145 sitios, 76 siguiendo, 123 seguidores, 12 descubiertos, 119 check-ins, 10.802 visitas

Como nunca sé si descubriré una joya escondida, no suelo decir que no a ningún plan ni a probar todo tipo de restaurantes y platos.

volga

La Tasquería

+34 914 51 10 00

Calle Duque de Sesto 48 <m> Goya 2 4 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 195 personas

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El éxito es para los valientes. Y para los que te hacen sentir a gusto.

volga lo descubrió en enero de 2015

me encanta, uno de mis favoritos

Visita veraniega, para autoconvencerme de que la casquería también es compatible con el calor.
Y es que en la nueva carta de la Tasquería hay bastantes propuestas ligeras, en frío y con toques refrescantes, que te quitan de la cabeza eso de 'sí, voy a comer unos callos calientes o grasaca con 30 grados'.
Domingo y no había mucha gente. Barra vacía y bastantes mesas libres.
Cerveza Alhambra de barril, y comanda basada en esos platos frescos:
- Taco de lengua de cordero, con yogur, menta y encurtidos: sabores morunes, sin apenas picante, y con una lengua blandita y nada agresiva de sabor.
- Ensalada de hígado de ternera: el hígado está hecho a baja temperatura, le dan un toque como si fuera fiambre, cortado fino con textura de foie. Acompañada de una ensalada, con helado de mostaza, puré de orejones y almendra. Ni rastro de pesadez ni del sabor asociado al hígado de nuestra infancia.
- Arroz negro, de calamares y crestas de gallo: un arroz que yo asocio a costa y por tanto a verano. Las crestas absorben la tinta y le dan gelatina, y el sabor es a calamares. Muy fino.
- Rematando con steak tartar, tambien en frio y con bien de picante, que alegra y ayuda al calor.

Y lo bueno es que me han quedado más platos frescos apetecibles con calor. Definitivamente la Tasquería también es para el verano!


Pues yo venía aquí a escribir una reflexión pseudoprofunda, que tenía ya medio pensada antes de ir al sitio, sobre que en gastronomía merecen un éxito mayor los que se atreven a arriegarse y eligen el camino difícil para diferenciarse y destacar, y blablabla. Y vale, sigo pensándolo, que apostar por abrir un lugar especializado en casquería es saber de antemano que vas a tener que luchar por vencer los escrúpulos de una buena parte de tu clientela potencial y eso es ponértelo difícil a ti mismo.

Pero es que después de ir, me parece que esa reflexión sobra un poco, porque lo que personalmente destacaría de La Tasquería no es que, como ya han dicho muchos, se come casquería tan bien preparada y "disfrazada" (complementada con productos no casqueros que la realzan y redondean) que es apta para los que tienen prejuicios hacia ella y también para los que les gusta desde siempre.

Lo bueno del sitio es el local en sí, la aparente no-decoración, asimetría y distintos ambientes, la comodidad, la falta de agobios, la atención cercanísima, la cocina abierta sin nada de humos ni olores, la barra frente a la cocina,... Vamos, que si La Tasquería no sirviera casquería sino cosas mas "normales" sería un sitio recomendable de todas formas. El producto que vende al final es lo de menos porque detrás hay una buena idea de cocina, trato al cliente y decoración, que lo hace ganador sí o sí.

Quedada onceochosetentera para que algunos conocieramos el sitio y otros repitieran. Aunque al reservar nos dijeron que no, al final nos dieron la mesa redonda, seguramente una de las mejores del local para comer en grupo. Mientras van llegando todos, un aperitivo con vermú (blanco gallego, Nordesía, de alvariño) o cerveza (artesana de trigo, Moustache, de Zamora, muy buena). De picar, unos cacahuetes, ejem...

La camarera de la entrada no me queda más remedio que decir que le falta MUCHO rodaje para estar al buenísimo nivel del resto del equipo.

Ya con todos sentados nos dan la carta. Aún sigo descolocado por el formato de la carta. Si ya cuando vi la foto me pareció que la estructura de la carta era arbitraria y que los # delante de cada palabra la liaba también bastante, lo que me terminó de descolocar es que la carta consista en unas pesadas placas de metal con marcos de madera. Me da a mí que estaban pensadas originalmente para colgar por las paredes y no para darla a los clientes en mesa, porque si no, no entiendo un formato tan pesado (hay que cogerla con dos manos) y tan poco manejable. Es muy necesario que le den una vuelta aunque sea volviendo al tradicional papel, que no será muy rompedor pero al menos es cómodo.

Nos dejamos recomendar por Clara @Missmigas en cantidades y platos, pero por ser la primera visita de muchos nos fuimos a los platos que más se recomiendan, evitando alguno como la tortilla de sesos, que no triunfó en la anterior visita para los dos que ya habían estado.
Empezamos con un aperitivo de de lengua cortada fina en frío, y aceitunas.

- Tarros de brandada ahumada con orejones y tapenade, y de perdiz con manzana y oloroso: Tarros en formato "paté", para untar en pan. Muy buenos ambos. De primeras no me atraían pero valen la pena para empezar.

- Tacos de morro con encurtidos y anchoa: Un taco por persona, con trocitos de morro y luego unos sabores inesperados debidos a la salazón de la anchoa y el amargo de los encurtidos. Aceitosillo, y tal vez algo falto de relleno, pero una forma bastante poco esperable de comer morro.

- Sandwich de carrillera a la royale en pan de especias con portobello: Muy rico, pan crujiente (nada de bao buns, bieeen!) con unas láminas de champiñones por encima que no le aportan demasiado, porque el sabor de la carrillera y la salsita se lo lleva todo. Empezamos a chuparnos los dedos.

- Rabitos con anguila y queso: Me esperaba mucho más de este plato por comentarios de otros usuarios. La textura de los rabitos es similar a los callos, pringosillos y blandos, y la anguila no me pareció que le aportara demasiado.

- Steak tartar con chips de patata morada: por lo que nos dice Javier (o creí entender) al presentarlo, es el steak tartar que vende La Finca ya "preparado", presentado en un recipiente que es medio hueso, y con chips de patata morada. Muy muy muy rico aunque le falte el mérito de estar hecho por ellos.

- callos, pata y morro: La joya de la corona. Salsa picante, taquitos de jamón, densidad, labios pringosos. Al que le gusten los callos, es imprescindible, y si los quieres probar este es el sitio.

-tabla de queso: preparada para tener un trozo de cada variedad por persona (bien), 6 trozos de queso variados, acompañados de alguna compota de frutas. Todos bien, salvo uno, de ceniza, que definitivamente no me gustó.

Probamos los cuatro postres para compartir: panna cotta, su versión de la nocilla (leche, cacao, avellanas y azúcar en distintas texturas), su versión de la papilla infantil (plátano, naranja, galleta, en texturas) y el flan blanco con café. Siento decir que ninguno me llamó especialmente la atención ni creo que repitiera ninguno. Será que soy más de sabores ácidos o un poco más arriesgados en los postres y aunque estaban correctos no me fliparon.

Para beber durante la comida cayeron 2 botellas de DePaula. Todo lo listado (con cafés y tés) cerraron una cuenta de unos 37€/persona. Muy bien. Yo por comer así y tan bien atendido lo pago por gusto.

Baños en la planta de abajo, impecables, y con el detalle gracioso del lavabo, que está hecho con una cacerola de metal.

Volveré, volveré, volveré. Me queda mucho por probar de la carta, muchas cosas muy apetecibles y con pinta de para casqueros pro y esa barra me apetece mogollón. Con un trato tan correcto y un espacio en el que se está tan bien es uno de esos sitios que no cuesta poner 5 estrellas en la primera visita.

Por echarles un reto, espero que algún día hagan un plato con hígado. Si consiguen hacer algo bueno, más allá del típico encebollado, o aquel empanado con mucho ajo de la infancia, ya me habrán ganado para siempre.

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Javi Estévez, jefe de cocina del Mesón de Doña Filo, y conocido también por su paso por Top Chef, abre en Madrid capital un nuevo proyecto: una taberna especializada en casquería (una materia prima por lo que ya se hizo conocido en las jornadas de casquería en el Mesón).

listas: tradicional

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EandradA

Aquí no me lleváis, no empecéis. Vade retro casquería.

26 de enero de 2015

spider72

Muy chulo y muy buena pinta.

Y muy cerrado.

De momento en pruebas hasta la semana que viene. Nos hemos dado el paseo para nada.

28 de enero de 2015

volga

Vaya, siento el paseo, Spider. Lo he dado de alta por ir adelantando, pero efectivamente aún no está abierto. No caí en que a ti te puede el espíritu explorador de novedades!

29 de enero de 2015

spider72

Jajajaja. Está ya todo terminadito...y lleno de camareros...pero no nos dejaron pasar...no worries. Tomamos unos mejis excelentes en Castela

29 de enero de 2015

spider72

Y por cierto que el local tiene pintaza

29 de enero de 2015

Sr Rodriguez

Castela !!!!

29 de enero de 2015

spider72

bueno ellos lo llaman Clochinas pero eran mejis de roca....muy buenos!

29 de enero de 2015

Miss Migas

Ya se puede entrar.... en periodo de pruebas pero se aceptan mesas de intrépidos conscientes de que es la primera semana y que hay rodaje que hacer =)

29 de enero de 2015

spider72

Pues ayer NO!-. Que me quedé en la puerta como un perrillo lamiendo el cristal.

29 de enero de 2015

Lady Spider76

Yo entré y me dijeron que estaban en rodaje.....pero nos echaron a la rue!

29 de enero de 2015

spider72

Y nos aclararon que hasta la semana que viene nada. Otra cosa es que hagan excepciones con perfiles más...televisivos :D

29 de enero de 2015

Miss Migas

Venga va, suelto el bombazo. =)

Fui yo misma la que le dijo a Lady que nanai de la china. Ayer abrimos sólo para gente conocida y para ver cómo nos desenvolvíamos. Hoy un par de mesas más y viendo que lo llevamos mejor de lo que creíamos (con un sinfín de cosas por pulir, of course) ya damos el pistoletazo de salida, rogando a todos compasión y paciencia, claro!!ver comentario completo

29 de enero de 2015

spider72

jajajajaa vale. Quiero una compensación. Acabamos en un sitio nefasto.

29 de enero de 2015

Sr Rodriguez

¿he oído compasión? uf

29 de enero de 2015

Lady Spider76

Miss pues entre misses y ladies podrias haberme dicho algo jajajja en fin, encantada aunque sea en estas circunstancias

29 de enero de 2015

spider72

Lady Spider, a ver si estamos un poco más al loro...que ves menos que Pepe Leches...

29 de enero de 2015

volga

Espera, no os reconocisteis? Pero si una tiene foto de perfil y salió en la tele!
Venga, Miss, tienes que invitar a los Spider, y lo sabes.

29 de enero de 2015

spider72

Acabamos en Jaleo. Y fue una KK.

Luego nos fuimos a La Castela y la cosa mejoró.

No necesito que me inviten...si con que me abran laa puerta ya me vengo yo arriba (como el anuncio de acuarius...jajaja).

Imgínate la escena. Los dos allí mirando tras el cristal...música de La Lista de Schindler, empezó a nevar, yo descalzo y aterido...

29 de enero de 2015

volga

Y la gente ahí, dentro, comiendo casquería, risas...
Lo veo, y se me saltan las lágrimas.

29 de enero de 2015

spider72

Y mis hijas diciendo "Papi, papi tengo hambre".

29 de enero de 2015

spider72

Miss que es broma...no te enfurruñes. Que no pasha ná. Unos Dom Periñones y tos amigos.

29 de enero de 2015

Lady Spider76

jajajajajaja

29 de enero de 2015

Miss Migas

El don perrrrrrriñon ya está pasau de moda, spider, tú que eres tan TenConTenero deberías bien saberlo. Pero seguro que encontramos algo que mole más, tengo por ahí un jerez casquero que no sabes cómo mola. =)

30 de enero de 2015

Gath

Pues vas a disfrutar de lo lindo,...

1 de marzo de 2015

Gath

Buena reseña Victor.

2 de marzo de 2015

Di Buono

+34 616 41 77 93

Calle Vallehermoso, 36 <m> Quevedo 2 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por una persona

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productos importados de Italia

volga lo descubrió en junio de 2016

me gusta

Pequeño puesto en el mercado de Vallehermoso, donde venden productos importados de Italia, sobre todo de Ariccia, en el centro de Italia, de donde son los dueños.
Impresionante la porchetta (solo por eso vale la pena venir) y también el salamino stagionato. También tienen quesos (burrata, mozzarella) y algunos vinos y cervezas. Aunque parece un puesto de mercado con productos para llevar, también sirven vinos por copas, y tienen piadinas de algunos de los embutidos a la venta, así que también es opción para comer en el sitio.

Kitchen 154

+34 911 38 99 95

Calle Vallehermoso, 36 <m> Quevedo 2 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 109 personas

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Pasión y diversión. Cocina oriental y picante. Barra que se hará popular

me gusta

Mantengo las 4* pero con revisión a la baja. ¿El problema? La cantidad de comida en las raciones. La primera vez fui solo y ahí las cantidades son suficientes, pero yendo de nuevo en grupo grande, te das cuenta de que las raciones son mini, casi no dan para compartir entre 2 cada una. Además tienden a recomendar cantidades a la baja (muy a la baja).
Así que, aviso, pedid mucha cantidad (más de la que os diga la camarera) si vais en grupo, en plan para compartir alitas o dumplings, una ración cada 2 como mínimo, y al menos un plato principal por persona, si no queréis salir silbando (muy barato pero silbando).
Y también me he dado cuenta de que el nivel de picante de casi toda la carta, incluso para los platos que te dicen que son de picante leve por defecto, puede ser picante fuerte para los comensales menos acostumbrados, con lo que un picante medio se hace incomible para algunos. Es decir, recomendado para los que toleramos el picante y la gracia, pero no lleves a melindrosos del picante.
El espacio reducido también hace que el grupo no sea la mejor opción. Mantengo que bien para 2 personas, o incluso comer solo, en barra, un día de poco ambiente tipo día de diario.
Como cualquier sitio de mercado, a veces no tienen algún plato de la carta, así que no vayas con demasiadas ganas de un plato concreto, y anímate con algún fuera de carta. En mi caso el otro día un pollo tikka masala, con un pickle de lima muy curioso.

El equipo, eso sí, muy bien de amabilidad.
---
Puesto en el mercado de Vallehermoso, de esos con una barra, unas pocas mesas y tras la barra cocineros/camareros y todo a la vista: cocina y finalización del plato.
Estos chicos vienen de cocinar para eventos y puestos itinerantes (mercado de productores, MadrEAT), así que esta es su primera vez en un lugar fijo.
Hay una energía que recuerda a la del principio de StreetXO Callao, o a lo que supongo que sería, que en aquél no fui pionero. Música alta, cocineros de broma continua pero en tensión, llamas saliendo del wok, ollas con termómetros y comida al vacío calentando, botes con encurtidos y hierbas, biberones de salsa...
Pizarra con unos cuantos platos que suenan exóticos y saben a comida bien hecha. Ejemplos traídos de casi todo el mundo, desde los currys tailandeses (rojo de gambón o de verduras) o indios (vindaloo de carrillera de cerdo), unos dumplings de butifarra y ternera de China, varios platos char siu (barbacoa china de cerdo: costillas o punta de costilla, todos hechos a baja temperatura), algunos acompañados con un kimchi casero puro coreano, o unos tacos de cochinita pibil mexicanos. Vamos, un poco de todo.
En los mercadillos se hicieron famosos por el nivel de picante, y aquí aunque por defecto marcan un nivel bajo medio en casi todos los platos puedes pedir más. Su nombre, por cierto, viene por los 154º Fahrenheit, que son los grados a los que se cocina la carne a baja temperatura, otra de sus señas de identidad.
Equipo joven que contagia energía y diversión con lo que te está sirviendo.
Hay cierto desorden tras la barra, falta todavía ajustarse 'Dónde están las pinzas! Ah, mira, dentro de la olla', 'tenéis que marchar las cosas!'.
Carta corta como digo, poca oferta de cerveza (quinto de Mahou, Brewdog), sólo un postre (brownie).
Pues eso, una barra de buena comida, que sabe a casera pero con gadgets tecnológicos, en un ambiente informal no impostado, y en un lugar, el mercado de Vallehermoso que aún no se llena así que todavía es ese secretillo que aún se puede disfrutar sin colas ni precios hinchados (bueno, no demasiado). Aún así se puede reservar en una de sus mesas, y muy a tener en cuenta para comer a deshoras, porque entre semana tiene horario continuo de 13 a 22.30.

Mims

Este tengo ganas de catarlo yo ;)

4 de abril de 2016

Alexo

idem...

4 de abril de 2016

nindiola

Me parece del genero bobo que los restaurante rateen con las raciones. ¿Gastan menos?, ¿provocan que pidas más? ¿provocan que te vayas descontento?, todo si, no se si lo último les compensa. Ademas provoca que como en mi caso no vuelvas.

6 de junio de 2016

volga

A mí me parece importante que lo sepan vender. Si la camarera ya avisa en plan "son raciones individuales", pues pides en función de eso en caso de querer compartir.
Pero cuando te dicen un plato de curry así en general, te esperas un platazo o un bol de curry, de carne con salsa, y luego aparte un bol de arroz, y lo que te ponen es un bol más bien mediano en el que está tanto el arroz, como la carne con salsa y el acompañamiento, lo que se traduce en plato difícil de compartir, casi tapa de curry.
Claro, puedes pedir más, pero al menos en España se hace raro aumentar la comanda al doble, sobre todo si ves que hay mucha gente y que vas a tener que esperar a esa segunda ronda.
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6 de junio de 2016

Kitchen 154 (es el propietario)

Hola Volga,

muchísimas gracias por venir a visitarnos. Un placer enorme.

Siento que te parecieran pequeñas las raciones. Nosotros pensamos que un plato por persona con algún entrante a compartir es una buena ración. Pero cada uno sabe lo que come.

Somos una tasca y tenemos precios lo más ajustados posibles. Es cierto que alguna ración puede no ser demasiado grande, pero hay que tener en cuenta que usamos corvina salvaje y no panga, carrillada y no aguja o gambones en lugar de gamba pelada de La Sirena. Y que la mayoría de nuestros platos estas cocinados sous-vide con el aumento de gasto y también de calidad.

Sobre el picante tienes toda la razón. En nuestro restaurante se come picante, aunque mucho menos que cuando éramos un puesto de street food. No pretendemos gustar a todos. No podemos. Kitchen 154 es un restaurante de comida especiada y picante. Ahí estamos.

Muchísimas gracias de nuevo por venir y por tu opinión sincera.

Un abrazo grande!
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10 de junio de 2016

Lakasa de César Martín

+34 915 33 87 15

Plaza Descubridor Diego de Ordás, 1 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 77 personas

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Volviendo reforzados. Igual y mejor.

me encanta, uno de mis favoritos

2 check-ins aquí

Sabía que el cambio de local no iba a perjudicar a Lakasa. No se iba a perder de repente lo bueno que tenían, porque a una filosofía de cocina y trato al cliente tan acertados no le puede afectar tanto un cambio de local. Y si la trayectoria que llevaban funcionaba era de suponer también que no se iban a volver tan locos de dar un giro radical.

Pero me encanta comprobar que no sólo no le ha perjudicado sino que le ha permitido avanzar en aquellos aspectos en los que había tocado techo en el antiguo local.

Lo primero porque el propio espacio está por fin a la altura de cocina y servicio, en amplitud, luminosidad y decoración, no como aquel semisótano algo oscuro y estrecho de Fernández Villaverde, que tenía una minibarra, la cocina apenas visible y pocas ventanas. Ahora dos de las paredes exteriores son cristaleras altísimas de arriba a abajo, hacia la calle (o más bien hacia una plaza cerrada muy tranquila), lo que le da una luz y un espacio tremendos. Decorado con gusto, con cajas de madera haciendo de maceteros con plantas por las paredes, y pizarra en la pared de la amplia zona de barra con mesas altas y todo eso que se lleva últimamente. Cocina más a la vista desde la zona del fondo de sala, por una buena cristalera. Me han gustado mucho las mesas, las sillas y butacas cómodas, aunque demasiado forradas (no sé si darán calor en verano). Y me han encantado algunas piezas de vajilla, con ese toque irregular e imperfecto de la vajilla y la alfarería japonesa. Como cosas que no me han terminado de convencer, creo que el hilo musical a veces se hace demasiado protagonista, bien por una selección musical dudosa o bien por un volumen excesivo.

En definitiva, un local hecho sobre plano para que sea cómodo y funcional y decorado con gusto. Y todavía falta ver en qué queda la terraza, que ya era un sitio a tener en cuenta en su anterior ubicación.

¿Es el local el único cambio reseñable? No. César y su equipo han aprovechado el paréntesis, y aunque la carta no se ha renovado en exceso (comprensible, para evitar sensación de ruptura, y reforzar cierta continuidad), sí que han trabajado para ordenar y mejorar algo tan importante como los proveedores de productos. Para una cocina con tanta importancia de materia prima, es algo básico conseguir nuevos y mejores proveedores y eso requiere tiempo para ganárselos. De lo que nos contó César, ahora el atún de almadraba (de temporada estos días de apertura) se lo sirve el mismo proveedor que a El Campero de Cádiz, y las verduras son del huerto que Pau Santamaría (hijo de Santi Santamaría) tiene en Vic. Y esas cosas se notan.

La carta, como digo, tiene una mayoría de viejos conocidos, salpicados por alguna novedad, y platos de temporada y sugerencias.

Nosotros dos cenamos (todo medias raciones, que en este restaurante siempre es la mejor opción):

- Buñuelos de Idiazabal: bienvenidos, ahora y siempre, estos clásicos.

- Tartar de atún rojo con mostaza y pimienta rosa: atún de una calidad excepcional, buen corte, PERO para mi gusto la pimienta rosa no es la mejor compañera, demasiado protagonista.

- Verduras asadas con huevo de codorniz y chistorra: del huerto de Pau Santamaría, seguramente la sorpresa de la noche. Un platazo en el que se disfruta el sabor de cada verdura por separado y que además todas juntas (y con el huevito de codorniz y la chistorra) hacen un conjunto de hacer la ola. Recomendadísimo.

- Tartar de corzo: similar en sabor al que hacían de gamo en temporada de caza. Y eso significa muy bueno.

- Pichón de Bresse, con pasta corta y guiso de sus interiores: lección de punto de cocinado de la caza, la media ración es una pechuga y un muslo, pero suficiente para probar. La pasta al dente, que ayuda a mojar en ese guiso, casi salsa, con saborazo.

POSTRES. Qué alegría que vuelvan algunos postres clásicos de Lakasa, reforzando mucho la oferta dulce.

- buñuelos rellenos de chocolate caliente: nada grasientos ni blanduzcos, firmes, dulces. El chocolate de dentro le falta algo de fuerza pero muy ricos. Y el sorbete de fresa de acompañamiento casi le roba el partido.

- Flan con leche de oveja y huevos de corral: Supongo que así de bueno debería ser siempre un flan. Textura firme y sedosa, ni mucho sabor a huevo ni mucho sabor a leche. Caramelo suave, nada molesto. Bien!

De beber, aprovechamos que en la carta de vinos, además de opción de copas y botella, hay en algunos vinos opción de jarra de 500ml, para probar un Bajondillo (D.O. Méntrida) que fue un buen compañero de cena.

En total, 82€ para 2 personas. Siempre he comido en Lakasa por menos de 50€ y eso termina de rematar una experiencia que siempre te deja con ganas de encontrar cualquier excusa para volver.

Con este local, y este tiempo que se han dado para mejorar proveedores y conocer tendencias, tienen una base más firme sobre la que seguir creciendo en un camino muy personal, que a mí al menos me tiene muy a favor.

- - - Comentario anterior, del otro local - - -

Qué gozada poder poner 5 estrellas con tanta tranquilidad y seguridad. Un buen sitio, en todos los aspectos en los que un sitio debe ser bueno.

Ahora me parece increíble que desde que fuese por primera vez a probar Lakasa apenas unos meses después de que abrieran, no haya encontrado un momento o las ganas para volver, ni siquiera cuando todo el mundo desde entonces ha estado hablando maravillas de lo bien que ha continuado e incluso lo que ha ido mejorando.

Pero bueno, nunca es tarde para corregir esto. Y como siempre hay algo hay que celebrar, a veces por partida doble, y una forma de las mejores que se me ocurren para celebrar es alrededor de una mesa en un buen restaurante, pues ahí nos plantamos unos cuantos 11870eros un miércoles laborable a comer en Lakasa.

Qué fácil parece hacerlo bien cuando todo funciona como tiene que funcionar, y se siente de manera natural, y qué difícil es hacerlo (a tenor de los muchos sitios en los que simplemente no tienes esa sensación por algún motivo). El local, el ambiente, el trato, el servicio, la comida... Está todo simplemente como debe estar, en ese difícil equilibrio en el que te sientes... cómodo.

Vale, igual el local al entrar, de un primer vistazo, se hace un poco oscuro, con casi todas las paredes negras (algunas rojas), y en un semisótano. Pero una vez sentado, se te olvida todo y de hecho todo el negro alrededor hace que te centres más en la comida y no te distraigas con decoraciones.

César Martín te toma la comanda, y nos dejamos aconsejar sobre qué vamos a comer (más allá de decirle algunos platos que no), y también en cantidades. De nuevo se nota el oficio cuando un chef conoce su carta y su restaurante de sobra para ofrecerte un menú variado, y en la cantidad justa (tirando a mucha cantidad) para todos: que si ración y media de esto, que si 2 raciones de lo otro, que si esto os lo voy a traer en dos platos al centro, que si esto emplatado por persona, que en este al que no puede comer tal le traigo lo otro. Así sí, ponerse en manos del chef y que funcione. En concreto, nos ofreció y nos comimos muy a gusto (todo a compartir para los 7):
- Aperitivo de cucharitas de hummus.
- buñuelos de Idizábal: El único plato que continúa en carta desde mi primera visita. Por algo es, un buen comienzo.
- Mejillones de bouchot con salsa de ajo: salsa magnífica, picante, con unos mejillones ultrapequeños, que sé que son así, pero en esto prefiero el "grande, ande o no ande" del mejillón gallego.
- tataki de emperador salvaje: creo que era un fuera de carta. A mí me encantó, servido casi al natural, con un poco de cebolla y gajos de naranja sanguina.
- tartar de gamo picante: pues eso, picante, ya que es servido con rocoto. Sabe a caza, a monte, a ahumado. Perfecto corte.
- Garbanzos y carabineros: Garbanzos pequeñitos y un buen par de trozos de carabinero, en una ración suficiente para disfrutarlo.
- vieira asada y calabaza: Quizás lo menos sorprendente. La vieira era una pieza grande, impecable, y bien de punto, pero el acompañamiento no me dijo demasiado (siempre comparando con el nivelón del resto de platos).
- risotto con pato azulón y setas: sabor a queso, textura justa, pato casi en tataki.
- #lasrevolconasdeadolfo con mollejas y setas: había oído hablar tanto de ellas... Pero valen la pena, sobre todo las revolconas en sí y la salsa.

Pan de panic para mojar donde fuera. En general son platos que saben ser solo el producto cuando tienen que serlo, con acompañamientos que le vienen bien y le aportan o realzan algo, y cuando se atreve con una elaboración compleja es siempre desde el respeto de la tradición, sin modificar lo que no hace falta. Qué fácil parece tomar esas decisiones cuando sale bien.

Comimos también 3 postres, porque veníamos fuertes:
- tabla de quesos: con toda la explicación de la procedencia de cada queso francés en un iPad, quizás no sea la mejor opción para compartir entre 7 ;)
- Tarta de limón: similar a la key lime pie, muy bien el merengue y en general sabor más suave, al cambiar la lima por el limón.
- Lakasito: el postre típico de aquí, una mousse de chocolate con cubierta de chocolate blanco teñido (o algo así). A mí me gustó pero quizás fue el peor.

Bebimos 3 botellas (una de cada y repetimos del tinto) de 2 vinos a elección del sumiller para los 6. Que otro me ayude con los nombres porque los he olvidado (se me nota super entendido en vinos, eh?)
En total salimos a unos 45€ persona, pero yo al menos salí lleno a lo loco, y muy muy muy satisfecho. Con un menú tan completo y variado, a mí me parece una RCP muy buena.

Como ya he comentado, comí tan bien y fue tan agradable el rato que es que hasta pasé de hacer fotos de lo que comimos (un pecado para un foodie y un alivio para el que nos sufre). Alguien de la mesa sí que estuvo más atento y alguna foto aparecerá.

No es para venir todos los días, pero creo que va a ser el restaurante al que volveré en cuanto tenga una ocasión para proponer yo un buen sitio a alguien.

En definitiva, qué bien llevado está este sitio. Se merece la fama que tiene.

ver comentarios anteriores (5)

spider72

A ver, que por una vez que puedo completar una reseña de Victor no me quedo con las ganas: el vino tinto era Gonzo, un vino de Méntrida que estaba muy bueno.

También es el nombre de un teleñeco (feo)

El blanco ni idea.

20 de febrero de 2015

volga

El blanco era un Macizo D.O. Cataluña, no sé el año.
;)

20 de febrero de 2015

Felipe

Spider, ¿Hay algún teleñeco guapo?

20 de febrero de 2015

Lady Spider76

La rana, sin duda.

20 de febrero de 2015

spider72

@Felipe, a mi la Peggy según como, tenía un airecillo a la Pamela Anderson allá por los 90...

20 de febrero de 2015

Miss Migas

Lakasa está destinado a convertirse en uno de los "clásicos" de la buena cocina y disfrute madrileño al más puro estilo Sacha. César y Marina son grandes y lo están demostrando.

21 de febrero de 2015

Bermar

Sacha no se tiene comparación, ni tan siquiera en la pureza del estilo. Eso sí, César y Marina son grandes, muy grandes.

21 de febrero de 2015

volga

Sacha definitivamente es otro de mis pendientes. Pero creo que en precio y por tanto RCP Lakasa creo que es incomparable.

21 de febrero de 2015

Miss Migas

Las comparaciones son odiosas, nada que ver lo uno con lo otro, ¡sólo faltara!
Únicamente lo encasillo en futuros clásicos de buen disfrute, nada más.

22 de febrero de 2015

Bermar

Es que Sacha no juega en esta liga. Víctor lo suyo sería comparar cuando hayas ido a los dos.

22 de febrero de 2015

Alegría

+34 915 48 08 21

Calle de San Leonardo 5 <m> Plaza de España 2 3 10 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 3 personas

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Otro de los supuestos chinos chinos auténticos de la zona de Plaza España. Especializado en Dim Sum (todo tipo de baos, siu mai), pinchos, parrilla, y fideos...

Tiene el cartel en chino (解馋坊) pero según Google translate se llama "Plaza del oso glotón" o algo así. Pero como en el cartel sale un dibujo de Winnie The Pooh con camiseta azul (lo que elimina la necesidad de pagar copyright, obviamente), se le llama popularmente "El chino de Winnie The Pooh".

Horarios amplios: 12:30-17:00 y 19:30-24:00, salvo los lunes, que cierra.
Hay opción de buffet libre.

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spider72

No hay estrellas...¿no has ido aún?

4 de mayo de 2016

volga

No, lo guardo en pendientes, como otros muchos. ¿Puedo?

4 de mayo de 2016

spider72

Joé, sí. Era un comentario por si te habías olvidado. Nada más.

4 de mayo de 2016

volga

No he ido, pero se lo vi a Get in My Belly en su twitter y por las fotos tenía buena pinta. Y luego he estado mirando un poco más, que hay poca información sobre él, salvo info en chino buscando en weibo. Al menos parece comida casera y no hay que irse a Usera.
Pero vamos, de chinos aún tengo pendientes antes el Kung Fu y alguno más. Poco a poco llegaré a ir y ya cuento de primera mano.
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4 de mayo de 2016

1Falces

Si es el que yo creo, que está situado en el soportal de un edificio junto con otro restaurante de ambiente raruno, antes hacían Huo Guo y nunca vi a nadie dentro (el logo era una guindilla). Así que ha debido cambiar de dueños. Nunca me atreví por la falta de gente, ya que en un chino de chinos es difícil que no haya chinos comiendo algo... Además es que la zona de San Bernardino tiene un claro vencedor como es el Wang Wang, yo voy a tiro fijo y traicionarles me cuesta.ver comentario completo

4 de mayo de 2016

volga

Sí, 1Falces, han cambiado de dueño a principios de este año, como en febrero. Ahora el cartel es negro y tiene un Winnie The Pooh dibujado (dentro hay más Winnies por las paredes). Parece más limpio y menos chungo. Tiene las cartas en chino y español.

4 de mayo de 2016

Maitake

+34 915 76 83 74

Calle Alcalá, 105 <m> Príncipe de Vergara 2 9 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 17 personas

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volga lo descubrió en abril de 2016

Nuevo japo en Alcalá casi esquina Núñez de Balboa, al lado del Bentley's.
No sé si tendrá planta baja pero desde la calle se ve un local pequeño, con una barra a la entrada.
La carta no es muy sorprendente.

Mims

Tiene un saloncito hacia dentro. Muy cuco.

20 de abril de 2016

Yokaloka

+34 610 60 27 22

Calle de Santa Isabel 5 (mercado de Antón Martín) <m> Antón Martín 1 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 316 personas

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Sushi de mercado

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Recuerdo la primera vez que visité a Yoka Kamada en el mercado de Antón Martín hace muchos años, en un micropuesto en el que cabía solo ella, por lo que era ella misma la que lo hacía todo (atender, cobrar, preparar el sushi) rodeada de puestos de mercado tradicionales, y solo lo conocían cuatro frikis, que se lo contaban unos a otros: un puesto de sushi de calidad decente, para llevar, a un precio mucho más asequible que ningún restaurante.

Ahora Antón Martín está de moda, con una oferta de restaurantes cada vez más modernos, cuidados y "gourmet". Y dentro del propio el mercado han aparecido otros puestos de comida preparada y restaurantes, pero la apuesta de Yoka en este mercado en su momento fue definitivamente lo que le dio el apodo de Loka.

Yokaloka ya no es un secreto, todo el mundo conoce este lugar y vienen específicamente. Aquel puesto primigenio ha crecido para convertirse en un macropuesto gigante, con una cocina donde trabajan 5 o 6 cocineros y sushimen (y sushiwomen, algo menos habitual en Japón), un comedor con 5 mesas pequeñas y apretadas al lado, y una barra alrededor donde sentarse. Y hay 3 o 4 camareros (incluyendo a veces a Yoka) que se encargan de atender y de poner orden en el sistema algo caótico de reservas de mesas con gente acechando en cada esquina del mercado a que quede una banqueta libre en la barra o que se levante una pareja de alguna mesa. En días de diario es accesible, pero los fines de semana a la hora de comer ya está masificado, y las esperas por un plato de sushi son de casi media hora, lo mismo que las esperas por mesas.

También tienen pedidos para llevar (algunos pedidos telefónicos) con lo que los atascos en cocina no se deben solo a los clientes in situ.

Pero es que Yokaloka ha mejorado mucho en calidad y variedad de carta. En días de diario hay menú, hay días con ramen, soba, o udon, platos especiales de temporada, recomendaciones fuera de carta en sushi y sashimi diariamente... Y todo con una calidad y un gusto en la presentación a nivel japonés. Además en ocasiones hacen colaboraciones con el restaurante Furansu Kitchen, de cocina kaiseki.

Platos recomendados? Últimamente han puesto en carta una aburi unagi (anguila flambeada) de lujo, imprescindible. Al igual que cualquier sushi del día.

Definitivamente vale la pena esperar, y comer un poco incómodo en una mesa pequeña o en una barra en mitad del pasillo de un mercado para disfrutar de sushi y otros platos japos a un precio medio. Nada que ver con los sushi bar de otros "mercados gourmet" de Madrid.

Yanzoo

Tengo muchas ganas de probarlo pero las dos veces que lo he intentando, aquello mas que un puesto de mercado parecía una manifestación!!!

14 de marzo de 2016

The Table by

- cerrado

Calle Beneficencia, 15( Urso Hotel & Spa ) <m> Alonso Martínez 4 5 10 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 46 personas

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The Table by La Salita > The Table by A fuego Negro

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Marzo 2016
Me animé por disponibilidad a probar un restaurante de la 2a edición de The Table by, tras mi regular visita a A fuego Negro el año pasado. Además tenía muchas ganas de probar la cocina de Begoña Rodrigo, por referencias y fama televisiva (por qué negarlo).

Voy con otros 3 onceochosetenteros de los que les propones y se animan a todo, y además uno ya había estado en La Salita en Valencia, así que nos sirvió de referencia.

Decoración trasladada directamente de la casa madre, que hace que cambie totalmente el ambiente y las sensaciones de la sala del Hotel Urso respecto a mi visita anterior. Mucho más tranquilo, más luminoso, más formal. Camareros jóvenes, también venidos de Valencia, educados, aunque tuvieron algún despiste de estar hablando entre ellos mientras les estábamos llamando. Y alguna caída de puesto de entrantes, pero es más culpa de un contenedor difícil de transportar.

Llegamos muy temprano, a las 21, porque no nos dejaron reservar más tarde, aunque durante el resto de la noche otros clientes sí llegaron a las 21.30 o más. A saber. Mientras esperamos, caemos en la trampa de pedir cocktails de una carta muy apetecible pero sin el precio (y no preguntamos). Luego descubriríamos que eran a 10 €. Sin más, la típica estrategia para ampliar ganancias que se lleva mucho últimamente en restauración. Pero bueno, también se disfrutaron.

2 opciones de menú: corto "La Salita" y largo "La Rodrigo", solo elegibles a mesa completa. Elegimos el corto pero ampliamos con 2 arroces para compartir entre los 4, el de plancton y el de setas y foie, de los 3 disponibles como opciones para alargar. También nos pareció luego un poco tramposo porque cuando te dicen arroz y es a casi 20€ te esperas una ración grande y fueron dos platos bastante rácanos de cantidad.

No voy a listar los platos del menú porque se puede encontrar en la web o en otras reseñas. Me centro en hablar de sensaciones así en general.

Me encantó la vajilla, variada, con inspiración japonesa a veces, más personal otras.

La barraca de aperitivos (lo que se le cayó a una camarera) tenía algunas ideas muy ricas, casi todas, pero luego alguna que no terminé de entender, en concreto los cacahuetes, que sí, serán muy de la zona y nos los vendieron como pequeños pero con más sabor que los normales, pero no sé, igual es que siempre he tenido suerte con los cacahuetes, pero a mí me supieron a cacahuetes normales. Esperaba algún aperitivo más elaborado ya que son solo 4 (aunque en el menú diga que son 5).

En cantidad, el menú corto no es muy abundante, y creo que hicimos bien en ampliar con un par de arroces, porque aunque son 5 platos salados (después de los aperitivos) y un postre, no son muy grandes. Los platos ricos parece que le falta al menos una cucharada más para terminar de disfrutarlo, aunque los platos regulares no se te hacen largos. Así de memoria me sorprendió la tiara de encurtidos y salazones (una ensalada fresca) y me gustó el potente corzo lacado con regaliz. La brandada de bacalao se me hizo salada tras un par de cucharadas y el resto ni bien ni mal. Los arroces de sabor valían la pena, el de plancton más original y el de foie y setas de sabor más conocido pero muy bien de punto.

De los postres pudimos probar uno de cada, y me gustó mucho más la zanahoria, con eneldo y yogur, que al final al comerlo junto parecía una deconstrucción de una tarta de zanahoria. El de chocolate... pues eso mucho chocolate, y yo no soy mucho de los postres de chocolate.

2 botellas de vino valenciano La Malkerida, unos cafés a 3,5€ sin mignardises ni nada... Total, 70€-persona (el menú corto solo son 45€, el resto fue por la bebida y los añadidos que hicimos).

Me gustó, comí bien, muy bien, y entiendo el precio como un gasto que hago en ocasiones muy concretas, y esta me apetecía, y lo pagué con gusto a pesar de pasarse quizás 5 euros de lo esperado por el precio subido de cocktails y cafés, y la relación cantidad-precio de los arroces. ¿Iría corriendo a La Salita por necesidad de volver a comer esos platos? No, me quedan muchos restaurantes por probar y este es uno más (de los buenos, pero uno más).

(no hay muchas fotos porque se me fue la batería del móvil)
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Marzo 2015

The Table by A fuego Negro
Cuando a un restaurante se le saca de la ciudad donde ha sido un éxito y se trae a otra pierde parte de su magia.

Y especialmente así es el caso de A Fuego Negro, ya que en Donosti funciona por contraste con una oferta gastronómica magnífica pero clásica en general y dentro de una ruta de pintxos en barra que incluya este y otros estilos.

Cuando apareció A Fuego Negro chocó mucho, y años después sigue siendo una excepción rara, divertida, joven, y por tanto con sus seguidores y detractores entre los donostiarras y turistas.

No es que en Madrid sí que haya ya más oferta similar (que no hay tanta), pero aquí la barra de A Fuego Negro no se disfruta porque no puedes seguir después la ruta que harías allí (Cuchara de Tell, Zeruko, y cierre con tarta en La Viña) que completa la experiencia Donosti, sino que tienes que ir al menú degustación para hacer un disfrute más racionalizado y aislado de la gastronomía de estos cocineros y así no funciona tanto. Digamos que en Donosti el menú degustación es absurdo y reservado a turistas muy turistas mientras que aquí la barra es la que pierde parte del encanto al no ser parte de un todo.

No le doy 5 estrellas porque no valoro la calidad del sitio original (que las merece totalmente), sino el experimento de traer este restaurante concreto, ya que justo la descontextualización le hace más daño.

Pero no le puedo dar menos de cuatro porque sería injusto, ya que ellos han hecho bien su parte, no lo pueden hacer mejor y el fallo está en las reglas del juego, digamos.

La decoración es perfecta y te lleva totalmente a A Fuego Negro. Tienen la pizarra igual, venden el merchandising igual, la música de ambiente general funciona bien (supongo que mejor los domingos, que tiene dj en directo, pero yo fui un sábado noche).

El equipo tanto de sala como de barra impecables, profesionales, educados, majos,...

En cocina está el propio Edorta Elamo, así que no hay diferencia de calidad o exigencia en el plato final.

Y la carta, tanto de barra como los menús es un greatest hits de platos actuales con algún clásico.
No se puede hacer mejor la 'portabilidad'. Otra cosa es que no te guste su cocina (que no es mi caso), que no funcione en la línea general de restaurantes de The Table (que no he seguido ni creo que tenga que tenerla)...

Nosotros optamos por el menú corto, añadiendo sobre la marcha un plato más antes del postre (McKobe, imprescindible), por tanto 11 pintxos en total (incluidos 2 postres, y creo que en raciones más pequeñas que el pintxo completo en barra) y con 2 botellas de txakoli, un vino eminentemente barato, salimos a unos 45€ persona, y éramos 4. En una ruta en Donosti de pintxos por los sitios caros puedes pagar a lo tonto mucho más, y para A Fuego Negro en Madrid creo que sale más barato esta opción (en cantidad y variedad de platos) que la barra.

Platos buenos y otros regulares, y para mi gusto algunos platos que se echaron en falta en un greatest hits para que fuera un menú redondo.

Pero en general yo disfruté, todo lo que se puede disfrutar esta versión fuera de su sitio natural, de que me traigan a Madrid A Fuego Negro, y los buenos recuerdos asociados a él.

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Hace mucho tiempo de cualquiera de mis visitas al A Fuego Negro original, pero como me gusta tanto todo lo que hacen, desde los libros a los eventos tipo Monsterchef o incluso el vídeo promocional con AxelCasas & Ronquete (youtube.com/watch?v=AnrgWUN1vdM), para mí es obligada la visita a su versión de The Table.

ver comentarios anteriores (15)

Gath

Lastima que no coincidamos en la visita.

25 de febrero de 2015

volga

En mi caso tenía que ser esa fecha por bastantes motivos de disponibilidad, tenía la agenda poco flexible. Pero bueno, así leo tu opinión antes y voy más preparado ;)

25 de febrero de 2015

spider72

Quizá hagamos un doblete- A fuego negro-Madrid vs Donosti...a ver qué tal

25 de febrero de 2015

Gath

Spider. Hay mucha demanda, si vais a ir, no espereis mucho para hacer la reserva, si quereis mesa, claro.

25 de febrero de 2015

volga

JL, mi reserva es la de Spider también ;)

25 de febrero de 2015

Cristina

Nosotros ya tenemos reserva también aunque a laaaaargo plazo el último finde de marzo, así que os leeré antes!

25 de febrero de 2015

volga

Vaya! qué difícil parece no coincidir nadie!

25 de febrero de 2015

Gath

Como, segun parece, somos los primeros en acudir, intentare que el comentario de la visita sea util. ¡ Cuanta responsabilidad !

25 de febrero de 2015

spider72

Como te pongan el pastel con la cara del zombie...alucino

25 de febrero de 2015

Gath

Pues nos echamos unas risas, ....

25 de febrero de 2015

Gath

Spider. ¿Te refieres a este plato?

twitter.com/a_fuego_negro/status/569926683404439552

25 de febrero de 2015

spider72

ése ése

25 de febrero de 2015

Gath

Pues forma parte del menu largo. Es decir, que caerá....

25 de febrero de 2015

Sr Rodriguez

Más o menos es lo que nos pasó a nosotros en barra. Como siempre, perfectamente explicado

22 de marzo de 2015

spider72

No vale. La mitad de tus estrellas son del recuerdo de S Sebastian. Eres la María Teresa Campos de los pinchos

22 de marzo de 2015

je suis béatrice

Qué tiempo tan felizzzzz.....en san sebastiaaaan.

22 de marzo de 2015

volga

En realidad he partido de 5 estrellas de mi recuerdo del de Donosti y le he quitado 1 estrella porque al traerlo a Madrid pierde, pero la cocina en sí es la que es. Si no te ha gustado lo que han traído a Madrid (que es muy aceptable), seguramente no te guste lo que ponen en Donosti.
A Fuego Negro tiene un exceso de importancia la forma (presentación, nombre,...) y el concepto sobre el resultado final. Es divertido, provocador en un sentido, un juego, pero es cierto que luego es materia prima y elaboración no es para tanto.
Yo sabía a lo que iba y eso es lo que he disfrutado.
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22 de marzo de 2015

Lady Spider76

Si es que estamos sobreestimulados con los Nakeimas y Streetxos...

22 de marzo de 2015

Gath

Buena reseña volga. Pero, si tienes opcion, -no digo que hagas un viaje exclusivo-, prueba La Salita in situ. Merece la pena, tiene mucho nivel de cocina, no es Camarena o Dacosta, pero no esta lejos de esos estrellados. Ya quisieran otros estrellados, incluso acercarse a su cocina.

14 de marzo de 2016

volga

Gracias, Gath. La idea de ir a La Salita no la voy a desechar pero es que hay tantos sitios a los que ir!

14 de marzo de 2016

Ramen Kagura

+34 915 48 36 06

Calle de las fuentes 1 <m> Ópera 2 5 Madrid, Madrid provincia, España

guardado por 81 personas

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Ramen 101

volga lo descubrió en julio de 2014

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un check-in aquí

13-3-16
Nueva visita a Ramen Kagura, después de un año. Mucho ha mejorado desde mi anterior visita, así que aprovecho para subirle una estrella.

Comida de domingo y ya al llegar primera sorpresa: hay cola en la entrada, hasta la calle. 10-12 personas delante. Buena noticia, que el sitio se haya hecho un hueco y tenga éxito. La cola va relativamente rápido, y en 15-20 minutos es nuestro turno, ya que somos sólo 2. De hecho podríamos haber entrado antes porque preguntaron por gente que quisiera sentarse en barra. Luego vi que la barra era mejor de lo que sonaba, porque es una barra baja a un lado del pasillo, pero a altura de una mesa, y con asientos cómodos (pero de cara a la pared). No es mala opción. Pero claro, las mesas del comedor del fondo son muuucho mejor opción que la barra o las mesas de la entrada, ya que el comedor tiene ventana, y es más amplio y agradable, a pesar de que el olor a comida está muy presente.

Han cambiado el diseño de la carta, que originalmente tenía un diseño muy parecido a la que puedes encontrar en las tabernas de Japón, pero se hacía difícil de leer por la distribución. Ahora todo está ordenado y es fácil de leer y entender las opciones, las posibilidades de añadir extras, los acompañamientos, bebidas, etc... Además los manteles de papel también incluyen recomendaciones de cómo pedir o sugerencias (como por ejemplo, que si después de comer tu ramen te sobra mucho caldo puedes pedir otra ración extra de fideos para terminártelo). Alguien que viene de nuevas sin saber de ramen o cocina japonesa necesitará un par de aclaraciones de los camareros sobre los platos pero para el que sí que está familiarizado le será muy fácil.

En la carta han incluido algo de makizushi (sigue sorprendiéndome la necesidad de meter sushi en todos los japos pero bueno). Pero lo importante es el RAMEN, y parece que han mejorado bastante la receta y las posibilidades. En cuanto a vajilla e instrumentos, aunque siguen sirviendo algunos ramen en los platos hondos blancos poco ortodoxos, también sirven ya otros ramen en unos cuencos negros más propios. Lo mismo con las cucharas, que ya no tienen las pequeñas de loza tipo chino, sino tienen unas grandes de plástico con un diseño similar a las tradicionales.

En cuanto a opciones, tienen el tonkotsu ramen clásico (con caldo de sal), el tonkotsu de miso, un tonkotsu con soja, 2 mazesoba (fideos sin caldo, uno con carne y otro solo vegetal). A estos, se les puede denominar clásicos, y vienen con lo típico: un naruto, algo de chashu (rodajas de cerdo), medio huevo pochado, cebolleta... El chashu estaba muy rico y el huevo también estaba en su punto, con la llema aún blandita, semilíquida. Lo único que no entiendo es lo de meterle una rodaja de limón al tonkotsu, que siguen haciéndolo. Todas las opciones se pueden pedir en versión 100 g. de fideos, 200g. o 400g. (o añadir 100g. más como extra a cualquiera de ellas desde el principio o al final)

Además para los más habituales o aventureros, 2 opciones más especiales de ramen, de temporada, en opción solo de 200g. o 400 g.
En mi caso probé uno de los de temporada de invierno, el Tantanmen, que es un ramen picante, con carne picada, y un caldo espeso de miso y sésamo, a la que le añadí como extra chashu y medio huevo. BUENÍSIMO, el sabor del sésamo y el caldo más espeso, casi de puré, con el picante no excesivo lo hacen distinto al ramen clásico y muy recomendable.

De beber pedí Calpis con soda (refresco típico japonés raro pero que todo el que le he recomendado que lo pruebe le ha gustado).

Y de lo peor de la comida, probamos de postre los mochi, unos daifukumochi industriales, rellenos con helado, y para colmo adornados con sirope de chocolate y nata montada, como si fuera el típico flan de menú del día de bar. Mal, y se cargan el sabor del mochi (que ya de por sí no está muy bueno, porque no tiene nada que ver con un mochi artesano). En los postres tienen que mejorar mucho.

Pues eso, en general una buena taberna, muy informal, para comer ramen, a un precio decente. Con aperitivo de edamame, los 2 ramen de 200 g. (con extras), 2 calpis, y postre salimos a 38€ 2 personas y salimos llenos.

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Seguramente sea el mejor sitio en Madrid si nunca has comido ramen y quieres probarlo por primera vez donde lo hagan bien y hacerte una idea de lo que es el ramen clásico. Hacen un ramen casero, muy correcto pero también muy muy básico.

Si ya has comido mucho ramen quizás le falte personalidad y profundidad al caldo y algo de originalidad a los toppings.

Tienen cerveza sapporo de grifo, bebidas japonesas (calpis, ramune, te verde frío), algún postre casero (tarta de queso), arroz frito, gyozas y tori no karaage como acompañamiento para completar un menú...

Pero vamos, un sitio básico que mantiene muy bien el concepto de ramen-ya de comida de diario en Japón. Local austero pero agradable, servicio rápido y un ramen para comer y seguir camino.

Si tuviera que ponerle alguna pega, el ramen no me llegó demasiado caliente, y creo que los toppings que vienen por defecto en el tonkotsu ramen son un poco pobres (huevo, cerdo, cebolleta, un naruto...). Hasta para que venga con una hoja de nori hay que pedirlo como extra.

Aprovecho para incluir que tienen un horario interesante, ya que de jueves a domingo es horario ininterrumpido de 12.30 de la mañana a 00.30 de la noche. De lunes a miércoles en cambio, tiene horarios de comida (12:30-16:00) y cena (20:00-00:30), cerrando entre medias.
De los cocineros de Hanakura.

ver comentarios anteriores (14)

Alexo

Buen descubrimiento.!!! En Madrid hay pocos sitios de Ramen. A ver como se lo monta esta gente!

22 de julio de 2014

Alexo

Aunque inaugurar un local de sopas en Madrid, en pleno mes de agosto.... No se yo...!

22 de julio de 2014

volga

Sí, he pensado lo mismo, que no han pensado bien el momento de abrir. Igual tienen algo de fideos de verano, tipo soba o tsukemen, porque si no sudaremos.

22 de julio de 2014

EandradA

Ay qué calor me entra solo de pensar en el ramen.

22 de julio de 2014

spider72

ya te digo...

23 de julio de 2014

Rosalía Martínez (Piti)

yo me comería ahora mismo un plato. HUmeante y todo

23 de julio de 2014

spider72

Piti la dieta!!!!

23 de julio de 2014

Avelio

Vengo de comer allí. Hemos pedido dos menús de Ramen y hemos salido rodando, pues además de los fideos con caldo y carne te ponen de acompañamiento un plato de gyozas, pollo, arroz... Terminas como si te hubieses comido un cocido madrileño. Bebiendo agua y con una cerveza (y con el descuento del 50%) la cuenta ha ascendido a 16 euros (todo!). Ya estáis tardando en ir a probarlo!ver comentario completo

24 de julio de 2014

EandradA

Con esta calorina...

24 de julio de 2014

volga

Me alegro que sea un buen descubrimiento! A ver si me puedo pasar el viernes o el sábado, antes de que acabe la oferta.

Ean, que hay fideos en frío!

24 de julio de 2014

Rosalía Martínez (Piti)

oferta where?

24 de julio de 2014

volga

Piti, lo pone al final de mi opinión: "Del 23 al 26 de julio en plan inauguración carta al 50%", y añado que te dan un vale de 5€ de descuento para la siguiente visita:)

24 de julio de 2014

Rosalía Martínez (Piti)

gracias Víctor! muchas ganas de probarlo.
Fuckin' bikini operation!

24 de julio de 2014

Alexo

El ramen estará bueno, pero el nombre.....Cagura... no es muy fino que digamos!

24 de julio de 2014

EandradA

Es lo que te da cuando te comes un ramen tipo cocido madrileño.

24 de julio de 2014

volga

Bueno, técnicamente nadie ha dicho que esté bueno el ramen. Avelio es el único que lo ha probado y dice que es barato y abundante. Lo de bueno, aún no lo sabemos!
Y lo del nombre... Habiendo nombres y apellidos japoneses incluso más divertidos, como Tomoko, Kagura me parece casi casi normal.

24 de julio de 2014

Avelio

Victor, aunque no somos expertos, a nosotros el ramen nos ha gustado mucho. Igual de bueno que el que te ponen en Yokalola por ejemplo (aunque la ración aquí es el triple). La pasta no estaba blandengue, el caldo era sabroso y las verduras ricas. Aunque es verdad que en verano resulta un poco pesado, mejor pedir el somen (los fideos fríos).

24 de julio de 2014

Alexo

Creo que con esto de los nombrecitos me quedo con mi nabo!!
11870.com/pro/minabo ja,ja,ja!
Mmmm que rico esta Minabo.... !

29 de julio de 2014

Pilar Monfort

Completamente de acuerdo, Victor. Ramen muy básico que a mi me sirvieron con un trozo de limón dentro que no entendí (y que dotaba al caldo de un sabor cítrico que no me gustó nada) y un huevo frio de nevera que habrían metido en el caldo con el ánimo de calentarlo consiguendo que el caldo bajase su temperatura. El resto de toppings sin más... Para completarlo, nos pusieron unas Gyozas congeladadas, una bola de helado de te verde de bote sin decoración ninguna a 3€... y pedí un Oi Ocha a la camarera y se me quedó con cara de pocker... No volveré a no ser que me muera de ganas de Ramen (y creo que preferiría Chuka que al menos tiene un postre decentes y algún bao rico).

Después de probar este y el de Chuka, sigo pensando que necesitamos un ramen como Dios manda en Madrid, así como existe Hiro en Barcelona...
ver comentario completo

22 de marzo de 2015