumbrados no debe ser impedimento para que cualquier paladar curioso y estómago agradecido que se precie, se pase a disfrutar de esta propuesta. En AskuaBarra el producto es lo importante, una barrera infranqueable desde la que construir hacia delante, un dique de contención a base de materia prima de calidad innegociable.

Decoración austera, alejada de los típicos sitios de moda, algo de industrial, algo de local en construcción todavía; es verdad, como me decía un amigo hace no mucho, que el público de Madrid busca principalmente un sitio mono y la comida... pues bueno, la comida Dios dirá. Razón no le faltaba a éste, mi ilustrado amigo, comparto su juicio y más allá de parecer una opinión personal no hay mucho más que repasar los locales que abarrotan los fines de semana sus bien decoradas mesas. El cliente madrileño ha sido más de estómago lleno y reposaderas descansadas que de paladar afilado y mente abierta. Quizás porque nuestra mayor aportación a la gastronomía sea un atribuido cocido que no es más que una versión del pot francés, el bollito italiano o una de las muchas ramificaciones que esta elaboración tiene a lo largo de todo nuestro país.

Deliciosas y espumosas son sus croquetas de rabo de toro que no deben faltar bajo ningún concepto para iniciar la velada. Buenas las cocochas, bien elaboradas y ciertamente sabrosas. De la carne no hay más que aplaudir el buen trato que se le da, cuando hay buena materia no es necesario mucho más, un lomo alto cocinado lo justo y con una reseñable guarnición de patatas fritas que no se dejan al azar como suele ser habitual; finas y crujientes, como mandan los cánones.

Mención especial y última requiere el (casi) ya famoso steak tartare. Los madrileños llevamos la chulería en la sangre y es casi imposible encontrar un restaurante en Madrid que no sirva steak tartare y no jure y perjure que es el mejor de la capital, de hecho, a pesar de que seguramente no lo sea, si no lo hace no recomendaría comerlo ni al más atrevido de los aventureros gastronómicos. Sin embargo no recuerdo uno que en tan poco tiempo y tan unánimemente se este haciendo con este cetro de manera tan merecida. Generosos trozos de carne bien picados, tosta crujiente sobre la que descansa el crudo conjunto, que le da un agradecido contraste, y una condimentación sabia y austera con el punto justo de picante que todo buen steak necesita. Ciertamente imprescindible.

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Miss Migas

No sé si estoy muy a favor de esa generalización del madrileñismo que haces. Si bien es cierto que en la capital gusta mucho eso de ver y ser vistos, esto también sucede en las demás ciudades españolas. Pero que la causa fundamental sea la escasez de arraigo de la gastronomía capitalina sí que tengo que rebatirlo. Madrid fue importante cuando Felipe II la nombró como la ciudad neurálgica de nuestro país así que sí que es verdad que su trayectoria es corta pero en ella figuran platos tan emblemáticos como el cocido (que nada tiene que ver con su versión italiana o francesa), las patatas bravas, la tortilla de patatas, las gallinejas o entresijos, los famosos churros, los sublimes callos a la madrileña, los caracoles, sopas de ajo, sopa trinchante....y si hablamos de dulces no me quites ni mis buñuelos, ni las torrijas, ni las rosquillas, ni los huesos de santo!!! Ay.... que se nota que me entra el hambre, verdad?

Eso sí, las croquetas y el steak de Askua te doy toda la razón, muy ricos =)
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27 de diciembre de 2014

spider72

Jo me he emocionado, es verdad, que ya es un poco cansado leer lo bien que se come fuera y que en Madrid todo es "importado".

27 de diciembre de 2014

TLM

Interesante y emocionante alegato en favor de nuestra cocina, a pesar de que no comparta muchas de las afirmaciones. Discrepo bastante sobre lo del cocido pero más aún sobre atribuir a Madrid la autoría de la tortilla de patatas (vasca), las sopas de ajo (castellanoleonesa) o los churros (la única aportación netamente madrileña es su acabado estriado) Creo que estos genes madrileños que llevamos dentro no deben hacernos obviar la realidad, que en estos tiempos de Felipe VI, que son los que nos ha tocado vivir, en Madrid se puede comer muy bien, cada vez mejor, pero ni existe una cultura gastronómica socialmente arraigada ni tenemos mar, ni grandes viñedos, ni una flora y fauna mas allá de la que tenemos, ni más ni menos; por mucho que nos pueda pesar o no.ver comentario completo

27 de diciembre de 2014

acme

Miss, para completar la excelsa oferta gastronómica puramente madrileña faltan las violetas y ya os sale un menú degustación que lo flipas. #concariño

27 de diciembre de 2014

Lady Spider76

Por favor 11870 un botón de "no me gusta". Yo no soy madrileña pero hacer creer a la gente que los madrileños se comerían un plato de paja en un local bonito tampoco.

27 de diciembre de 2014

spider72

A ver que Madrid era Castilla hasta hace bien poco...que digo yo que algo tendrá origen de aquí. A ver si todo lo Castellano ahora no es de Madrid o viceversa...que vale que como Comunidad Autónoma es pequeñita y efectivamente NO HAY MAR, pero vamos que lo de pensar que en Madrid no hay nada por se amadrid es como lo de pensar que fuera de Madrid todo es provincianover comentario completo

27 de diciembre de 2014

spider72

Y que si vivís aquí y os quedáis y coméis, que digo yo que tan mal no estará

27 de diciembre de 2014

TLM

Por más que releo no encuentro en qué momento he dicho que en Madrid no haya nada o que se coma mal. No voy a justificar todo lo que me gusta y adoro Madrid porque sería francamente absurdo. Pero de ahí a considerar a Madrid la cuna de la gastronomía mundial, tierra de los mejores y más elaborados vinos, al Manzanares, porqué sino no me explico yo dónde, las aguas madres de las que nacen los mejores y más preciados pescados a nivel mundial y a no sé yo que extensas y vastas praderas y bosques la madre tierra de excepcionales carnes... hay un pase, y caer en esto si sería provinciano. Que la gente se queda más contenta diciéndole que en su ciudad es dónde mejor se come del mundo y que no hace falta conocer nada más, pues bueno... Madrid es como es, con sus cosas buenas y sus cosas malas, y esa mezcla a mi entender le convierte en una ciudad perfecta para vivir, pero tratar de atribuirle con calzador méritos que no posee... allá cada uno.ver comentario completo

27 de diciembre de 2014

spider72

Joé ni una cosa ni otra...pero al menos dejanos el cocido y los churros.

Las gallinejas te las puedes quedar jajaj.

27 de diciembre de 2014

je suis béatrice

Tras la mesa,las generalizaciones de cualquier tipo (los madrileños, los catalanes, los propietarios de perros, los informáticos,las azafatas, las peluqueras etc) suelen traer mucha polémica y al final se acaba entendiendo lo que uno probablemente no quiso decir. El que piense que en su ciudad, pueblo o aldea está lo mejor del mundo como poco le falta viajar mucho, por no decir otra cosa.Yo he dado muchos tumbos y al final me pasa como a ti, con lo bueno y lo malo que tiene esta ciudad, tengo la suerte de encontrarme a gusto en ella. Y me da igual quien se inventó el cocido mientras esté bueno...( Y las gallinejas dejádmelas que a mi me gustan)ver comentario completo

27 de diciembre de 2014

TLM

Me quedo con el cocido y los churros, también las porras, me quedo con las gallinejas, me quedo con el consomé de Lhardy y la perdiz prensada de Horcher, con el bocadillo de calamares y el pepito de ternera. Me quedo con los huesos de santo y las rosquillas, me quedo con los callos y la casquería, me quedo con la cocina de un histórico como Zalacaín, me quedo con los chocolates de San Ginés, con los roscones de La Marina y las elaboraciones del horno de San Onofre. Me quedo con todas estás cosas y muchas más, pero aparte de absurdo sería una mentira decir que todo esto es genuinamente madrileño, y es que Madrid está hecho de gente que ha venido de muchos sitios y nadie les ha pedido el carnet, no sé porque vamos a empezar a pedírselo a nuestros platos.ver comentario completo

27 de diciembre de 2014

acme

Pero cómo Tras la mesa, no suavices el mensaje hombre, aunque sea Navidad :-). Gastronomía y madrileña no pueden ir en la misma frase. Pero tampoco pasa nada, no se puede tener de todo. Sois la capital del reino y tenéis la catedral más bonita de España. Ah, no que tampoco. Bueno, el equipo de furbol y las violetas. ...Y Bankia. ¡Ay si pudiese volverme pa mi tierra!ver comentario completo

28 de diciembre de 2014

Miss Migas

@acme, si hablas del equipo espero que sea del Atleti....

28 de diciembre de 2014

acme

Miss, pero hay otro?.

28 de diciembre de 2014

Gath

A esos dos ultimos comentarios, me gustaria ponerles: no me gusta, pero no encuentro la tecla.

28 de diciembre de 2014

acme

Ya tardabas... :-). Yo que quede claro que me quedo con el pulpo y el celta de vigo, todo muy madrileño.

28 de diciembre de 2014

Gath

Hombre, el pulpo gusta a una gran parte de la aficion, tanto que incluso lo aceptan como animal de compañia, pero, en lo que creo que hay un consenso general, es en cuanto a su origen, el mejor, el gallego.

28 de diciembre de 2014

spider72

Yo debo ser de los únicos que piensan que hay cosas chulas en todos los sitios y que no todo lo suyo es lo mejor simplemente por ser de un sitio o de otro...pero en fin...

28 de diciembre de 2014

acme

Sin duda Jose Luis, aunque últimamente hasta por aquí abunda el marroquí.

28 de diciembre de 2014

Gath

Es cierto, desgraciadamente añadiria yo, efectos de la economia global, dirian otros.

28 de diciembre de 2014

Avelio

Lo siento, pero a mí, cuanto más viajo, más me gusta Madrid.

28 de diciembre de 2014

acme

No es sólo una cuestión de viajar Avelio (aunque yo tampoco la pondría en mi top 10 desde luego), para mi lo de Madrid es una carencia enorme de calidad de vida. Vigo es casi igual de feo que Madrid y no tiene tantos restaurantes no teatros pero vamos, yo sin duda preferiría venir de visita

28 de diciembre de 2014

Sala de Despiece

+34 917 52 61 06

Calle Ponzano,11 <m> Alonso Cano 7 Madrid, Madrid provincia, España

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Atractiva a la vez que incómoda performance.

está OK

Uno de los hits de la temporada. Si hiciste cola en Nakeima, te mueres por ir a Chuka y fuiste el primero en hablarle a tus amigos de Bacira, seguramente ya habrás ido hace tiempo a Sala de Despiece y si no, estás tardando. Hay mucha gente que se pelea por ser el primero en ir al último, y en este caso, hay ya mucha gente que se ha peleado en el último sitio de moda de nuestra amada capital. Las modas por su propia razón de ser, son efímeras y por lo que la experiencia nos dice incómodas. Podemos resumirlas de manera burda en tres aspectos: espectáculo, impacto y brevedad.

Espectáculo: Camareros vestidos de cirujano y con pinta de asesinos en serie. Local decorado como su propio nombre indica, una sala de despiece, muy original. El último sitio en el que cualquier persona razonable podría pensar en comer, y es que las modas, en el fondo, necesitan ser incomprensibles, precisamente porqué sino no generarían novedad, a cualquiera se les podría ocurrir y nadie les prestaría atención. Los primeros curiosos, deslumbrados ante lo extraño atraerán a los siguientes hasta crear una aglomeración de proporciones urbanas.

Impacto: Cuanto más fuera de lugar te pille mejor, en este caso, como cualquier tumulto que se precie, te encontrará de pie y en medio de un carrusel de empujones colectivos. En este panorama te preocuparás por tus enseres personales, mantener la conversación con tu acompañante, disputar una encarnizada guerra psicológica y posterior batalla por alguno de los contados taburetes en los que sentarte y si posteriormente te queda tiempo, quizás y sólo quizás, te preocupes por conseguir y mantener algo de comida. Elaboraciones poco elaboradas y de rápida ingesta en las que predominan los alimentos crudos y los acompañamientos vistosos. Destaca el chuletón cenital de manera notable por encima del resto. Los vinos cumplen, pero tampoco se les puede pedir más porqué no es un restaurante al uso.

Brevedad: La rapidez con la que se suceden los acontecimientos es un triunfo para ambas partes. Por un lado los fugaces comensales desearán a los pocos minutos de haber entrado abandonar el ruidoso a la vez que incómodo local. Los sabios dueños verán cumplido y confirmado a cada ciclo un plan de negocio perfectamente diseñado para una sociedad ávida de novedades.

En definitiva, las modas me gustan, algunas más que otras, las contemplo con el placer del curioso. Sin embargo como modas que son, al menos a mi entender, las observo externamente y jamás las adoptare como algo permanente. Por ser modas les perdono la incomodidad y les aplaudo la más que decente comida que ofrecen mientras contemplo la atractiva performance, con una relación calidad-precio muy destacable que ayuda a comprender parte de su éxito. La gastronomía de a pie y el tapeo están explorando nuevos caminos que sin duda se agradecen aunque lamentablemente no debería ser a costa de unos niveles mínimos de comodidad.

Twitter | Instagram: @traslamesa
Web: traslamesa.com

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Restaurante Trattoría Marquinetti

+34 926 51 46 66

Avenida Antonio Huertas, 47 Tomelloso, Ciudad Real provincia, España

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El mejor pizzero del mundo ilustra desde Tomelloso

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Jesús Marquina es un artesano pizzero que dicta cátedra en el mundo desde su taller de Tomelloso. Varias veces campeón del mundo en el arte de la pizza y en diferentes modalidades este manchego supone una genial singularidad en la tierra de D. Quijote. ¿Es necesario irse hasta Tomelloso para comer una pizza? El caso es, que no es una pizza cualquiera. Tras el viaje, puede sorprender el exterior del local, como cualquier otro restaurante de carretera y con un cierto aire rancio, ¿es aquí?, cuando uno se acerca atisba en una suerte de escaparate todos los premios conseguidos por este cocinero. Y no sólo hay pizzas, hay bastantes más cosas por las que merece la pena acercarse hasta Marquinetti. Productos que son resultado de una elaboración cuidada, repetida y sistemática de elementos conocidos. Al igual que las galardonadas pizzas en las que vuelca combinaciones imposibles, extrañas a primera vista, de una gran variedad de alimentos y con un tratamiento acorde, sobre una crujiente y fina masa de pan, todo rebosa artesanía sin alardes pero con ambición. Un artesano silencioso al que merece la pena acercarse a conocer. Con la décima parte de calidad y reconocimiento otros construyen imperios y cadenas basadas en marketing, community managers e invitaciones oportunas y estudiadas, por eso, acercarse a Tomelloso no es sólo acercarse a comer una deliciosa pizza, es acercarse a apreciar con lagrimas en los ojos un tiempo pasado en el que la única obsesión de los cocineros, como oficio de artesanos que es, se centraba única y exclusivamente en mejorar lo hecho el día anterior y rezar para que al día siguiente se pudiera volver a subir el nivel de lo preparado, en definitiva, para dar un servicio único y personal a sus clientes.

Web: traslamesa.com
@traslamesa

Yakitoro

+34 917 37 14 41

Calle de la Reina,41 <m> Sevilla 2 Madrid, Madrid provincia, España

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Original, accesible e informal.

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El sitio del que todo el mundo habla, por merecimiento propio y por la explosiva celebridad de su hombre al mando, el televisivo Alberto Chicote. En pleno centro de Madrid, abierto los domingos y a precio de saldo. Una propuesta a base de brochetas pareadas en las que se ensartan bocados orientales acompañados de los mejores productos ibéricos. Estilo desenfadado y ambiente informal es lo que transmite este local de muy reciente inauguración. Variada selección de cervezas orientales que estarán siempre frías gracias a las ingeniosas mesas con hielos incorporados realizadas en exclusiva para el restaurante. Como único punto negativo, un servicio lento, que en algunos casos llega a ser exagerado, las grandes dimensiones de la sala y el lleno hasta la bandera que presenta día tras día, no ayudan a un servicio que hace lo que puede. En definitiva una propuesta accesible para cualquier bolsillo en la que se puede disfrutar de un rato agradable y de una simpática cocina de autor sin elevadas pretensiones.

Web: traslamesa.com
@traslamesa